Gestamp sube más de un 46% el beneficio con atípicos
El grupo esquiva el frenazo en automoción con un retroceso en ventas de tan solo el 0,85%

Gestamp ganó 110 millones netos en el primer semestre, un 46,6% más, por menores diferencias, antes negativas y ahora positivas, en relación con el cambio de divisas no relacionadas con su negocio nuclear, la producción de componentes de automoción. Esta volatilidad, para un grupo que opera en 24 países, jugó en su contra en el mismo periodo de 2025.
No es un tema baladí. En el primer trimestre de 2026 registró un beneficio de 500.000 euros por este motivo, frente a unas pérdidas de 14,8 millones en el mismo periodo de 2025, por la conversión en euros de los ingresos contabilizados en México y Turquía. Y en el segundo trimestre del ejercicio en curso se apuntó unas ganancias de 1,6 millones, también a cuenta de las operaciones en esos mercados, frente a un resultado negativo de 25,4 millones de abril a junio de 2025. Es decir, beneficios de 2,1 millones en la primera parte del año, comparables con pérdidas superiores a los 40 millones por este tema de las divisas en el mismo periodo de 2025. Desde Gestamp comentan que este escenario vuelve a los registros más “normales” de 2024, porque 2025 fue atípico en este ámbito.
Pese al frenazo de la industria de automoción, sobre todo en Europa y Norteamérica, la diversificación geográfica del grupo de la familia Riberas propició que la caída de ventas fuera tan solo del 0,85%, al contabilizar unos ingresos de 5.794 millones.
Con un mercado mundial de producción de vehículos que se ha contraído un 0,9% de enero a junio, Gestamp continuó con sus planes de mejora interna de procesos. Para ganar en eficiencia y controlar los costes. Con esta estrategia mantuvo el beneficio bruto de explotación (ebitda) en el nivel de los 640 millones.
La multinacional con sede en Abadiño (Bizkaia) sigue con el programa Phoenix, que busca la mejora de los niveles de rentabilidad de una parte de sus fábricas en Estados Unidos. Ya ha consolidado en esas instalaciones un margen ebitda sobre ventas del 8%, frente al 7,1% del año anterior. Y aspira a lograr un porcentaje de doble dígito para finales de este ejercicio.
Francisco Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, ha manifestado que el grupo “continúa centrado en su estrategia de optimizar la eficiencia y la flexibilidad operativa en mercados maduros”, en referencia a Europa y Estados Unidos. Las próximas inversiones en más capacidad industrial se realizarán “en regiones en crecimiento”, por ejemplo Brasil, donde recientemente ha aumentado su base fabril y ya cuenta con ocho fábricas.
La deuda financiera neta alcanzó los 1.771 millones en el semestre, un 17,28% por debajo de los niveles registrados un año antes. Equivale a 1,4 veces el ebitda. Son los registros de apalancamiento más bajos desde 2017, cuando salió a cotizar en Bolsa.
Pese a que los analistas estiman que este año se producirán en el mundo 1,7 millones de coches menos que en 2025, Gestamp mantiene sus previsiones de cerrar 2026 con un margen ebitda superior al 11,7% y un ratio de conversión de flujo de caja del 35%.
Con 115 fábricas en 24 países, cuatro de ellas en construcción, cuenta con una red de 13 centros de investigación y más de 42.000 empleados.