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El Sabadell pacta con Cerberus y cierra un conflicto legal de ocho años por la venta del ladrillo

El banco acuerda la venta del 20% de la cartera inmobiliaria por 115 millones, con un menoscabo en sus cuentas de 45 millones

Edificio del Banco Sabadell.EPDATA (EPDATA)

El Sabadell y Cerberus han fumado por fin la pipa de la paz. El banco español alcanzó un acuerdo el pasado mes de junio para cerrar una disputa legal que data de 2018, cuando la entidad procedió a la venta de su cartera inmobiliaria al fondo de capital riesgo. Las partes chocaron por la valoración de los activos y ...

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El Sabadell y Cerberus han fumado por fin la pipa de la paz. El banco español alcanzó un acuerdo el pasado mes de junio para cerrar una disputa legal que data de 2018, cuando la entidad procedió a la venta de su cartera inmobiliaria al fondo de capital riesgo. Las partes chocaron por la valoración de los activos y abrieron un conflicto ante los tribunales británicos y españoles.

El banco y Cerberus acordaron el pasado 29 de junio el traspaso del 20% de una de las carteras inmobiliarias en liza, llamada Challenger, por 115 millones de euros, según aparece reflejado en las cuentas semestrales de la entidad. Este acuerdo, que supuso el fin de las hostilidades entre las partes, ha provocado un resultado negativo para la entidad financiera de 45 millones de euros, que no afecta al capital.

En 2018, Sabadell acordó la venta a Cerberus del ladrillo heredado de la era de la crisis. La decisión era capital para el banco, que intentaba sacudirse el lastre inmobiliario y afrontar una nueva etapa con los rigores de la recesión ya olvidados. El traspaso afectaba a tres carteras inmobiliarias —llamadas Challenger, Colliseum y Rex—, con un valor bruto contable conjunto de 9.100 millones de euros y un valor neto de 3.900 millones de euros. En un principio, estaba previsto que el fondo ostentase el 80% de la sociedad propietaria de esos activos y el banco, el 20% restante. Y, en un periódo máximo de tres años, que el fondo comprase a la entidad sus participaciones. Aquí surgió el problema.

Cerberus se negó a pagar el total de lo restante de la cartera Challenger —no así del resto— alegando que no se había registrado la totalidad de los activos y que, por tanto, no tenía que pagar nada. El Banco Sabadell denunció a Cerberus en enero de 2023 ante el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra. A principios de noviembre de 2024 se produjo el juicio y fallo llegó un mes después, a finales de ese año.

La justicia británica condenó a Cerberus a abonar al Sabadell 358 millones de euros. Declaró que el banco tenía derecho a una indemnización por esta cantidad, además de otros 47,4 millones de euros en concepto de intereses. Sin embargo, la entidad que preside Josep Oliu ha chocado cuando ha intentado que la justicia española reconozca esta sentencia en Reino Unido.

Las partes se veían abocadas a alcanzar un pacto que zanjase la cuestión. Finalmente, han convenido una valoración total para la cartera en liza, uno de los principales escollos, y Cerberus ha acabado adquiriendo la participación restante. Ha pagado 115 millones, lo que valora el 100% de los activos en 575 millones. Desde el Sabadell se aspiraba a una tasación de 3.500 millones de euros, de los cuales se diferían unos 600 millones. Un portavoz de Cerberus ha declinado hacer comentarios.

Las minusvalías por 45 millones derivadas del final de este conflicto contrastan con las plusvalías generadas por la venta de TSB, la filial británica, al Santander. Esta transacción se anunció en el verano de 2025, en plena opa hostil del BBVA, y se cerró el pasado 30 de abril. El precio de la operación se cerró en 2.650 millones de libras (3.000 millones de euros), lo que supuso una plusavlía de 331 millones. El banco distribuyó las ganancias de esta transacción a sus accionistas con el pago de un dividendo extraordinario, a razón de 0,5 euros por acción, por un montante total de 2.500 millones.

Igualmente quedó fuera del acuerdo la plataforma tecnológica, que seguirá dando servicio a TSB durante los meses que se dilate la unión total al Santander, y que después el Sabadell podrá vender a un tercero. Esta plataforma tecnológica ha supuesto una pérdida a la entidad catalana de 79 millones de euros, tal y como se precisa en el informe financiero semestral. A mayores, el plan de prejubilaciones que ha puesto en marcha la entidad este mismo año le ha provocado un impacto negativo en sus cuentas de 92 millones. Todo ello le ha generado 46 puntos básicos de capital en el semestre, de los que se descontaron 26 puntos básicos por el abono del dividendo. Así, la ratio CET 1 (la de mayor calidad) se ha quedado en el 13,11%.

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