Blogs por Alexis Ortega

¿Por qué me parece oír sollozos, allí donde el ruiseñor canta? (I)

¿Por qué me parece oír sollozos, allí donde el ruiseñor canta? (I)

«Esta noche, al delinear los próximos pasos que debemos tomar como país, debemos reconocer honestamente las circunstancias que heredamos.

Noventa y cuatro millones de estadounidenses están fuera de la fuerza de trabajo. Más de 43 millones de personas están viviendo en la pobreza, y más de 43 millones de estadounidenses reciben cupones de alimentos. Más de 1 de cada 5 personas en sus primeros años en el mercado laboral no han conseguido trabajar. Tenemos la peor recuperación financiera en 65 años. En los últimos 8 años, la administración pasada adquirió una deuda que supera la de casi todos los otros presidentes juntos.

Perdimos más de la cuarta parte de nuestros empleos en la industria desde que se aprobó el Tratado de Libre Comercio para América del Norte y 60.000 fábricas desde que China se unió a la Organización Mundial del Comercio en 2001. Nuestro déficit comercial de bienes con el mundo el año pasado fue de casi 800 mil millones de dólares.»

Discurso del presidente Donald Trump ante el Congreso de EEUU, 28 de febrero de 2017

«Otchego eto prezhde ne znala» Arioso de la ópera «Iolanta» de Tchaikovky

Ekaterina Scherbachenko (Iolanta)

Teodor Currentzis (director)

Coro Intermezzo y Orquesta Sinfónica de Madrid

Teatro Real Madrid (2012)

Estrenada en el Teatro Mariinski de San Petersburgo el 18 de diciembre de 1892, «Iolanta», la última ópera de Tchaikosky, narra la vida de la hija de Renato, rey de Provenza y que da nombre a la obra. La princesa Iolanta es ciega de nacimiento, pero nunca nadie le ha hablado de su condición. Le hacen creer que nadie ve, que el sentido de la vista no existe. Nadie debe hablar con Iolanta de la luz, de los colores, ni de la belleza. Tampoco debe decirle que su padre es el rey. Para completar su plan dispone un bello jardín del palacio real, para que su hija viva allí con sus amigas que le llevan flores y cantan para ella. Le hacen la vida fácil.

El rey tiene un consejero, un médico árabe, que asevera que Iolanta puede ser curada, pero sólo si se entera de la verdad, es decir que es ciega ya que con ello nazcerá el deseo de ver. El rey rechaza el tratamiento, temiendo por la felicidad de Iolanta.

Iolanta está prometida a Roberto, duque de Borgoña, quien también ignora que Iolanta es ciega. En una partida de caza, Roberto junto al Conde Vaudémont se pierden y van hacia el jardín del palacio, donde encuentran a Iolanta. Roberto, convencido de que Iolanta es una bruja, se va a la búsqueda de su séquito.Sin embargo Vaudémont permanece y se da cuenta de la ceguera de Iolanta.

Los dos jóvenes se enamoran, después de que Vaudémont le haya explicado la luz y el color a Iolanta. Los jóvenes son descubiertos. Vaudémont jura su amor, afirmando que no le importa que Iolanta sea ciega. El rey está furioso con el hombre que le ha revelado el secreto a su hija, pero el médico interviene recordándole al rey que ahora que Iolanta sabe qué es la luz y el color y desea ver, puede ser curada. El rey amenaza de muerte a Vaudémont si el tratamiento del médico falla.

El remedio funciona y Iolanta puede ver, deja de ser ciega. El rey cancela el compromiso de Iolanta con duque de Borgoña y da la mano de Iolanta al Conde Vaudémont.

Iolanta, los ojos del alma

La obra debe entenderse como una fábula y eminentemente alegórica. Donde pugna entre el principio de autoridad , representado en la figura del Rey (que impone una solución a costa de que su hija desconozca la verdad) y el principio del conocimiento, representado por la figura del médico (la verdad, por muy triste que sea, es indispensable para la renovación). La condición indispensable para la curación de Iolanta es el conocimiento de la verdad. Esta no hubiera triunfado si el médico no hubiera intervenido en diferentes ocasiones en favor de Iolanta y al descubrimiento de un aliciente universal (el amor).

Trump ante la verdad.

