La resolución de la pantalla sería superior a la de Galaxy S7
Samsung

Así será el Samsung Galaxy S8 Edge: pantalla 5,5 pulgadas, 6 GB de RAM y mucho más

La maquinaria de Samsung no se detiene, ni mucho menos. La mejor forma de sortear las adversidades es pasar página lo antes posible y, una vez que se ha conocido que la compañía coreana lanzará un nuevo Galaxy Note 8 el año que viene, llega el momento en el que las informaciones respecto a los modelos que se pondrán en juego en el próximo Mobile World Congress. Uno de ellos será el Samsung Galaxy S8 Edge.

De este modelo se han conocido algunos detalles que serán de la partida en el nuevo phablet de los coreanos, y lo cierto es que se apuntan muy buenas maneras como no puede ser de otra forma ya que hablamos de un modelo que está destinado a marcar diferencias entre los que habitan en la gama alta del mercado Android. Y, por ejemplo, uno de los detalles que parecen claros es que la apuesta por los dos laterales curvos se mantiene (así como el acabado en cristal con protección Gorilla Glass).

Uno de los elementos diferenciales que serán de la partida en el Samsung Galaxy S8 Edge es la RAM. Habrá un modelo de dispondrá de 6 GB, lo que está muy bien pero que no es precisamente diferencial… pero, ademças de este, se apunta a que la propia compañía coreana será la que dará uso a un anuncio que se ha realizado recientemente: módulos de memoria de 8 GB, por lo que se confirma la implementación de esta cantidad siendo el mencionado dispositivo el primero en hacerlo.

La pantalla activa always-on del Note 7 llega a la gama Samsung Galaxy S7

Con esta inclusión se pueden ver notificaciones en la pantalla sin tener que activar el terminal. El consumo energético, por lo tanto, se reduce y la comodidad es mayor.

Algunos detalles más

Un ejemplo de lo que decimos es que seguirán llegado dos variantes del Samsung Galaxy S8 Edge dependiendo del procesador utilizado. Unos sería el Snapdragon 830 y, el que llegaría a Europa, sería el Exynos 8895, un modelo de fabricación propia que está fabricado con tecnología de 10 nanómetros y que dará un salto muy importante en lo referente al rendimiento con los juegos.

Donde también se da un salto importante es en la pantalla de phablet. Con 5,5 pulgadas, lo que no es algo especialmente nuevo, lo que sí llamará la atención es que todo apunta a que se dará el salto a calidad 4K, lo que de nuevo es diferencia. Y, lo cierto, es que este avance -que habrá que ver si no consume demasiada energía-, tiene sentido ya que vendría dado por el uso del dispositivo en entornos de realidad virtual donde una mayor resolución es sinónimo de mejor calidad de vídeo e imágenes (en la visualización directa la ganancia es, cuando menos, discutible). Por cierto, la ocupación de la parte frontal sería del 80%, por lo que hablamos de unos marcos casi inapreciables.

Logotipo de Samsung

Importantes avances, que veremos si vienen acompañados de reconocimiento de iris, y que será de la partida en el mes de marzo cuando se celebre el Mobile World Congress -el evento apunta al 26 de febrero-. Así, estas serían las armas con las que se lanzaría el Samsung Galaxy S8 Edge y, evidentemente, también la variante con una pantalla de menores dimensiones.

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