La CNMC critica la falta de ejecución de las inversiones planificadas de Red Eléctrica
El regulador elabora un informe crítico ante la propuesta del operador del sistema de destinar 607 millones adicionales a control de tensión y oscilaciones
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicó recientemente su informe preceptivo sobre la propuesta de planificación 2025-2030 para el desarrollo de la red de transporte en alta tensión, que gestiona Red Eléctrica (REE),...
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicó recientemente su informe preceptivo sobre la propuesta de planificación 2025-2030 para el desarrollo de la red de transporte en alta tensión, que gestiona Red Eléctrica (REE), así como de la modificación de aspectos puntuales (MAPS) de la planificación actualmente vigente, la del periodo 2021-2026.
En estas MAPS, propuestas por REE como operador del sistema (función que comparte con la de transportista) la compañía que preside Beatriz Corredor, solicita 607 millones de euros de nuevas inversiones para reforzar su red y mejorar (por cuenta del transportista) el control de tensión y el amortiguamiento ante oscilaciones de las redes. Esta petición la justifica en el crecimiento masivo de generación fotovoltaica en los últimos años, con una “fuerte asimetría en concentración geográfica [en la zona Sur-Oeste] no prevista en la planificación” y que “no pueden ser gestionados con las infraestructuras existentes”.
Tras quejarse del escaso plazo que se le ha dado para valorar estas propuestas, el regulador considera que la información no es suficiente y reclama una mayor participación en la elaboración de las mismas. Además, subraya que los 607 millones reclamados superarían la senda máxima, de 343 millones de euros, permitida por la actual planificación y que tendría que ser financiada por el consumidor en los peajes de la factura de la luz.
En su dictamen, la CNMC critica la escasa justificación de las propuestas de REE, el bajo grado de ejecución de inversiones clave y reclama un enfoque integral ante el aumento de necesidades del sistema. Respecto a las modificaciones puntuales (revisiones que se suelen hacer cada dos años), con las que REE viene a reconocer los problemas que arrastra el sistema, que derivaron en el apagón de abril de 2025, el organismo que preside Cani Fernández cuestiona tanto la calidad del análisis sobre las propuestas del operador del sistema como la falta de ejecución de inversiones clave en ejercicios anteriores, especialmente en materia de control de tensión, “una cuestión cada vez más relevante en un sistema con creciente penetración de renovables”.
Las propuestas, que han pasado por el Ministerio para la Transición Ecológica y deben ser aprobadas finalmente por el Consejo de Ministros, incluyen varias actuaciones en la red de transporte de REE: el incremento del amortiguamiento de oscilaciones inter-áreas a través de equipos e-Statcom o la mejora del control de tensión, dinámico y estático, con nuevas reactancias (o equipos que sirven para subir y bajar tensiones).
“La CNMC comparte la importancia de incorporar elementos a dicha red que proporcionen control estático y dinámico para la mejora de la seguridad de suministro”, señala el informe. No obstante, considera “conveniente que se incluya en la MAP un análisis integral de las necesidades actuales y previstas y de las medidas que están previstas incorporar con su impacto correspondiente con el fin de asegurar un enfoque coordinado de todas ellas”.
Y es que los datos reflejan un desfase significativo entre lo planificado y lo realmente ejecutado. Según los datos incluidos en el informe, en el periodo 2015-2020 se programaron 72 reactancias, de las que entraron en servicio 47; en la planificación 2021-2026, de las 62 previstas, solo se han puesto en marcha 24 hasta 2024; y en la nueva planificación figuran 55 reactancias, de las cuales, 45 arrastran compromisos de ciclos anteriores. Este patrón, según el regulador, genera incertidumbre sobre la viabilidad real del escenario planificado y pone en cuestión la capacidad de respuesta del sistema ante necesidades crecientes de estabilidad.
La CNMC reclama un cambio de enfoque en la gestión de estas actuaciones. En concreto, pide al operador del sistema que elabore una evaluación completa de las necesidades actuales y futuras de control de tensión, incorporando todas las medidas en curso y su impacto esperado. “Sería conveniente que se incluyera en la MAP un análisis integral de las necesidades actuales y previstas y de las medidas que están previstas incorporar, con su impacto correspondiente, con el fin de asegurar un enfoque coordinado de todas ellas”, señala en el informe.
Competencia a las renovables
La Comisión recuerda además que el procedimiento de operación 7.4 (relativo al control de tensiones) ya prevé la movilización de recursos para este fin, en un momento en el que se están revisando los mecanismos del sistema. “Los retrasos acumulados y el arrastre de inversiones entre ciclos evidencian limitaciones estructurales en la capacidad de ejecución, lo que reduce la eficacia del esfuerzo inversor y condiciona el despliegue energético”, señala.
El organismo ha modificado recientemente la regulación para favorecer que las renovables también puedan prestar servicios de control de tensión. Según fuentes del sector, “esto abre un debate sobre si se han evaluado las alternativas disponibles y si la propuesta del operador representa la solución más eficiente para los consumidores o interfiere con el desarrollo de soluciones de mercado”.
La CNMC recuerda que desde el pasado febrero se viene trabajando en un grupo de trabajo sobre el control de tensión. Por todo ello, teniendo en cuenta los trabajos que se encuentran en marcha y las medidas que ya se han ido incorporando en diversos ejercicios de planificación, y los mayores recursos que podrían aflorar de las modificaciones del servicio de control de tensión, “sería conveniente que el operador del sistema proporcionara una análisis más completo de la situación, incluyendo previsiones zonales de los problemas detectados y previstos de tensión, los recursos disponibles y planificados en cada caso y en qué medida y cuándo se resolverán esas situaciones.
El problema esencial, según alegaron algunas empresas del sector en la audiencia pública abierta por el ministerio en mayo, es que “la propuesta va en contra de las soluciones de mercado que promueve la CNMC para que las renovables proporcionen control dinámico de tensión”, y, por contra, servirán para incrementar las inversiones del transportista y su retribución en los peajes de la luz, pues están pensadas para sustituir la programación de los ciclos por restricciones técnicas. “Para garantizar la seguridad de suministro se opta por incrementar inversiones que benefician a REE”, critican.