Trump no es político, y es muy probable que nunca llegue a serlo. Acabará siendo otras cosas, alguna de ellas asumibles desde ya mismo y no muy agradables[1], pero es precisamente el hecho de que no ser un político lo que le confiere un éxito arrollador. Es una persona directa, impertinente y a veces cínica, a diferencia de la imagen pública del establishment. Trump gana en el impacto directo cuando señala unas cuantas verdades incomodas. Como, por ejemplo, cuando señala la corrupción inherente al sistema imperante, última señal de su fuerte degradación, y que se observa en su necesidad de ocultar a toda costa la verdad, la realidad.

Ni la prensa controla al poder, ni los datos económicos son los ojos que nos indican la marcha de la economia. Ambos relamente nos dibujan una realidad aparente e interesada nos ciegan. Se ha construido un muro mayor del que pretende establecer entre México y los Estados Unidos y ese muro separa algo más importante: la ficción de la realidad, imponiendose la prmiera sobre la segunda a la que pretende ocultar. Y nadie protesta lo suficiente

¿Como se puede todavia seguir hablando de pleno empleo en los Estados Unidos tras oir estos párrafos que he puesto al inicio de esta entrada? Esa negligencia de la profesion, intencionada apra ocultar los problemas americanos tras la cortina de los de la Eurozoan, ha tenido su coste. Todo estaba hecho, no había que hacer ningún plan de activación económica, mientras la población se empobrecía y sufría la realidad. Pretendían que se callaran y se resignaran.Tocaria ahora que Trump denunciara estos errores y reestruturara los indicadores, pero no para favorecerle sino con el sano propósito de tener una visión más clara de lo que ocurre a nivel económico. Ese es, ni más ni menos, su único obejtivo.

El PIB

En el mes de junio del año pasado, un grupo de economistas independientes[2] , todos ellos con una reputación en el campo de la empresa y la universidad, publicaron una estudio del PIB de España por las contradicciones que ellos precibian entre cifras oficiales y otros indicadores con los que guardan estrecha relación. Los economistas calculamos el PIB utilizando principalmente dos métodos el del gasto (que mide el gasto total de la economia sumando consumo privado, consumo público, formación bruta de capital y saldo exterior) y el enfoque del ingreso (a partir de las rentas pagadas, es decir, salarios, excedente bruto de explotación e impuestos sobre la producción). Exiten un tercer enfoque que consiste en medirlo a partir de la producción, sumando de valores añadidos sectoriales. Dado que la mágnitud es única, los tres métodos deben dar el mismo resultado aproximado.

El primer procedimiento elegido fue calcular el PIB a partir de la producción, utilizando fuentes estadísticas independientes de las oficiales para el cálculo de los valores añadidos sectoriales. Así, en el sector industrial, utilizaron el IPI (índice de producción industrial), que de estar correlacionado al 100% hasta 2008 con el valor añadido industrial de la contabilidad nacional, acumula una diferencia no explicable entre 2008 y 2015 del 17,6%. Parecidas diferencias se encuentran calculando el PIB por los otros dos métodos. ¿Esta el PIB español sobre valorado en un 17%. De ser cierto eso, el PIB real de España es de unos 893.000 millones de euros en lugar del 1,09 billones oficial.

La deuda

Lo que uno debe, aunque a más de uno y por exceso de confianza le resultaria dificil, debería ser facil de calcular. Pero los artificios contables se crearon tambien para hacer más opaca la realidad. La deuda pública española que habitualmente se conoce, sigue el Protocolo de Défcit Excesivo (PDE). Son el 1.107.693 millones de € en el tercer trimestre de 2016 (último dato publicado) y supone que el nivel de deuda sobre el PIB se sitúa en el 100,3%. Sin embargo, el pasivo total en circulación de las Administraciones Públicas a la misma fecha asciende a 1.561.525 millones de euros, es decir el 141,4 % del PIB. El truco se encuentra en que la deuda pública medida por Protocolo de Déficit Excesivo no cuenta ciertos pasivos, resultando así en una cantidad inferior a lo que se podría llamar deuda REAL de todas las Administraciones Públicas. Pero no solo la deuda pública (PDE) es la medida de la deuda más conocida sino que además es la que cumple los parámetros de la oficina de estadística de la Comisión Europea (Eurostat), para que las deudas públicas de los diferentes Estados de la Unión Europea puedan ser comparables. A todo esto, ¿se acuerdan de que el PIB español podría estar sobrevalorado en un 17%?.

