Bondalti ficha al ‘proxy’ Georgeson para buscar a los 18.000 accionistas de Ercros e informarles de su opa
El grupo portugués necesita que dueños con más del 50% del capital de la química acepten la oferta
El grupo portugués Bondalti no escatima esfuerzos para controlar Ercros y excluirla de Bolsa. Está utilizando todos los resortes a su alcance para que triunfe su opa sobre la química española a 3,505 euros por acción. La oferta surtirá efecto si logra el visto bueno de más del 50% del capital, con más de 18.000 pequeños inversores repartidos por toda España. Según fuentes financieras, su último fichaje es la firma Georgeson, con el objetivo de buscar, encontrar e informar a los accionistas para que sean conscientes de la operación corporativa. La fecha límite para aceptar la propuesta es el 13 de marzo, después de ser aprobada por la CNMV la semana pasada.
La batalla para controlar Ercros data ya de hace dos años. En marzo de 2024, Bondalti lanzó una oferta de compra y tres meses más tarde la italiana Esseco contraatacó con una propuesta superior. Pero la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) impuso a esta última unas condiciones que la compañía transalpina se negó a aceptar. Y en agosto del año pasado se dio por vencida.
La propuesta de Bondalti necesita que accionistas con más de la mitad de los títulos de Ercros acepten la opa. Aquí está una de las grandes dificultades de la operación. Los dueños de Ercros están dispersos, no existe un único núcleo duro al que haya que convencer, sino numerosos pequeños inversores que, en algunos casos, ni siquiera saben que son accionistas. De ahí que Bondalti haya contratado al proxy solicitor Georgeson. Su misión será dar cumplida información de las condiciones de la opa y recabar las posiciones iniciales ante ella.
Georgeson se une al Santander, asesor de Bondalti en el terreno financiero, y a Cuatrecasas en el legal. En los últimos meses, las posiciones de hedge funds especulativos con intereses en acudir a la opa para ganar un dinero fácil y rápido se han multiplicado. Entre ellos, destaca la famosa gestora cazaoperaciones británica Samson Rock, con un 1,4% del capital, según los datos de Bloomberg. También la firma estadounidense Dimensional, que emplea igualmente la estrategia de comprar a la espera de una transacción corporativa, controla un 5%.
Justo en la confluencia de la opa de la empresa lusa y de la italiana, un grupo de accionistas que representaban el 27% del capital se opuso a ambas propuestas. Estos accionistas estaban liderados por Joan Casas Galofré, consejero dominical de Ercros con el 6% del capital. En total, las participaciones significativas actuales en Ercros suponen un 25%. Para tratar de asegurar su éxito, Bondalti ha reducido el umbral mínimo de efectividad de su opa desde el 75% al 50% del capital. Las fuentes financieras consultadas descartan, además, que esta especie de sindicatura vuelva a unirse, aunque algunos de sus miembros pueden oponerse.
La posibilidad de una mejora de la contraprestación en efectivo no está encima de la mesa de Bondalti. En el folleto registrado en la CNMV la semana pasada se cierra la puerta, al menos en parte, a una mejora del precio: “La sociedad (...) promoverá la formulación de una oferta de exclusión de negociación de las acciones de Ercros (...) siempre y cuando el precio al que deba ser formulada dicha oferta de exclusión no sea superior al precio de la oferta”, especifica.
Antes de que llegue la fecha límite de aceptación, el consejo de administración de Ercros, con su presidente, Antonio Zabalza Martí, a la cabeza, deberá pronunciarse sobre la conveniencia de la opa. Cada uno de los miembros del consejo de administración deberá, además, retratarse y anticipar si venderá o no en la oferta. Tres grandes bancos españoles, el Santander, el BBVA y CaixaBank, son financiadores de Bondalti, de manera que apoyan de forma tácita la propuesta.
Ercros, asesorada en la opa en el área financiera por Evercore y en la legal por Uría Menéndez, anunció unas pérdidas de 41 millones de euros entre enero y septiembre, cifra que quintuplica los números rojos que registró en el mismo periodo del año pasado. Y añadió que prevé que el quebranto llegue a los 50 millones de euros al final del ejercicio, además de informar de que “continúa viéndose afectada por una demanda persistentemente débil, unos costes energéticos elevados y una intensa competencia procedente de países extracomunitarios”. Las cuentas para el conjunto de 2025 están previstas para el próximo 27 de febrero.