Macbook con procesadores ARM.
Macbook con procesadores ARM.

Windows 10 ya funciona en los nuevos Mac con procesadores ARM, ¡y es más rápido!

Se ha conseguido a través de una máquina virtual.

Muchos usuarios de Mac deciden comprarse este tipo de ordenadores gracias a que es posible tener cualquiera de los dos principales OS de escritorio y portátiles, lo que les da cierta versatilidad a la hora de trabajar en cualquiera de los dos entornos. El problema es que ha llegado cuando a Apple presentó sus nuevos modelos con chip ARM y toda esa compatibilidad con Windows 10 se vino, parcialmente, abajo.

Parallels es la solución que muchos usuarios han utilizado durante años para tener Windows en un ordenador Mac. No es una app que permite una instalación independiente del OS sino que está se subordina a una máquina virtual que la hace funcionar sobre la versión macOS X que sea. Es decir, que en teoría el rendimiento de una instalación de Windows 10 de este tipo debería resentirse al necesitar un consumo mayor de recursos.

Parallels consigue hacer funcionar Windows 10

El caso es que la firma norteamericana ha anunciado que ya tiene una versión completamente funcional de su software, por lo que aquellos usuarios que tengan un Mac con procesador M1 ARM ya pueden disponer de los dos sistema operativos a la vez y, además, todas las ventajas que tiene el software, como es la posibilidad de compartir archivos de una a otra instalación (lo que es una enorme ventaja) o iniciar apps como si fueran nativas de macOS X.

MacBook Pro con Windows 10.
MacBook Pro con Windows 10.

En el anuncio, Parallels ha aprovechado para destacar ventajas como el mejor rendimiento de la versión ARM, que consigue hasta un 30% de mejora respecto de su uso en ordenadores Mac con procesador Intel. Es decir, que sobre el papel se ha ganado cierta velocidad que va a multiplicar la experiencia de uso y la productividad, que es al final de lo que se trata. Es más, en lo que se refiere al uso de tecnologías como DirectX 11, este Windows 10 bajo Parallels también consigue una mejora mucho más acusada del 60%.

Eso sí, todos estos resultados tienen un poquito de trampa porque la instalación necesaria para que Windows 10 trabaje con los nuevos Apple Silicon debe ser también compatible con estos procesadores. Es decir, una de las versiones que llevaban las Surface X y que no son todavía de dominio público, sino una especie de vista previa. Además, para que esa build sea operativa, todas las apps que instalemos deben estarlo también. Ya sea Office, las herramientas de Adobe como Photoshop, Premiere, etc., o las plataformas de videojuegos.

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