Otro tanto ocurre con la medida de la deuda en los Estados Unidos. Alli el criterio de cálculo de la deuda pública es el concepto de la «Deuda en manos del publico» (Held by de Public). Con este método de deficnión de la Deuda Pública desaparecen de un "plumazo" 5,5 billones de $ de deuda que es la «deuda en manos de otras instituciones públicas» (Intragovernmental Holdings) que respaldan, entre otras cosas, las pensiones de los funcionario. Los 19,94 billones de deuda total (104,94% del PIB) a los que hacía referencia Trump en su discurso esta semana (el doble de los 9,30 billones con los que se encontró Obama al entrar en la Casa Blanca) se quedan en 14,4 billones de $ (el 75,99% del PIB). El objetivo viene a ser el mismo: intentar que la deuda parezca menos de lo que realmente es

Recuerden que, como en el caso de España, los conceptos que incluian en los cálculos del PIB americano fueron recientemente alterados, con el objetivo de que su montante saliera superior al existent antes de la reforma. Reduciendo el numerador y ampliando el denominador el cociente Deuda/PIB aparenta ser menos grave de lo que es. ¿Funcionará eso en la realidad?

Si bien la actitud de soberbia del stablishment le ha costado la carrera política a Hillary Clinton (vencida por un "Don Nadie") y es responsable de la desesperación de los primeros, sin poder todavia digerir los últimos acontecimientos. Una actitud complaciente de Trump al respecto puede acabar con sus fuegos artificiales de su estreno en política. La ceguera puede haber cambiado de bando, pero todavia no se en que bando acabará Trump.

No todo es verdad en este supuesto "renacer de la verdad".

Trump durante la campaña acusó a Yellen de crear una economía falsa poniendo sobre la mesa el hecho de que la Reserva Federal ha actuado políticamente a favor de la administración de Barack Obama con tasas de interés artificialmente bajas para mantener la economía en marcha hasta que deje el cargo. Trump llegó a asegurar que “...tan pronto como Obama se retire y se vaya al campo de golf subirán los tipos de interés”. Incluso se atrevió a expresar que el país se encuentra en “una enorme, fea y gorda burbuja” con la deuda incrementando, por lo que “lo único que luce bien es el mercado de valores y si subieran un poco los tipos de interés colapsaría. Su primer twitt después del discurso del Estado de la Unión fue para alegrarse de las ganancias en la bolsa desde su elección. Los 21.100 puntos actuales del Dow Jones estan algo más de un 15% por encima de los niveles en los que estaba cuando pronunció esas palabras.

Estratégicamente Trump se estaba aprovechando de la frustración económica de los americanos a la espera de que una crisis bursátil le favorecería en su carrera electoral y darle la victoria. La verdad es que no fue necesario, lo cual pone en evidencia el grado de desafección de una buena parte del electorado con la gestión de la crisis de las élites. No se si Trump fue honesto al hablar de una explosión de su burbuja de manera inminente, o conocía el grado de deterioro económico o todo fue puro tactismo electoral, pero la verdad es que poco podrá hacer al respecto.

NOTAS:

