South Summit, un caladero de contactos para que la inversión no deje de fluir
Los inversores reconocen que las relaciones que mueven el dinero se consolidan en los ‘side events’, los encuentros privados que van desde desayunos en áticos madrileños a fiestas nocturnas

Los encuentros del ecosistema emprendedor tienen mucho más que ver con las apps de citas de lo que uno podría creer. La noche de este miércoles, primer día del South Summit Madrid 2026, el gran encuentro internacional de start-ups coorganizado por IE University, el inversor Alejo Lauria se encontraba en un ático madrileño rodeado de un montón de inversores de un sinfín de países. Cada uno de ellos tenía una pegatina pegada en el pecho. Nombre, país, empresa y sector. Con un vaso en mano sabía que hablaría con el 80% y a toda velocidad. Charlas de tres o cuatro minutos, totalmente al grano, y cuando viera que no había interés compartido, rápidamente al siguiente. Se trata de sembrar contactos, que te conozcan y se acuerden de ti en algún momento.
Es vital, reconoce Lauria, la relación con otros inversores. En esos encuentros hablan de lo que han visto en la feria, de cómo ven las cosas y, de vez en cuando, pasan a conversaciones ligeras como el fútbol para romper el hielo. “Cuando me aparece una start-up que no es interesante para mí, puede serlo para otro inversor y se lo comento. Compartimos muchas cosas”, reconoce.
Estos días, asegura el inversor del grupo portugués de movilidad Brisa, ha conocido a inversores que han venido a Madrid en el marco del South Summit, pero ni siquiera se han sacado la entrada para acudir al evento. No ven el valor, dice, de pasar dos o tres días aquí cuando el negocio se cuece en los eventos de fuera.
Al otro lado de la ecuación, Carlos Matilla, CEO y cofundador de la empresa de drones Fuvex, cree en el inmenso valor de tener un expositor en la Nave del South Summit. Fue aquí donde conocieron a uno de los clientes que más ingresos les ha reportado, UFD (Grupo Naturgy). Fue en 2018, el primer año que acudieron, esa vez como invitados. El responsable de innovación de UFD, José Luis Vallejo, se acercó al expositor y dijo: “¿Cómo es que no estamos trabajando juntos?“. Ahí comenzó una relación y una confianza que se fue construyendo durante años y que acabó permitiendo que Fuvex diera el salto de los prototipos al producto real y a los contratos en firme. ”Nos dejaron de pagar por lo que decíamos que íbamos a hacer y nos empezaron a pagar por lo que hacíamos“, reconoce Matilla.
En el ámbito de la financiación a veces hay contactos que se quedan dormidos y que despiertan, cuando ya estaban prácticamente olvidados, al cabo de los años. Eso les pasó también a Fuvex, que ya cuenta con 80 trabajadores. Conocieron a un inversor en el evento de 2018 y se reencontraron el año pasado. Al poco se vieron en Barcelona y al mes tenían más de un millón en el banco. ¿Cierra el South Summit la inversión? No, es la excusa para encontrarse, darse a conocer o reactivar una relación, cuenta Matilla: “Siempre pasa algo, hay que reconocérselo a María Benjumea”, presidenta del evento.
A unos cuantos metros del expositor de Fuvex, el responsable europeo de BBVA Spark, Miguel Ángel Alcalá, se acomoda en uno de los sofás del expositor. ¿Qué es lo que busca un inversor? ¿Es la idea o la persona la que le acaba convenciendo? “Las métricas importan, pero no son suficientes”, asegura, “me gusta mucho una tipología de emprendedor que combina hambre de crecimiento con prudencia”. Ve un cambio de paradigma a partir de 2022. Hasta entonces el mensaje era claro: crece a toda costa, olvídate de la rentabilidad. Ahora todo emprendedor sabe que tiene que construir proyectos rentables, apunta Alcalá. Una lógica que Matilla no acaba de ver en el sector de la defensa. “La marea sube y luego baja”, dice Matilla. Y ahora, en plena fiebre por la defensa, reconoce el cofundador de Fuvex, casi nadie pregunta por resultados.
Alejo Lauria se animó a una de las fiestas nocturnas en la noche del jueves al viernes. “Es como una discoteca”, cuenta, “gente bailando, tomando alguna cerveza”. Lauria describe el South Summit como una parada más de la feria ambulante. Hoy aquí, mañana allá, pasado en cualquier parte del mundo. Todos adaptados a la velocidad y con la fiebre por la innovación cada vez más alta. En el ecosistema emprendedor también funciona eso del fomo, el miedo a perderse algo. “Hay que estar en los eventos, nunca sabes cuándo un contacto puede cambiarte todo”, concluye Lauria.