Así concluye un estudio realizado por Verizon con más de 80.000 incidentes
Internet y un solo minuto son necesarios para robar tus datos bancarios

Internet y un solo minuto son necesarios para robar tus datos bancarios

El phising es una técnica cada vez más utilizada para intentar estafar a los usuarios menos experimentados en el mundo de internet. Básicamente este ataque consiste en enviar, suplantando la identidad de una entidad conocida por el usuario, un correo electrónico en el que se piden las credenciales de acceso que por ejemplo, nos ayudan a entrar en la banca electrónica de nuestra caja o banco, en la cuenta de correo del trabajo o cualquier otro lugar privado y de difícil acceso para estos “ladrones 2.0”. Pues bien, teniendo esta información de base, parece que muchos usuarios aún son propensos a caer en estas estafas, a pesar también del trabajo de la Policía y demás organismos que intentan advertir sobre estas malas prácticas.

Según un estudio de Verizon en el que se han analizado más de 80.000 incidentes de seguridad que afectaron a compañías de todo el mundo durante el año 2014, se ha encontrado que al menos uno de cada cuatro usuarios que recibe un correo electrónico ‘phising’ es propenso a abrirlo, lo que comporta un gran riesgo para su seguridad y privacidad. Es más, lo más llamativo de todo el estudio es comprobar cómo, tras todas estas incidencias, solo se requieren 82 segundos para tener acceso a un tipo de datos realmente peligroso, los bancarios, especialmente problemáticos a la hora de evitar estas amenazas de ‘phising’.

Tal y como indica EuropaPress, existen ciertas medidas que pueden ayudar a evitar estos problemas, sobre todo en lo que concierne a los empleados de las distintas empresas. Por ejemplo, lo fundamental en estos casos es formar a los empleados para que puedan distinguir fácilmente un mensaje potencial con ‘malware’ en su interior y aquellos ordinarios que no entrañen riesgos para la seguridad de la compañía.

¿Nuestros consejos para evitar estos fraudes? Lo primero y fundamental, comprobar el remite de los correos electrónicos, es decir, si provienen de una dirección de correo electrónica confiable. En ese caso se puede buscar por internet si efectivamente la empresa que quiere contactar con nosotros tiene esa cuenta de correo corporativo ya que, si no es así, probablemente se trate de una estafa. Además, debemos tener en cuenta que ninguna entidad pedirá las credenciales de acceso a nuestra cuenta a través de correo electrónico ya que, como hemos indicado en varias ocasiones, se trata de nuestra privacidad y debe ser respetada.

Con estos sencillos consejos se puede reducir fácilmente el número de incidencias, pasando de un 25% a apenas un 5%. Como siempre, la seguridad depende de nosotros y solo hace falta ser precavido para evitar cualquier problema.

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