  1. La presidencia de Trump, lejos de parecerse a la de Reagan podría acabar como la de Andrew Jackson (1829-1837). Este último, además de ser el primer presidente de origen humilde, proyectó la imagen de defensor del hombre común. Sus diferencias con el Banco Nacional al que consideró una institución anticonstitucional y antidemocrática, porque privilegiaba a unos pocos habitantes, los más ricos, frente a la mayoría. Su presidencia se define como el tipo de democracia que representa los intereses del pueblo común en vez de los intereses de un electorado específico, como era el caso hasta entonces cuando solamente podían votar hombres blancos terratenientes. La presidencia de Jackson también se destacó por provenir de una sociedad agraria, las simpatías de Jackson estaban con los granjeros y la restricción del gobierno estatal y federal. Jackson temía que los intereses de los banqueros y de los negocios llegarían a corromper los valores de la república. Jackson creía que la autoridad del presidente provenía del pueblo y que el oficio de la presidencia no se debería apegar a algún partido político. Por esta razón, Jackson no escogió solamente a personas de su partido para su gabinete, sino que escogió a las personas que el creía estaban mejor capacitadas para el trabajo o personas que tenían experiencia con negocios pero que el sentía que podía controlarlos. Jackson implantó e institucionalizó el sistema conocido como Spoils System (Sistema de Despojos o Espolios), que consistía en el reparto de los cargos más importantes de la Administración entre amigos y fieles colaboradores del partido en el poder. Se abrío la puerta a la corrupción más descarada. Aunque Jackson usó dicha prebenda de una manera moderada, sentó un grave precedente en las posteriores administraciones, hasta el punto de que los cincuenta años siguientes el Spoils System asolaron la vida política estadounidense, degradaron la eficacia de la labor del gobierno, con incalculable perjuicio para el país, como demostraron las administraciones de Ulysses S. Grant y otros presidentes.
  2. Los economistas son Juan Laborda, Roberto Centeno, Juan Carlos Barba y Juan Carlos Bermejo. Los resutados fueron presentados en Bruselas, haciendolos llegar a las personas mas representativas de la Comisión y las instituciones europeas y recibieron respuestas. La primera de ellas de Martin Shultz, presidente del Parlamento, a las que siguieron las de Pierre Moscovici, comisario para Asuntos Económicos, y Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión. Interesadas todas en una ampliación de los datos aportados para comprobar su veracidad. En los medios digitales Juan Ramón rallo réplicó los cálculos (aunque sin pretender garantizar la absoluta fiabilidad ni la inexistencia de manipulación de los datos del INE) y si puso en duda la solvencia de los presupuestos analíticos de los cuatro economistas para lelgar a sus conclusiones.

