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Airbus cierra la negociación que mantenía con los sindicatos ante el SIMA

Para la empresa, la duración del conflicto con la convocatoria ya de dos huelgas desde julio ha provocado una situación “crítica” para el negocio

Logo de Airbus. Jesús Hellín - Europa Press (Europa Press)

Airbus ha cancelado este jueves toda mediación que mantenía ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) para intentar frenar la huelga indefinida que su plantilla activó el pasado 25 de agosto. No obstante, según explica la empresa a través de un comunicado en el que cargó contra la representación de los trabajadores, se compromete a “continuar trabajando para buscar una solución para todos los empleados, la empresa y el futuro de la compañía en España”, con lo que aunque este cauce de negociación quedó cerrado, la compañía deja abierta otras vías.

Después de que ayer el fabricante anunciara el cierre de la mesa de negociación con los representantes convocantes de la huelga, CGT, UGT y ÚTIL, este jueves ha comunicado que tampoco seguirá dialogando a través del SIMA con el resto de sindicatos no vinculados a las movilizaciones, es decir, CC OO, SIPA y ATP.

De esta forma, el acuerdo entre sindicatos y empresa se atisba como algo lejano. Por el momento, las claves económicas de la actual propuesta de paz que se encontraba encima de la mesa, la presentada la semana pasada, se basaban en ligar los salarios al IPC real y una recuperación del poder adquisitivo del 7,6%, mientras mantiene de manera íntegra el acuerdo actual de teletrabajo, entre otras medidas.

“Según los últimos datos oficiales, Airbus obtuvo una recaudación que le permitió reembolsarse casi 2.250 millones de euros limpios en el último ejercicio, con una facturación total de casi 33.875 millones. Estos datos contrastan con los de la otra parte, con los de la clase trabajadora, que ve cómo unos pocos continúan amasando enormes fortunas a costa de la explotación y el recorte de derechos laborales. Es por eso que las reivindicaciones de las trabajadoras de este sector se enfocan en la lucha por la recuperación del poder adquisitivo, el mantenimiento del teletrabajo y las condiciones que ya se habían pactado con la patronal en este sentido, por la devolución de lo expoliado en las bajas médicas y el fin del control del absentismo”, sostenía CGT cuando emitió un comunicado explicando los motivos que llevaron a la movilización.

La compañía reiteró el miércoles en un comunicado su compromiso con la negociación y la consecución de la “paz social” para superar el conflicto actual en sus plantas españolas. Asimismo, la dirección subrayó que su prioridad estratégica sigue siendo preservar “la estabilidad de la compañía”, velar por el bienestar y la seguridad de sus trabajadores, y asegurar el futuro de su actividad industrial y de su peso dentro de la estructura global de Airbus.

Para la empresa, la duración del conflicto con la convocatoria ya de dos huelgas desde julio ha provocado una situación “crítica” para el negocio. También reconoció recientemente que ha recibido “claros” mensajes de “preocupación” de diferentes clientes y partes interesadas que “necesitan continuidad de negocio y fiabilidad”.

Desde el Gobierno, el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, se pronunció el martes al mostrarse “preocupado” por la situación al advertir de que está en juego el futuro del sector en España: “No podemos jugar con el pan de los próximos 30 años”. En su intervención, además, avanzó la posibilidad de mediación por parte del Ejecutivo o del titular de su departamento, Jordi Hereu, en caso de que el conflicto no avance, además de reclamar celeridad para resolver el conflicto “cuanto antes”.

“La huelga indefinida comenzó a pesar de las amenazas de la patronal, que pretende echar un pulso a las más de 14.000 personas trabajadoras de la multinacional, consistentes en retirar carga de trabajo, frenar nuevos proyectos, suspensión de nuevas contrataciones y bloqueo de jubilaciones y contratos de relevo. El chantaje de la dirección empresarial demuestra que el control de la situación está en las decisiones que a partir de ahora vayan tomando sus trabajadores y trabajadoras”, advirtieron a la empresa desde CGT al poco de iniciarse la huelga.

“El momento actual exige responsabilidad, negociación de buena fe y que la empresa demuestre su voluntad de tratar a las personas que trabajan en Airbus con la dignidad que merecen, evitando regresar al modelo de relaciones laborales que ha conducido hasta el actual conflicto. UGT reclama negociación y no distracciones. La empresa y las personas que trabajan en ella necesitan claridad y respeto para avanzar en la resolución del conflicto”, expresaba por su parte UGT en aquel entonces.

La huelga continúa tras la votación el lunes

Este pasado lunes, los centros de Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (Sevilla) decidieron no suspender los paros con el 81,2% de los votos presenciales en las asambleas, es decir, unos 1.000 empleados de un total de 15.000 en el país. Por su parte, un 16,4% eligió lo contrario, además de un 2,4% de abstención.

Asimismo, los trabajadores en Albacete y Cádiz no votaron, pero afirmaron que se unirían al resultado de la mayoría, mientras que Illescas (Toledo) ya votó el pasado 28 de agosto para pausar la movilización.

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