Dependiendo de tus necesidades, no es necesario instalar una gran cantidad de memoria
¿Cuánta RAM necesitas realmente en tu ordenador?

¿Cuánta RAM necesitas realmente en tu ordenador?

Cuando compramos un ordenador, ya sea portátil o de sobremesa, siempre tenemos la duda de qué memoria RAM deberíamos acoplar. Es más, en muchas ocasiones, dudamos entre dos modelos distintos porque en un caso la memoria es de 4 GB y en otro de 8 GB, por lo que no estamos seguros de si esa diferencia finalmente se notará a la hora de utilizar el ordenador. Con todas estas dudas en mente, hemos decidido ayudaros y dar a conocer cuál será, de forma orientativa, ese mínimo recomendable que todo usuario debe tener en su ordenador dependiendo de las necesidades, ya sea para navegar por Internet, para trabajar o para editar fotografías y vídeos.

Dejando de lado las características de frecuencia (en las hojas de características normalmente veréis que un módulo es de 1600, 1866 o más MHz, algo que para un usuario final “normal” que no necesita ejecutar juegos consumidores de recursos no es “relativamente” importante), normalmente nos encontramos con que los ordenadores traen consigo 1,2, 4, 8 e incluso 16 GB de memoria RAM. ¿Qué necesitamos en cada caso?

Actualmente los sistemas operativos necesitan sobre 1 GB o 1,5 GB para funcionar, algo que por ejemplo podéis comprobar con los netbook con Windows 8.1 y próximamente con Windows 10. Es cierto que con esta es posible trabajar y ejecutar aplicaciones que no demanden demasiados recursos del sistema, pero pronto puede comprobarse que comienzan a funcionar lentos, algo muy relacionado con la memoria RAM. Por tanto, ¿si quiero trabajar sin más que necesitaré?

La memoria mínima para este caso es de 2 GB, de forma que el funcionamiento sea fluido incluso para crear documentos de texto y trabajar con ellos sin problemas de fluidez. Además, con esta memoria también serás capaz de reproducir vídeos y mucho más fácilmente y sin problemas, por lo que se trata de un mínimo aceptable. No obstante, si queremos asegurarnos de que el rendimiento sea más que suficiente y que junto al procesador no haya problemas, podríamos aumentar la memoria hasta los 3 GB.

Normalmente los ordenadores portátiles vienen acompañados de 4 GB de memoria RAM, por lo que como es de esperar, es más que suficiente para ejecutar muchas aplicaciones, navegar por internet, reproducir vídeos y mucho más, todo a la vez. Además, normalmente se tratan de ordenadores bastante capaces, por lo que pueden correr videojuegos actuales sin demasiados problemas (si la tarjeta gráfica, claro está, lo permite). Sin duda, 4 GB es el estándar y con ellos no tendremos problema alguno incluso para editar fotografías y vídeos.

Si necesitamos algo más de fiabilidad y fluidez, siempre podemos recurrir a los 8 GB, aunque para la mayoría de usuarios convencionales esta memoria es excesiva –si el ordenador se dedicará a los videojuegos o la edición digital, éste podría convertirse en el mínimo-. Ahora bien, ¿qué ocurre con los 16 GB de memoria RAM? Curiosamente, tal y como demuestran varios test de rendimiento, la diferencia entre esta y un módulo de 8 GB es prácticamente inapreciable, por lo que se desaprovecha capacidad y, sobre todo, dinero.

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