Comentarios

Creo recordar que Juan Ramón Rallo sostiene que la solución al stock inmobiliario es abrir las fronteras de par en par. Menudo genio ...
(El argumento de «Yolanda» —qué grande, Tchaikowsky— está muy bien traído como alegoría del «posverismo» macroeconómico que padecemos. Según «Yolanda», no hay curación sin consciencia de la realidad —en sentido amplio, la verdad—. La 'ceguera' se cura 'viendo'. Solo vemos un fallo. En «Yolanda», la ofuscación de realidad —en sentido amplio, la mentira— es piadosa. Por contra, nuestra situación es maliciosa y ahora está intentando ser mantenida con mano dura y en contra del sistema.) TRUMPISMO, CAÍDA DEL IMPERIO NORTEAMERICANO Y COLAPSO DEL CAPITALISMO.-Nuestra tesis es que la ola de proteccionismo-intervencionismo-nacionalismo —brexit, Trump, Le Pen, etc.— que recorre el mundo es el intento desesperado, gafe y perdedor del modelo popularcapitalista ochentero por evitar ser barrido de la Historia por el sistema capitalista, empeñado en la nueva Era Cero. Dicho como nos gusta, es el maquis pisitófilo-creditófago —echado al monte desde que el capitalismo pinchara su burbuja hace una década— que está intentando recuperar terreno. ¡Y vaya terreno! Nada menos que la separación de Reino Unido de la Unión Europea y la Presidencia de los EEUU. El pinchazo de la burbuja ha traído una crisis de deuda privada, que ha culminado en una de deuda pública, y que acabará en una crisis de la «Hegemonía Dólar» y consiguiente posibilidad de caída del imperio norteamericano. Pero esto no es lo más grave. Lo preocupante es si podrá o no el capitalismo occidental, en su conjunto, administrar la agudización de contradicciones que supone esta ofensiva popularcapitalista, o si, por contra, estamos ante su colapso gradual, por carecer de capacidad de respuesta inmunitaria suficiente frente al parásito. Nosotros llevamos muchos años creyendo que había capitalismo para rato. Pero nos está haciendo dudar lo que estamos viendo con el brexitrumpismo —y, en general, con la Reburbuja—. Esta es la causa de nuestra ansiedad. Está pasando lo mismo que al final del mercantilismo, solo que con el dólar norteamericano. El mercantilismo funcionaba porque las exportaciones del imperio —mayor elaboración—, cambiadas a oro, eran más valiosas que las importaciones al imperio —menor elaboración—. Ese plus de oro en el imperio financiaba el desarrollo de sus exportaciones, realimentando el proceso. El mercantilismo estaba abocado al fracaso por estrangulamiento. Los destinatarios de las exportaciones imperiales cada vez tendrían menos oro —sus monedas se devaluarían— y, por tanto, menos capacidad para desarrollarse ellos, con lo que las importaciones del imperio cada vez serían menos valiosas. El mercantilismo se superó con el modelo de ventaja comparativa, de David Ricardo, según la cual, cada uno debe especializarse en lo que hace bien, lo que requiere minimizar las distorsiones de precios relativos. Los popularcapitalistas son inmo-neomercantilistas (1): su oro son los inmuebles o mejor, la supuesta capacidad que, según ellos, éstos tendrían para justificar la expansión crediticio-hipotecaria con que financiar saltos de Renta. Esta memez es relativamente comprensible —entre usureros— en todos los países excepto en uno, EEUU: ¡el 'negocio' que hace que EEUU sea hoy el centro del imperio no es la mierda de los pisitos sino la «Hegemonía Dólar»! Noten que el proteccionismo-intervencionismo-nacionalismo trumpiano, ante todo, es la prohibición de deslocalizar actividad en la periferia del imperio, no que no haya inversión extranjera. ¿Si no, por qué la máxima es «buy american, hire american», y no «América para los americanos»? Por eso decimos que, de ser verdad que las fantasías trumpianas llegaran a realizarse, estaríamos ante una oportunidad histórica para que, enarbolando de nuevo el «laissez faire» (2), el euro le cogiera terreno al dólar norteamericano como moneda mundial. Objetivamente, el principal enemigo de EEUU no sería China, sino la UE. El problema está en que, aparte de que el trumpismo se va a quedar solo en un intento, todo «laissez faire» es en realidad una forma refinada de intervencionismo y no vemos nada ni nadie, en la UE, que esté por la labor. Un dólar norteamericano fuerte es estratégico para EEUU como imperio. Mantiene a raya su inflación, preservando el Capital auténtico, y pone en valor todos sus activos, financieros y no financieros, cara a los extranjeros. ¿Qué tipo de descerebrado puede estar al mando de un Estado cuya moneda es la hegemónica mundial y pensar que le interesa devaluarla o depreciarla inflacionándose —porque, así, sus inmuebles se encarecen para sus residentes haciéndoles creer que son ricos—? No obstante, tenemos dudas. ¿Es tan evidente que, mal que nos pese, el trumpismo va a fracasar, o EEUU tiene tanta podredumbre encima que es «Mad-Max», para regocijo de la periferia? Nosotros, por