La socimi hotelera de Bankinter acelera las desinversiones y abona el terreno para un nuevo dividendo
Atom Hoteles ha vendido cuatro hoteles en los últimos quince meses y ya suma once transacciones por 316 millones en nueve años


Atom, la socimi hotelera de Bankinter, está allanando el terreno para repartir otro macrodividendo a sus accionistas, tal y como hizo en 2024, cuando distribuyó 87,3 millones de euros, y en 2025, con otros 40 millones. La decisión se tomará oficialmente en la junta general de accionistas, aún pendiente de convocatoria, pero que tradicionalmente se celebra en junio.
La compañía se ha visto beneficiada por la confluencia de dos factores, como son el fuerte apetito inversor para comprar activos hoteleros en España y las elevadas inversiones para actualizar y mejorar los hoteles. Ese apetito inversor responde al crecimiento récord en la llegada de viajeros extranjeros, que este año superará los 100 millones por primera vez, así como por la subida de los precios hoteleros, que cerraron el pasado ejercicio en un máximo histórico de 166 euros de media por habitación y noche.
La socimi ha querido aprovechar el momento de demanda desbordada de activos hoteleros y ha optado por acelerar la rotación de activos. Solo en los últimos quince meses ha cerrado la venta de cuatro hoteles, con lo que el balance de desinversiones desde que arrancó el vehículo financiero en 2018 es de once activos por 316 millones de euros.
Solo en 2025 culminó la venta del hotel Exe Rey Don Jaime, en Valencia, por 50 millones de euros, y la del hotel B&B en Vitoria por 9,2 millones de euros, mientras que en apenas dos semanas de este mes de marzo comunicó la desinversión en otros dos activos: el hotel AC Ciutat de Palma de Mallorca por 19,3 millones y el hotel Eurostars Las Salinas en Fuerteventura por 51 millones.
Tras esas dos últimas salidas, Meliá sigue siendo el principal operador de los hoteles propiedad de Atom, con seis activos (Meliá Sevilla, Meliá Valencia, Meliá La Palma, Meliá Costa Atlantis, Sol Falcó y Sol Fuerteventura Jandía). Le sigue en la clasificación la estadounidense Marriott, con dos activos (Autograph Collection Baqueira y AC Sevilla Forum); y Fergus Hotels, con otros dos (Fergus Club Europa y Fergus Palmanova Park). De los 21 activos de la cartera, 11 son urbanos y 10 son vacacionales. Por categorías, 17 son de cuatro estrellas y 4 son de cinco estrellas.
En sus nueve años de vida, el vehículo financiero ha repartido 187,9 millones de euros en beneficios a sus accionistas, lo que equivale al 57,3% de los 327 millones de capital aportados en el nacimiento de Atom. En paralelo, el valor de la cartera de activos en propiedad ha ido creciendo de forma exponencial, pese a que el número de hoteles ha ido disminuyendo con las sucesivas ventas. Si en 2019, el portfolio estaba compuesto por 27 hoteles con un valor de 671,5 millones de euros, seis años después, el número de hoteles bajó hasta los 23, pero la valoración se disparó hasta los 859,4 millones. Otro indicador que revela la buena salud de la inversión en activos inmobiliarios es la cotización de las acciones de la compañía en BME, donde empezó en 2018 a 10,66 euros por acción y ayer estaba en 17,50 euros, con una revalorización del 64%.
La decisión sobre el nuevo dividendo la tendrán que tomar los accionistas que componen la socimi. Según la última información facilitada a BME Growth a 31 de diciembre de 2025, el 79,44% del capital de Atom está en manos de clientes de banca privada de Bankinter, que han aportado una inversión mínima de 200.000 euros y que cuentan con un límite para que este desembolso no supere en ningún caso el 15 % de su patrimonio financiero.
El resto de accionariado está compuesto por Bankinter Investment, con un 5,35%; Terrenos y Edificaciones Dosrius, con un 5,13%; Aligrupo (familiy office de la familia Alcaraz, fundadora de Goldcar) cuenta con un 5,07%; y GMA Capital, también gestora de la socimi, tiene el 5,01%. Fuentes de la socimi consultadas por este periódico apuntan que la compañía “tiene la política de repartir la máxima caja posible a sus accionistas para mejorar su rentabilidad, siempre y cuando no comprometa el normal funcionamiento de la misma”.