Internet no es tan "anónimo" como parece
Todo lo que pueden saber de ti gracias a la IP de tu ordenador

Todo lo que pueden saber de ti gracias a la IP de tu ordenador

Una dirección IP no es otra cosa que un identificador único online. Cada ordenador del mundo tiene su propia IP y es gracias a este sistema de nomenclatura entre máquinas como los ordenadores pueden conectarse unos a otros. En concreto, una IP, que utiliza lo que se conoce como el protocolo IPv4, contiene cuatro números individuales separados por un punto. 

Bien es cierto que pese a que cada ordenador cuenta con su IP, rara vez se tiene acceso a ella. Y no es por otra cosa que en medio tenemos un router, que hace de puente entre el resto de Internet y los ordenadores o equipos de nuestra casa, y es la IP de estos la que realmente se ofrece de forma pública. Otro tema son los dispositivos móviles, también tienen su IP y esta si que es la que se ofrece ya que se suelen conectar individualmente a Internet.

Cuando visitamos una web o enviamos un correo, la IP que se comparte, como hemos comentado, es en realidad la del router de la casa y la que nos ha asignado nuestro operador de Internet - mediante la que nos tiene también controlados y por lo que se pueden conectar en remoto para arreglar el módem -. A pesar de que, realmente, no se da la IP del ordenador, aún se sigue compartiendo bastante información personal gracias a ella. Antes de avanzar, siempre hablamos de información que puede captar el receptor o una web, no hablamos de escenarios más avanzados como robos de información por parte de hackers o investigaciones policiales, que con las debidas autorizaciones judiciales presentadas al proveedor de Internet, pueden saber mucho más.

Entre otras cosas, lo más notorio que se comparte es nuestra situación geográfica. Es decir, se podría llegar a rastrear la posición del router al que nos hemos conectado. Aunque no es una posición del todo exacta en muchas ocasiones ya que, por ejemplo, si enviamos un correo electrónico se puede llegar a saber, por parte del receptor, desde qué ciudad se ha hecho, pero no desde que calle, por ejemplo.

Aunque la IP por sí sola no de mucha información, es la herramienta que se puede utilizar para conocer algo más al que la usa. Damos más información de la que creemos. Sólo con entrar en páginas como IP Chicken, es posible comprobar cúal es la IP que tenemos asignada y ya se revelan ciertos datos como puede ser los navegadores que utilizamos, el ordenador que usamos y hasta la versión del sistema operativo que tenemos. Y es que se puede llegar a monitorizar el uso que se hace por parte de quien utiliza esta dirección para acceder a Internet y conocer cosas como el nombre del usuario, su teléfono o correo electrónico.

Un caso práctico

Esto es algo que hizo la Canadian Privacy Commissioner’s Office, revelando que había sido capaz de obtener información de quien usaba su IP tal como:

- Afiliación religosa

- Estado físico

- Fotos compartidas

- Revisiones de la Wikipedia

- Información relacionada con un problema legal de un usuario

La OPC continuó con su estudio y aisló la IP de la persona que había editado la web de la Wikipedia, dado que las IP de esta web son públicas. Con sólo meterla en un buscador obtuvo información como otras entradas que había modificado en la enciclopedia online e incluso las visitas que había hecho a cierto foro que revelaban su orientación sexual.

¿Hay forma de protegerse?

Al 100% no se puede asegurar nunca, pero si al 99%. El truco para hacer más difícil, que no imposible, la monitorización de nuestra IP es, sencillamente, esconderla. Eso se consigue mediante lo que se llama un "servidor proxy", que hace de intermediario entre Internet y nuestro router. 

En esencia lo que se hace es que nos conectamos a este servidor en lugar de a una web, y será este, con su IP, el que entrará en la página correspondiente, dando sus propios credenciales y no los nuestros.

Esto tiene su contrapartida, hay páginas web, servicios online y contenidos que no funcionan ante conexiones de navegación anónima y la velocidad suele ralentizarse. Ahora bien, por contra, es probable que podamos entrar en sitios que, hasta ahora, nos tenían vetados nuestro operador o que no se pueden consultar desde nuestro país.

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