BlackRock, Fidelity, Bank of America y Goldman amplían posiciones en Grifols con el ataque bajista de Kintbury
La gestora alcanza una posición corta del 2,150% del capital de la farmacéutica
El accionariado de Grifols se calienta. Al menos cuatro grandes gestoras, BlackRock, Fidelity, Bank of America y Goldman Sachs, han comunicado cambios en sus posiciones en la compañía, con ampliaciones de sus respectivas participaciones, durante la primera quincena del mes de abril, aprovechando la caída del precio de la acción, motivada por ...
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El accionariado de Grifols se calienta. Al menos cuatro grandes gestoras, BlackRock, Fidelity, Bank of America y Goldman Sachs, han comunicado cambios en sus posiciones en la compañía, con ampliaciones de sus respectivas participaciones, durante la primera quincena del mes de abril, aprovechando la caída del precio de la acción, motivada por la ofensiva bajista de Kintbury Capital.
Y es que el hedge fund británico no cede en su ofensiva sobre Grifols en la que, según fuentes del mercado, están participando otros grupos inversores. De hecho, este lunes comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha elevado su posición bajista hasta el 2,150% del capital de la farmacéutica, su enésimo incremento, hasta alcanzar la mayor de la historia de la compañía catalana. También Millennium International Management comunicó el 31 de marzo una posición bajista en la compañía del 0,60% del capital
En este escenario, las acciones de Grifols ceden ya cerca de un 16% desde principios de año, llegando a cotizar el pasado lunes en 8,84 euros. Ayer, al calor de los avances en la refinanciación de deuda, los títulos de la compañía dirigida por Nacho Abia rebotaron más de un 4,5%, recuperando la cota de los 9,37 euros.
En cualquier caso, los grandes inversores no han dejado de moverse. Durante estos días de zozobra, BlackRock comunicó el lunes a la CNMV que ha elevado su participación en Grifols hasta el 4,706% del capital, la mayor de la poderosa gestora norteamericana desde septiembre de 2014.
Días antes, el 8 de abril, Goldman Sachs comunicó una participación en Grifols del 3,60%, por encima del 3,077% del capital, comunicado a la autoridad bursátil el pasado 6 de marzo. Coincidiendo en el tiempo, Fidelity comunicó a la CNMV, también el 8 de abril, una participación en Grifols del 1,058%, también ligeramente por encima de la actualización anterior, en el mes de marzo.
El 1 de abril, Bank of America dijo a la CNMV que contaba con una participación en la farmacéutica del 3,272% (un 0,455% en acciones y un 2,817 en instrumentos financieros), elevando su participación por encima del 3%, por vez primera desde diciembre de 2024.
En este escenario, los accionistas minoritarios de Grifols han pedido a la compañía recurra a la recompra de acciones propias y aumente la autocartera para hacer frente a la ofensiva de los inversores bajistas.
En las últimas semanas, Grifols ha acelerado en los movimientos corporativos para tratar de recuperar la confianza de los inversores. Entre otras operaciones, la compañía estudia la colocación en Bolsa de su filial de Biopharma en EE UU. Con la OPV, la empresa pretende captar hasta 5.000 millones de dólares (más de 4.300 millones de euros) con la colocación de un 20% del capital de esta división, que alcanzaría una valoración preliminar de esta división de 17.000 a 20.000 millones de euros, incluyendo deuda.
Grifols también ha acelerado en el proceso de refinanciación de la deuda, para extender los próximos vencimientos hasta 2030. Este martes, Grifols formalizó la refinanciación de sus vencimientos de deuda de 2027 mediante un contrato de crédito Term Loan B (TLB) por un importe global de casi 4.700 millones de euros. Con anterioridad, la compañía había anunciado la amortización anticipada de 500 millones de sus bonos al 7,5% con vencimiento en 2030.