Defensa preselecciona a los finalistas del megacontrato de ciberseguridad de 353 millones
TRC Informática, la UTE de Indra y Evolutio y Telefónica son los principales asignatarios aunque las bajas puntuaciones provocan una descalificación masiva de aspirantes


El Ministerio de Defensa de España ha propuesto la selección de los contratistas tecnológicos que avanzan a la fase de negociación para adjudicarse el acuerdo marco de ciberseguridad global, un proyecto que cuenta con un valor estimado máximo de 353,54 millones de euros. Las actas oficiales de la mesa de contratación a las que ha tenido acceso EL PAÍS/Cinco Días confirman que el órgano técnico aplicó de forma estricta los umbrales mínimos de puntuación en la valoración de los criterios sujetos a juicio de valor. Esta exigencia técnica provocó la exclusión masiva de grandes corporaciones y uniones temporales de empresas (UTE) en cinco de los siete lotes analizados en esta fase administrativa. La empresa TRC Informática, la UTE de Indra y Evolutio y Telefónica han sido las principales beneficiarias de los distintos lotes, aunque las bajas puntuaciones han provocado una descalificación de muchos aspirantes
La licitación se produce en un contexto de creciente prioridad estratégica por la protección digital de las Fuerzas Armadas. La infraestructura crítica del Estado afronta un entorno de amenazas complejas donde el espacio cibernético se consolidó como un teatro de operaciones equivalente a la tierra, el mar o el aire. El departamento que dirige el procedimiento dividió el contrato en siete bloques específicos para cubrir las necesidades de protección perimetral, gestión de identidades digitales, detección temprana de ataques y defensa activa de las redes militares. El objetivo central de la administración es dotar a la defensa española de herramientas avanzadas y transversales frente a intrusiones externas.
El primer lote del acuerdo marco se dirige a la seguridad de la Infraestructura Integral de Información para la Defensa (I3D). Este segmento constituye la columna vertebral tecnológica del Ministerio de Defensa, lo que asigna a este bloque la mayor cuantía económica del concurso con un presupuesto máximo de 107 millones de euros. La mesa de contratación admitió en este apartado a la UTE compuesta por Evolutio Cloud Enabler e Indra Soluciones Tecnologías de la Información, que registró la máxima puntuación con 22,75 enteros. El segundo aspirante clasificado es la UTE integrada por Nunsys, Vodafone y Cipherbit, que alcanzó 16,51 puntos.
Las exigencias del pliego de cláusulas administrativas particulares fijaron un umbral mínimo de 12 puntos para este primer bloque de protección perimetral. Telefónica Soluciones de Informática y Comunicaciones de España quedó descalificada al registrar una valoración de 8,52 puntos. La misma resolución afectó a la UTE conformada por GMV Aerospace and Defence, GMV Soluciones Globales Internet, Accenture y Mnemo Evolution & Integration Services, cuya propuesta técnica se situó en 7,77 puntos, quedando apartada de las siguientes fases del concurso.
La gestión de la identidad digital y la protección de los entornos de almacenamiento en la nube articulan el objeto del Lote 2, dotado con un límite de gasto de 30,5 millones de euros. En este proceso, TRC Informática superó el corte técnico al obtener una calificación de 18,5 puntos frente al mínimo de 17 exigido por la administración. La oferta presentada por Telefónica Soluciones no alcanzó dicha barrera al quedarse en 13,89 puntos, lo que supuso su eliminación automática de la pugna por este bloque sectorial.
El Lote 3 cubre las capacidades de protección, detección y respuesta dentro de la infraestructura I3D con un presupuesto máximo fijado en 50,88 millones de euros. Las actas técnicas proponen únicamente la continuidad de TRC Informática, que lideró la valoración con una nota de 29,51 puntos. El umbral técnico establecido en 21 puntos dejó fuera de la competición a Telefónica Soluciones, que obtuvo 17,25 puntos, y a la UTE constituida por Orange y Orange Cyberdefense France, que firmó una tarjeta de 15,01 enteros.
Lotes restantes
Telefónica Soluciones de Informática y Comunicaciones obtuvo su única preselección en el Lote 4, dedicado en exclusividad a la seguridad operativa de la infraestructura central de información. Este bloque maneja un importe máximo de 64,1 millones de euros. La filial del grupo de telecomunicaciones avanzó en solitario a la fase de negociación tras sumar 17,50 puntos. La resolución dejó fuera al resto de los competidores por no alcanzar el mínimo de 15 puntos: la UTE de GMV y Accenture sumó 9,26 puntos; la UTE de SIRT con Orange se quedó en 9,25; la alianza de SIA con Evolutio obtuvo 9,39; y Vodafone España en solitario cerró con 9,01 puntos.
El quinto bloque regula la seguridad defensiva de la red informática militar con un techo financiero de 22,62 millones de euros. El informe resolvió dar el pase a la fase final a Evolutio Cloud Enabler, tras asignarle una nota de 16,14 puntos frente a una exigencia de 13,5. El filtro técnico dictaminó la exclusión de las otras dos ofertas del lote: la UTE del grupo GMV recibió 7,76 puntos y Telefónica Soluciones obtuvo una puntuación de 3,39 enteros.
Las decisiones publicadas por el órgano de contratación del Ministerio de Defensa no detallan las actas de valoración correspondientes a los lotes 6 y 7, relativos a la gestión de cumplimiento normativo e identidad digital transversal respectivamente, por lo que las posiciones de los adjudicatarios en dichos segmentos se determinarán en resoluciones posteriores.
La resolución provisional de este megacontrato perfila el posicionamiento de las grandes firmas tecnológicas en el mercado de la defensa nacional. Indra comparece en este proceso a través de uniones temporales para combinar su experiencia histórica en sistemas de mando, control y guerra electrónica con especialistas informáticos. Por su parte, el grupo Oesía participa en el proceso mediante su marca Cipherbit, certificada por la OTAN, en alianza con operadores de red. Telefónica consolida su estrategia de diversificación hacia la provisión de redes tácticas y ciberdefensa militar, manteniendo su posición competitiva en la infraestructura operativa pese a las exclusiones técnicas sufridas en los bloques perimetrales y de respuesta.