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El FMI insta a impulsar cuanto antes reestructuraciones en los países con niveles insostenibles de deuda

Cree que el acuerdo del G-20 para extender seis meses la suspensión de los cobros permite ganar tiempo pero que el elevado endeudamiento global que deja la pandemia exige ir más lejos

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el elevado nivel de deuda global que está provocando la pandemia del Covid-19, y que prevé roce el 100% del PIB mundial a finales de este año, urge a impulsar desde ya medidas como la aprobación de reestructuraciones para aquellos países con niveles de deuda insostenibles.

Así lo ha manifestado este domingo la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, defendiendo la necesidad de impulsar cuanto antes quitas o condonaciones de deuda en los países donde el volumen a deber alcance umbrales inmanejables.

Georgieva ha subrayado la importancia de acuerdos como el alcanzado esta semana en el seno del G-20 para suspender durante seis meses el cobro de deuda a países en vías de desarrollo, pero ha considerado que estas iniciativas son insuficientes. El acuerdo fue adoptado el pasado miércoles, cuando se prorrogó hasta mediados de 2021 luna moratoria aprobada en mayo hasta finales de año para dar un respiro a las naciones con mayores tensiones de liquidez. El pacto, que beneficia a los 73 países más pobres del mundo, ha sido aprovechado de momento por 42 de ellos.

"Estamos ganando algo de tiempo, pero tenemos que enfrentar la realidad de que tenemos acciones mucho más decisivas por delante", aseveró, según recoge Reuters, instando a acreedores y deudores a comenzar a negociar reestructuraciones de la deuda sin demora. Las declaraciones de la directora gerente se han producido en un evento online organizado por un grupo de exresponsables políticos y académicos de los países del G-30.

Tomar medidas demasiado tarde, o no llevarlas suficientemente lejos, ha advertido, arrojará una costosa factura para el mundo, cuyos niveles de deuda se sitúan en cotas históricamente altas como consecuencia de la elevada factura de hacer frente a la pandemia del coronavirus.

El impacto de la crisis del Covid-19

Las palabras de Georgieva llegan solo unos días después del que el FMI advirtiese, con motivo de la publicación del informe de situación fiscal internacional de otoño, de que la deuda mundial se encamina a saltar de un tamaño equivalente al 83% del PIB mundial a un 98,7% a cierre de este año. Ya entonces, el FMi reclamó la necesidad de los países comiencen a elaborar planes de consolidacion fiscal a medio plazo y se planteen la posiblidad de elevar impuestos a empresas con elevados beneficos y rentas altas para ir pagando la factura de la crisis del Covid.

Dentro de ese salto, el conjunto de las economías avanzadas pasarán de una situación ya preocupante, con la deuda en el 105,3% a cierre de 2019, a una alarmante, con el endeudamiento en el 125,5% del PIB.

En el caso de la eurozona, el incremento será del 84% al 101,1% del PIB, si bien algunos de sus países miembros pasarán a situarse entre los más afectados por el incremento de las obligaciones con terceros que deja la pandemia.

Así, aunque Japón seguirá situada a la cabeza del ranking de endeudamiento mundial entre las economías desarrolladas, pasando del 237,9% al 266,2% del PIB, los tres siguientes puestos corresponden a países de la zona euro.

Se trata de Grecia, que pasará de tener una deuda del 180,9% al 205,2%; Italia, que saltará del 134,8% al 161,8%; y Portugal, que se elevará del 117,7% al 137,2%. Les siguen Singapur, que pasa del 130% al 131%, o Estados Unidos, que pasa del 108,7% al 131,2%.

La séptima posición de entre las economías desarrolladas corresponde a España, que subirá del 95,5% de cierre de 2019 al 123% a finales de este año, siempre según las últimas previsiones del FMI, que asume que el país seguirá con un endeudamiento superior al 118% a finales de 2025.

Dada esta delicada situación, el Gobierno de España se ha comprometido con Bruselas a comenzar a reducir su nivel de endeudamiento a partir del próximo año, cuando rebajaría el peso de la deuda sobre el tamaño de la economía del 118,4% al 117,4%, según sus propias estimaciones, más optimistas que las del FMI.

Las economías en desarrollo

Aunque la llamada de atención de Georgieva podría terminar afectando a algunas de estas grandes potencias, habida cuenta del elevado nivel de deuda que comienzan a manejar, se entiende que a priori su mensaje se centra en tomar medidas para aliviar la situación de economías en vías de desarrollo.

En este terreno, las previsiones fiscales del Fondo apuntan a que el país con mayor nivel de endeudamiento a cierre de 2020 será Sudán, con un 259% sobre su PIB; seguido de Eritrea (185,8%); Líbano (171,6%); Surinam (145%); Cabo Verde (136,8%); Belizce (134%); Barbados (134%), Bahrain (128,2%) o Aruba (127%).

Sumados estos países a los desarrollados, España se situaría en la decimosexta posición global por importancia de su deuda. Quedan por detrás economías como la de Mozambique (121%); Bután (121%); Angola (120%); Zambia (119%) o Maldivas (118%).