ahora, estamos pensado que la lógica capitalista dicta que el trumpismo va a ser solo lo que llamamos «El Intento», y que será aprovechado por el sistema para algún trabajo sucio —y colocarle el mochuelo a Trump—; y que, entonces, nuestro deber es aprovecharnos al máximo de la oportunidad —breve— que se nos brinda. Si el trumpismo triunfara sería buenísmo estructuralmente para nosotros. Un moneda imperial débil y en vías de perder su hegemonía reduciría la absorción que ahora hace de nuestros recursos, quitando presión en la competición mundial por ella, facilitando el comercio internacional, el aprovisionamiento de materias primas y petróleo, el servicio de la deuda externa, la acumulación de reservas con que defender las pequeñas soberanías monetarias, etcétera. Demasiado bonito para ser verdad. En efecto, Trump, el tachado de mentiroso, no es mentira, señores. Va de guasa, pero en serio. Es un magnate i-n-m-o-b-i-l-i-a-r-i-o. Tarde o temprano, Trump entrará en contradicción frontal con el statu quo financiero norteamericano. Estamos muy asustados. La economía está entre dos aguas. Los falsos mesías y falsos profetas popularcapitalistas retuercen los datos e informaciones para hacer creer a sus mayorías naturales electorales que «ya os estáis reinflacionando». Los usureros, en todo el mundo, aprovechan para recrudecer su extracción de rentas aproductivas. Pero la verdad es que seguimos deflacionándonos, atrapados en el subconsumo a que nos condena la distribución popularcapitalista de la Renta. La Era Cero es imparable; o, si no, el caos. Pero el sistema capitalista está encontrando demasiadas dificultades para librarse del popularcapitalismo. Es cierto que podría colapsar. Esto empieza a parecerse a un apocalipsis. Cada vez más esclavizados, vemos aproximarse al jinete del hambre, cabalgando su caballo negro, con la balanza que mide el poco pan que nos van a dar por nuestro trabajo:http://www.noticiasfinales.com/wp-content/uploads/2016/08/jinete.jpg Gracias por leernos.___(1) Una mayoría de falsoliberales predicadores del Consenso de Washington (1989), muy presente en los medios de comunicación popularcapitalistas, es también neomercantilista, solo que predican el mercantilismo no de los Estados sino de lo que llaman sin tapujos «los ricos», que se supone que, vía «trickle-down» (goteo), van a salvar a la humanidad de la pobreza a que nos condena la dinámica popularcapitalista.(2) El concepto «laissez faire» carece de traducción en inglés porque los ingleses del tardomercantilismo se negaron a dárserlo, ante el dolor que les producía el coqueteo de su colonia americana con franceses y holandeses.
(Mejora en la redacción del comentario precedente, continuación del anterior «Sell american, fire american».- Se lee: «El mercantilismo funcionaba porque las exportaciones del imperio —mayor elaboración—, cambiadas a oro, eran más valiosas que las importaciones al imperio —menor elaboración—. Ese plus de oro en el imperio financiaba el desarrollo de sus exportaciones, realimentando el proceso. El mercantilismo estaba abocado al fracaso por estrangulamiento. Los destinatarios de las exportaciones imperiales cada vez tendrían menos oro —sus monedas se devaluarían— y, por tanto, menos capacidad para desarrollarse ellos, con lo que las importaciones del imperio cada vez serían menos valiosas». En materia de transacciones internacionales, abusamos de los artículos contractos al y del, creando confusión donde no debiera haberla. Sustituyan el párrafo por el siguiente: «El mercantilismo funcionaba porque las exportaciones que realizaba el imperio —mayor elaboración—, cambiadas a oro, eran más valiosas que sus importaciones provenientes de los países destinatarios de aquéllas —menor elaboración—. Ese plus de oro en el imperio financiaba, precisamente, el desarrollo de su sector exportador —falsa gallina de los huevos de oro—, realimentando el proceso. El mercantilismo estaba abocado al fracaso por estrangulamiento. Los destinatarios de las exportaciones imperiales cada vez tendrían menos oro —sus monedas se devaluarían— y, por tanto, menos capacidad para desarrollarse ellos, con lo que las importaciones que éstos harían procedentes del imperio cada vez serían podrían ser menos valiosas». Pedimos perdón por haber formulado demasiado aprisa nuestra tesis de que el pensamiento popularcapitalista —lobo disfrazado de abuelita liberal—, está teñido del más rancio mercantilismo antiliberal, aunque no predicado de los Estados sino de «los ricos», algunos de ellos más soberanos que muchos Estados.)
