Tienen previsto dar el salto al exterior

Dos mujeres ‘reales’ unidas por el traje de baño perfecto

Cada una puso 3.000 euros para constituir la compañía

Se reparten los papeles. Una se ocupa de la administración, otra de la comunicación

Viki Orgaz (izquierda) y Adela Penedo.
Viki Orgaz (izquierda) y Adela Penedo.

Se conocen desde los seis años, cuando veraneaban las dos en Alicante, la tierra de Adela Penedo. Desde entonces, las vidas de estas dos mujeres, nacidas en 1959, han corrido paralelas. “Las dos estudiamos carreras, una es economista y la otra es abogada; las dos nos separamos, tenemos hijas y, sobre todo, tenemos la misma visión de empresa”, explica la madrileña Viki Orgaz. Juntas han montado varios negocios desde 1993, cuando decidieron desarrollar proyectos en el mundo de la moda bajo el nombre de Adela &Viki, en un principio representando a firmas de ropa. “Nos íbamos a París a ver a mayoristas y veníamos con las maletas cargadas de ropa, que vendíamos a nuestras amigas, a conocidas y tiendas”. Finalmente, con la crisis de mediados de los noventa, “las tiendas no pagaban, había una gran morosidad y cerramos el negocio en 1997”.

Pero en 2013 deciden cambiar el rumbo de su negocio. Hartas de no encontrar un traje de baño que se adecuara a las necesidades de las mujeres reales, empezó a rondarles la idea de crear otro negocio. Ypensaron: “¿Por qué no volvemos, pero esta vez habiendo aprendido de los errores del pasado?”. Así fue como nació A&V, una marca de trajes de baño española pensada para todo tipo de mujeres. Buscaron un patrón de corsetería, un forro reductor, por lo que cada traje de baño estiliza y modela el cuerpo de la mujer, “quitando lo que sobra y poniendo lo que falta”.

Viki Orgaz se ocupó de realizar el business plan, de buscar financiación y de comenzar a vender. Aquí los roles están fijados desde el primer momento. Cada una puso 3.000 euros para constituir la compañía y con un aval bancario de 15.000 euros arrancaron. “Al mes lo levantamos”. En el plan de negocio establecieron la manera de encontrar financiación adicional para llevar adelante la confección de las prendas, pero fue un fracaso. “No reuníamos ninguna de las condiciones para recibir algún tipo de ayudas como emprendedoras, algo lamentable”, se queja Penedo.

Así que decidieron que por falta de inversión externa no iban a dejar de soñar con el proyecto en el que creían. “Pusimos nosotras el dinero y el primer año decidimos reinvertir todo lo que ganamos, porque si en algo estamos de acuerdo es en que a nuestros proveedores les pagamos al contado”, afirma Orgaz, especialmente contenta porque la ilusión de su vida es que le hicieran un reportaje en un diario económico.

El reparto de papeles también está definido. “Lo más importante es el equilibrio. Yo me ocupo de la administración, del backstage, y Adela, que es una gran experta, de los temas de comunicación y de relaciones sociales. Tiene una de las mejores agendas, sabe relacionarse muy bien”. Ahora confiesan que les va bien, pero “también nos ha ido mal, y no hemos perdido la amistad”, señala Penedo, que destaca de su socia “la tenacidad, la ilusión que le pone a todo, a pesar de los malos momentos, que también los hay, y por encima de todo la generosidad”. Yafirma que la colección de trajes de baño de esta temporada ha salido a la venta gracias a la tenacidad de su compañera. “Tuvimos dificultades con el taller donde confeccionamos, porque en España tenemos un gran problema con la producción textil, que hemos descuidado, pero ella se empeñó en que, aunque fuera tarde, había que sacarla a la venta. No podíamos dejar un año en blanco”, prosigue Penedo, de la que su socia asegura que es “la más grande, con una tremenda capacidad de trabajo, generosa y una gran amiga”.

La entrevista transcurre en una tienda de la calle de Don Ramón de la Cruz, donde este año tienen instalada su pop-up veraniega. Ylas dos hacen de la visita de cada clienta una fiesta. “La gente necesita atención; aquí vienen señoras, algunas de ellas con problemas físicos, que quieren que las escuches, y eso es muy importante”. De ahí radica el éxito de la fórmula de negocio que han creado y que les llevó, por ejemplo, el año pasado a vender en tres meses 3.000 piezas de baño en un solo punto de venta. “Aquí viene gente de todo el mundo, tenemos clientas de Sudáfrica, de México, saben que las tratamos con mimo y dedicación”.

Este año han realizado una prospección en el mercado internacional y tienen previsto dar el salto a Bogotá. “Allí hemos visto que tanto los patrones de los trajes de baño como la licra son malos, son prendas que no se secan nunca, y podemos tener aceptación”, dice Penedo. Aunque lo más inmediato será presentar la colección la próxima temporada en la feria de moda Miami Fashion Week. “Para ello estamos montando un taller que nos confeccione a nosotras en exclusiva. Queremos consolidar nuestra marca, que tiene mucho recorrido”, apunta Orgaz. Y como regla general, cuando “no nos ponemos de acuerdo prevalece la opinión de cada una en la faceta que domina;ella en producción y administración y yo en comunicación”.

En una cosa están de acuerdo: no hacen ni harán biquinis.

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