Revisará su plan estratégico a finales de año

Enagás mantiene su compromiso de subir el dividendo pese a los recortes

El impacto será de 120 millones anuales

Subirá el dividendo en más de un euro por acción este año y el próximo

Antonio Llardén, presidente de Enagás.
Antonio Llardén, presidente de Enagás.

Las compañías afectadas por la llamada reforma del gas, que el Gobierno aprobó casi por sorpresa el viernes pasado aprovechando el real decreto leu escoba de medidas urgentes, se han pasado el fin de semana haciendo números precisos que dieron a conocer hoy. Así, en una conferencia ante analistas, Enagás estimó el impacto de la reforma en 120 millones de euros de media anual hasta 2020. Por su parte, en un hecho relevante, Gas Natural Fenosa anunció que las medidas le supondrán una merma en su retribución de 45 millones de euros este año.

Pese al recorte, el presidente de Enagás, Antonio Llardén, se comprometió a incrementar el dividendo este año y el próximo hasta 1,30 y 1,32 euros por título, respectivamente, y anunció que la compañía pondrá en marcha una serie de medidas para minimizar el impacto, que sobrellevará gracias a su “sólida y solvente situación financiera”, su proceso de internacionalización y la “flexibilidad” para adaptarse a la coyuntura.

El consejero delegado, Marcelino Oreja, detalló, entre estas medidas, la búsqueda de mayor eficiencia operativa y un plan de inversiones para compensar la caída de la retribución. Teniendo en cuenta que la red de transporte en España está ya completa, dichas inversiones se centrarán en las interconcexiones internacionales y en las dos regasificadoras canarias, cuyo control le cederá Endesa. Unas instalaciones que no estarán listas hasta dentro de dos o tres años.

Las escasas inversiones en el mercado local se equilibrarán con las internacionales, de las cuales es una muestra la reciente adjudicación de un gasoducto en Peru, así como con el incremento de la vida útil de los activos que incluye la reforma del gas y “el potencial impacto positivo de la reforma fiscal que está preparando el Gobierno”, aseguran en la compañía.

Para todo ello, el operador del sistema va a preparar una actualización de su plan estratégico que dará a conocer a finales de este año, una vez que se conozca el desarrollo normativo de la reforma. De esta manera, según Oreja, el recorte retributivo “podrá verse amortiguado mediante el control de costes”, entre otras medidas.

Aunque el mercado lo había descontado, Antonio Llardén calificó el recorte de “significativo”. Pero apuntó a su lado lado positivo: “elimina el incipiente déficit del gas”, lo que le “confiere sostenibilidad económica y financiera” al sistema. Con todo, fuentes del sector aseguran que en la compañía consideran que el nuevo mecanismo retributivo genera más incertidumbre. Además de funcionar por periodos regulatorios de seis años, la actualización de la retribución ya no estará ligada al índice de precios industriales (IPH), sino de la evolución de la demanda (si esta baja, bajarán los ingresos) . Una medida en línea con la posición del Gobierno de “desindexar la economía”.

En Enagás recuerdan que el real decreto ley establece una nueva metodología única de retribución para todos los activos de transporte (por un lado se retribuyen los activos y, por otro, el suministro); fija mecanismos para reducir al mínimo las diferencias entre ingresos y gastos e introduce el principio de sostenibilidad económica y financiera, que copia de la reforma eléctrica. Este se traduce en la subida automática de peajes en el caso de que los costes superen en ciertos límites a los ingresos.

Analistas del sector subrayan que la reforma no es tal pues no toca la actual Ley de Hidrocarburos ya que son todas medidas de nuevo cuño. En una segunda fase será necesario modificarla, por ejemplo, para la regulación del nuevo mercado secundario ibérico o hub del gas.

 

A la tercera, Gas Natural se lleva el ‘copete’

Lo intentó con el Gobierno de Zapatero, y, de hecho, el entonces titular de Industria, Miguel Sebastián, elaboró un real decreto ad hoc que no llegó a ver la luz por el cambio de Gobierno. Y lo volvió a intentar con el primer secretario de Energía de la etapa de Rajoy, Fernando Marti, que recuperó la propuesta. Y, aunque esta parecía haber muerto en un cajón, aprovechando la nueva reforma de Alberto Nadal, Gas Natural ha logrado que el ministerio le compense, vía tarifa del gas, el sobrecoste que le supuso el resultado del arbitraje que mantuvo con Sonatrach sobre el precio de sus contratos y que ganó la argelina.

Al tratarse de un combustible destinado al mercado doméstico con una tarifa regulada, la compañía reclamó la diferencia respecto a lo que tuvo que pagar finalmente, y de forma retroactiva, a Sonatrach. Sin embargo, ante el temor a un resultado desfavorable, Industria ya había ido compensando a la compañía a través de un recargo secreto en los peajes del gas, que familiarmente se conocía como “copete”. Pese a ello, Gas Natural consideró que no era suficiente (nunca se auditaron las cantidades) y reclamó más de 300 millones. Ahora, la nueva reforma le reconoce 163 millones, más que el recorte de su retribución, cifrado en 45 millones.