¿Puede la Justicia pinchar WhatsApp como las llamadas telefónicas?

¿Puede la Justicia pinchar WhatsApp como las llamadas telefónicas?

El Ministerio del Interior mantiene al alcance de la Policía Naciona, Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera el Sistema Integrado de Interceptación de Telecomunicaciones, SITEL. Este sistema permite interceptar comunicaciones como llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico y mensajes tipo SMS previa solicitud de la Policía Judicial al Juzgado de Instrucción de Guardia y con la autorización por parte del Juez de Instrucción.

Así funciona SITEL, el 'sistema de escuchas telefónicas'

Con la autorización judicial correspondiente, Policía o Guardia Civil contactan con el operador telefónico para la liberación de la línea a intervenir, y a partir de aquí se registran los datos en dos centrales de monitorización y quedan almacenados en un disco duro. Esto en el caso de las llamadas, mientras que en mensajes de correo electrónico se desvían a una bandeja creada por el agente que lleva la investigación.

El cifrado de los mensajes y la Justicia, ¿es posible pinchar WhatsApp en una investigación?

A principios del año 2014 la Confederación Española de Policía remitía una queja al Consejo de la Policía por la imposibilidad de interceptar comunicaciones a través de WhatsApp, cuando aún no se había lanzado el 'cifrado de extremo a extremo' como nueva característica del servicio de mensajería más popular. Y ese mismo año, concretamente en noviembre, la plataforma se actualizaba para introducir este sistema de seguridad.

WhatsApp nunca ha hecho oficial el tipo de claves que utiliza en el cifrado de extremo a extremo, pero el funcionamiento de este sistema criptográfico se puede comprender con un esquema muy básico. Mientras que anteriormente los mensajes se intercambiaban en texto plano, desde finales de 2014, estos mensajes entre dos usuarios se envían emparejados a claves aleatorias para descifrar su contenido. Es decir, que sin estas claves lo único que se puede leer en un mensaje son combinaciones 'aleatorias' de caracteres, sin sentido alguno.

Ni siquiera WhatsApp puede 'pinchar' las conversaciones de sus usuarios

El recorrido de un mensaje de WhatsApp es bastante sencillo, siendo el emisor el punto de origen de este contenido, los servidores de WhatsApp el 'punto intermedio' y el receptor en la conversación el punto final. Y en todo este recorrido se transportan el texto cifrado y las claves correspondientes, que sólo pueden ser interpretadas por el origen y extremo, luego no sirven absolutamente de nada a Facebook, a pesar de que todo pase por sus servidores.

Y lejos de haber ayudado a la Justicia, desde WhatsApp han ido introduciendo más seguridad en su plataforma y conversaciones, y entre los próximos lanzamientos está la 'comprobación de cifrado'. De esta forma, aunque el cifrado de extremo a extremo está activado siempre, y por defecto, los usuarios podrán comprobar de forma sencilla si el sistema criptográfico está funcionando correctamente, en cualquier momento.

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