Sólo dan un diagnóstico correcto en el 34% de las ocasiones
Los "médicos online" fallan alrededor de 3 de cada 4 diagnósticos y no deberías hacerles caso

Los "médicos online" fallan alrededor de 3 de cada 4 diagnósticos y no deberías hacerles caso

Publicado por la British Medical Journal, el nuevo estudio de la Hardvard Medical School es una prueba más para que los hipondríacos deben dejar de utilizar al "Doctor Google" para encontrar respuesta a los síntomas que tienen - para ponerse casi siempre en lo peor -. No son pocas las veces que se aconseja a quien vive temeroso de tener un problema médico que lo mejor es hablar con un especialista y no leer lo que hay en Internet, pero hábiles empresas encontraron en esta obsesión una forma de sacar dinero. Son los "médicos online", unas páginas web que muchas veces son de pago, en las que metemos nuestros síntomas y un, supuesto, algoritmo ultra-moderno y supersabio va a saber a ciencia cierta lo que nos está pasando.

La realidad, como ha demostrado la investigación de la Hardvard Medical School, es que lo más normal es que se equivoquen. Sólo en el 34% de las ocasiones, las 23 webs analizadas con 45 perfiles de pacientes diferentes, consiguieron acercar la dolencia que se suponía que tenían. Esto hace que su tasa de acierto sea algo más de una de cada cuatro. Es decir, cuando acudamos a alguna de estas webs, lo más habitual es que fallen estrepitosamente. Es más, aquellas que lograron mayores índices de acierto sólo llegaron a dar con la clave en la mitad de las ocasiones o menos.

Fuera de España, como podría ser Reino Unido, es bastante común el uso de este tipo de servicios en lugar de acudir al médico de cabecera e incluso hay facultativos que los ven como una buena medida para evitar visitas innecesarias que colapsan el sistema sanitario. Lo que ocurre es que, en la mayoría de las ocasiones, y en un porcentaje de cerca del 70%, quien consulta sus síntomas de forma online lo hace por miedo y la lista de diagnósticos por síntomas sólo puede hacer empeorar su hipocondria - que ya se llega a llamar cibercondria por el carácter digital -, aumentando sus niveles de estrés y de ansiedad.

En definitiva, los responsables del estudio concluyen que las herramientas online de diagnóstico hay que usarlas con mucho cuidado y, siempre, como un mejor elemento informativo antes de visitar al médico de cabecera ya que, lo más probable, es que nos de un resultado equivocado. Aunque uno puede informarse, y casi es inevitable en esta época.

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