Seguridad, economía y control de gastos

Protege y usa inteligentemente tus tarjetas en el extranjero

Protege y usa inteligentemente tus tarjetas en el extranjero

La tarjeta se va imponiendo al cambio de divisa por flexibilidad, comodidad y también economía. Especialmente si viajamos fuera de la zona euro, usar la tarjeta es mucho más económico que aplicar un cambio de divisas por el que se aplican comisiones que rondan el 2%-3%. Hacerlo con tarjeta, aunque sumen una pequeña comisión por tipo de cambio, es hacerlo por el precio en el que esté la divisa en ese momento, suponiendo un pequeño ahorro al que hay que sumar la comodidad de no ir acarreando divisa con nosotros.

Eso sí, jugarlo todo a una tarjeta puede conllevar problemas potenciales. El robo o pérdida y el uso fraudulento son los más importantes, pero incluso sin tener “incidentes” podemos encontrarnos con sorpresas desagradables por los costes que conlleva su uso. Si comprar es eficiente, sacar dinero es lo contrario, bastante caro. La comisión más habitual es del 4% con un mínimo de 2,40 euros por operación. Por ello es recomendable no sacar muchas veces dinero de los cajeros; es mucho más barato sacar 200 euros de golpe, que 4 veces 50 euros. Por ello es de gran utilidad usar la tarjeta de crédito para grandes compras y para las más pequeñas hacerlo en efectivo.

Consejos para usar tu tarjeta de crédito de forma eficiente

Si seguimos una serie de consejos podemos disminuir tanto el coste como los problemas que puedan suponer su pérdida o robo:

  • No acumular tarjetas: Tener una tarjeta de reserva por pérdida o deterioro no es mala idea, pero nunca la lleves junto a tu tarjeta principal ya que en caso de robo el resultado sería el mismo desastre multiplicado por dos. Las cajas fuertes de los hoteles o un lugar de difícil acceso es el mejor emplazamiento para guardar este “seguro” de vacaciones.
  • Llevar tarjetas con límites pequeños: Muchas entidades financieras nos permiten ir recargando saldo desde nuestra aplicación de Banca por Internet o hacerlo con una simple llamada al banco. Menos límite, menos riesgo.
  • No perder nunca de vista la tarjeta a la hora de pagar: Aunque los sistemas de chip y pin, o los TPV móviles que nos llevan a nuestra mesa de restaurante son cada vez más habituales, uno de los fraudes más comunes es el de escanear nuestra tarjeta. Por ello no debemos perder el control de nuestro plástico y que no lo perdamos de vista para evitar el uso de escáneres de mano muy habituales en Restaurantes.
  • Tener activado un sistema de alerta: Recibir un SMS es más que útil. Así aunque tengamos el máximo cuidado con nuestra tarjeta es finalmente es robada o copiada, un mensaje a tiempo nos ayuda a bloquear la tarjeta lo antes posible.
  • El mejor uso, en compras: Sacar dinero en un cajero en el extranjero es la operación más cara tipificada en las tarifas de cualquier banco, especialmente si se hace fuera de los países de la Zona Euro. Por el contrario, al comprar nos cargarán el importe según el tipo de cambio del momento sumando una comisión por cambio de divisa; a pesar de ello, es mucho más barato que si canjeamos moneda en un establecimiento de cambio de divisa.
  • Llevar siempre a mano el teléfono de atención de nuestra tarjeta de crédito: Para poder notificar cualquier incidencia, lo normal es que sea un teléfono distinto al de atención al cliente en España.
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