TOMARSE EN SERIO A TRUMP ES PERDER EL TIEMPO.- Será lo que tenga que ser, con o sin Trump, por supuesto con preservación de la Hegemonía Dólar. No va a haber reinflación norteamericana de verdad —no tendremos esa suerte—. Y los red-necks de Atlanta van a seguir siendo lo que comen, aunque contentos por «loh miyoneh» teóricos que «ya les vuelven a dar»... sus propios hijos. Viene el REPINCHAZO 2018. Orwell, en «1984», ya nos avisó sobre los dos conceptos fundamentales de la Neolengua: negroblanco y doblepensar. Ahora hablamos de posverdad y realismo especulativo. Es lo mismo. ¡No perdamos ni un segundo más escandalizándonos! Nosotros, a lo nuestro. ¿No os dais cuenta de que ellos van a lo suyo? La personalidad de Trump es irrelevante para el ortograma. Es más, el ortograma la aprovechará para lo que le convenga. Ahora nos interesa que la UE avance para resolver el separatismo británico y el proteccionismo-intervencionismo-nacionalismo norteamericano. Beneficiémonos de que, gracias a las formas brexitrumpistas, quedamos exonerados de tener que portarnos educadamente. Maximicemos las ventajas y minimicemos las desventajas de una libra esterlina abaratándose y un dólar encareciéndose, con especial preocupación por la mierda de inflación insana con que se nos grava por esto último. Aprovechemos la oportunidad que significa la puesta en marcha en falso de supuestas políticas reinflacionistas en EEUU. Aceleremos nuestro repinchazo. Sigamos denunciando la sobrevaloración inmobiliaria, y el racionamiento y el acaparamiento inmobiliarios, causa de la causa de la crisis. Pagemos a negroblanquistas y doblepensadores con su propia moneda. Hagamos como que nos creemos la patraña y proclamemos que nosotros no estamos deflacionándonos lo que ellos se reinflacionan. Al mal tiempo, buena cara. Recemos por que todo sea cuanto más rechinante, mejor, de modo que la sanación resulte lo más acelerada posible. Los popularcapitalistas están demasiado fuertes. Los usureros inmobiliarios campan a sus anchas embaucando incautos en su nuevo proyecto de mierda: que «himbiertas» para alquilar a estudiantes, empleados y empresarios precarios, y turistas vía internet contra los hoteles. Estamos asustadísimos. Está decepcionándonos la flaqueza del sistema capitalista para combatir dos parásitos: los exprimeinquilinos y los trabajadores-directivos de empresones (*). Empezamos a pensar que pudiéramos estar ante un final distópico del capitalismo. En suma. Hablemos menos de Trump y más del dólar norteamericano (**). NUESTRA PREVISIÓN ES QUE EL NEGROBLANCO/DOBLEPENSAR TRUMPIANO VA A SEGUIR OFUSCANDO TU CONSCIENCIA DE LA REALIDAD MIENTRAS EL DÓLAR NORTEAMERICANO SEGUIRÁ FUERTE. Primero fue la burbuja inmobiliaria, guinda de la burbuja popularcapitalista ochentera —«Déjate de Estado del Bienestar, ¡todos capitalisitas!»—. El pinchazo o derrumbe trajo una crisis financiera, aparte de una recesión económica crónica —depresión de perfil bajo—. La crisis financiero-privada tardó poco en transformarse en una crisis de deuda soberana y, por tanto, en una crisis monetaria. Finalmente, la crisis está convirtiéndose en cambiaria porque el imperialismo hoy es la Hegemonía Dólar. Los periféricos solo saldremos de la crisis yendo a la causa de la causa del desequilibrio, abaratando radicalmente los precios relativos inmobiliarios, liberando nuestra economía de la losa de costes inmobiliarios que la oprime. Gracias por leernos. ___(*) Los trabajadores-directivos están muy regocijados con que el populacho le eche la culpa de sus cuitas a «los políticos», aparte del victimismo exculpatorio de toda la vida, según el cual, «si la empresa va bien es por mi talento como caudillito, pero si va mal es por el intervencionismo del Estado».(**) Llamamos guerra de divisas a una espiral de devaluaciones competitivas. Pero, en el caso de EEUU, es justo al revés. Los razonamientos en materia de transacciones internacionales que hacemos los periféricos a diario se invierten en EEUU, por la Hegemonía Dólar. Desconfíen de todo aquel que diga que a EEUU no le interesa un dólar tan fuerte y lo razone en términos 'leydeofertademandistas' de comercio exterior y localización de empresas. A EEUU le interesa que el dólar siga siendo la moneda del mundo. Si está tan fuerte que la periferia se asfixia demasiado o si tiene que ayudar a la UE, como cuando nació el euro, EEUU puede consentir durante una temporadita con su dólar menos fuerte. Un dólar norteamericano fuerte es consustancial al imperio. Otra cosa es que grandes poseedores de dólares norteamericanos —China y Japón— se alíen para poner fin al imperio, a costa de desvalorizar sus reservas de dólares norteamericanos, claro está. ¿Pero es ese el escenario actual? No. Antes al contrario, si bajan las reservas de dólares norteamericanos en manos de sus grandes poseedores es para defender sus propias monedas.
La usura inmobiliaria, omnipotente, no solo destruye el futuro, sino también, el pasado (yo conocí a mi mujer aquí):http://www.elmundo.es/madrid/2017/03/08/58bfd72f46163f155f8b4589.html
2018-20120: Paso de la hegemonía dólar a la hegemonía de los DGS. ¿Serán capaces los de la minicumbre versallesca a meter el euro ahí dentro? Ver, veremos.
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