Repsol gana 2.202 millones, un 265% más, por las fuertes subidas del petróleo
El consejero delegado, Josu Jon Imaz, dice que el debate sobre la deuda de Venezuela “no está en la mesa”. La compañía aumenta el dividendo un 8%, hasta 1,051 euros por acción


Repsol ha obtenido un beneficio neto de 2.202 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un incremento del 265% respecto al mismo periodo del año pasado, en que sumó 606 millones, según informa la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El resultado neto ajustado, que mide específicamente el desempeño de los negocios, fue de 2.711 millones euros, un 134% más que en el primer semestre del año pasado.
Esta evolución viene de la mano del fuerte encarecimiento de los precios del crudo por las restricciones en el mercado debido al conflicto en Oriente Próximo y el cierre del Estrecho de Ormuz, así como por los ataques a las refinerías rusas. Todo ello, según Repsol, ha tensionado los mercados energéticos internacionales provocando escasez de productos e incrementando la volatilidad de los precios del petróleo, el gas, el gasóleo y el queroseno, principalmente. El Brent se situó en una media de 92,3 dólares el barril, con una subida del 28% respecto al mismo periodo del año pasado, lo cual ha influido en la revalorización de los stocks de Repsol en 823 millones de euros.
En un comunicado de prensa, el grupo asegura que “estas cifras se dan en un contexto de gran volatilidad en los mercados energéticos, especialmente desde el inicio del conflicto en Irán, que ha incrementado las fluctuaciones de precios y restringido la oferta”. Y añade que, “Repsol, sin activos en Oriente Medio, ha concentrado sus esfuerzos en asegurar la continuidad del abastecimiento y ha destinado 2.400 millones en el semestre para aumentar sus existencias de crudo y productos refinados”. En una conferencia de analistas para la presentación de resultados, el consejero delegado, Josu Jon Imaz, ha reiterado que la la compañía está completamente preparada para garantizar el suministro de productos petrolíferos de sus clientes en España y ayudar a otros países europeos ante un posible empeoramiento de la situación internacional y la tensión en los mercados.
El área de Exploración y Producción registró un beneficio neto ajustado de 673 millones de euros, un 6,7% superior al del mismo periodo de 2025, por los mayores precios de realización de crudo, volúmenes superiores y unos mejores resultados en sociedades participadas, indica Repsol. La producción total en el segundo trimestre del año se ha situado en 558.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd), el mayor en los últimos dos años y un 4% superior al primer trimestre.
En el área Industrial, el resultado neto ajustado ascendió a 1.243 millones de euros, 1.140 millones más que en el primer semestre del año pasado (afectado negativamente entonces por el apagón en la península Ibérica). La compañía dice contar con “uno de los sistemas de refino más eficientes y avanzados de Europa” y recuerda que ha invertido una media de 1.000 millones de euros anuales en la última década en sus cinco refinerías españolas. Desde 2009 se han cerrado en Europa 35 refinerías, un 20% de la capacidad.
En el primer semestre de este año, Repsol ha registrado deterioros y provisiones por valor de 1.333 millones de euros, principalmente en el negocio de Química y en Generación Baja en Carbono en Chile. El encarecimiento de las materias primas y la contracción de la oferta causados por la guerra “han agravado la sobrecapacidad y la pérdida de competitividad de la industria química y han erosionado de forma estructural los márgenes del negocio químico”. El área de Cliente mantuvo su tendencia, con un incremento interanual del 5,1%, hasta 369 millones de euros.
En el primer semestre Repsol ha puesto en marcha su segunda planta de combustibles renovables en España, en el complejo de Puertollano. Tras una inversión de 130 millones de euros, esta cuenta con una capacidad de producción anual de 200.000 toneladas. Por su parte, en este periodo la energética ha incorporado 116.000 nuevos clientes de electricidad y gas, hasta los 3,3 millones, un 18% más. Por otro lado, la compañía ha puesto en operación nuevos proyectos renovables en España y Estados Unidos, superando los 6.000 MW.
La deuda de Venezuela
Respecto a Venezuela, Josu Jon Imaz, ha reafirmado el compromiso de la compañía con este país, y ha asegurado que el debate sobre la deuda histórica no se encuentra actualmente “sobre la mesa”. Imaz ha destacado que “no es momento de hablar de la deuda del pasado” y señaló que Repsol está “totalmente alineado” con el compromiso de los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos de que ahora “es momento” de aumentar la producción en Venezuela para mejorar la situación social y económica del país, para obtener nuevos ingresos.
El consejero delegado se mostró convencido de que las conversaciones sobre la deuda “llegarán en el futuro”. Como deuda pendiente de cobro, incluyendo los intereses de demora de la deuda comercial, que están provisionados, Repsol tiene cuentas comerciales con la estatal PDVSA por 4.080 millones, según los estados financieros del grupo a junio. La exposición patrimonial del grupo español en Venezuela a 30 de junio asciende a 361 millones de euros, frente a los 276 millones a 31 de diciembre de 2025.
La producción en Venezuela en el primer semestre se ha mantenido en línea con el año anterior (71.000 bepd -barriles equivalentes de petróleo al día-). En el marco de la licencia emitida por Estados Unidos, Repsol ha firmado entre enero y junio tres acuerdos con el gobierno venezolano y PDVSA para aumentar la producción de gas natural y petróleo.
El primer acuerdo tiene como objetivo reforzar la estabilidad a largo plazo de la producción de gas en Cardón IV (participado al 50% por Repsol y Eni) y definir los mecanismos de pago, incluyendo la asignación de cargamentos de crudo. El segundo permite a Repsol retomar el control de las operaciones en Petroquiriquire, incrementar su producción de petróleo en el país y garantizar los mecanismos de pago. El tercero permitirá evaluar la posibilidad de desarrollar el área de Horcón. En mayo, Repsol recibió el primer cargamento de crudo procedente de Venezuela como pago por el gas producido en Cardón IV y prevé otros cuatro más este año.
Por otro lado, Imaz ha descartado ejecutar el salto al mercado de Estados Unidos de su negocio de upstream a lo largo de este año y ha asegurado que ahora la prioridad es seguir mejorando más este negocio. El CEO de Repsol ha señalado que, a pesar de que se contaría con todo el trabajo adelantado para poder abordar la operación en cualquier momento, ahora no es una prioridad y no se ejecutará esta opción en 2026.
De vuelta a las cuentas, la deuda neta de Repsol se redujo casi un 21%, hasta 3.667 millones de euros a 30 de junio, por “la sólida generación de caja” y la desconsolidación de deuda procedente del acuerdo con Masdar para la venta del 49,99% de su mayor proyecto renovable.
En línea con su compromiso de aumentar el dividendo en efectivo un 3% anual entre 2026-2028, Repsol abonó en enero un primer dividendo en efectivo de 0,5 euros brutos por acción, que, sumado al segundo, en julio, de 0,551 euros, sitúa la retribución total en 1,051 euros, un 8% más. Además, a este importe se sumará un pago en enero de 2027 de otros 0,53 euros por acción.
Este dividendo en efectivo se complementa con recompras de acciones propias. El pasado martes concluyó un programa de recompra de 350 millones y está previsto un nuevo de hasta 500 millones. Entre los dos se reducirá el capital hasta 850 millones.