Comparativa entre dos de los terminales Android del momento
LG G3 y Samsung Galaxy S5 frente a frente Ampliar foto

LG G3 y Samsung Galaxy S5 frente a frente

El mercado de smartphones recibe hoy otro buque insignia, el LG G3, un nuevo smartphone llamado a combatir cara a cara con las primeras espadas del sector. El LG G3, según los datos dados a conocer antes de su puesta de largo oficial, apuesta por un diseño atractivo y unas especificaciones de bandera, que pretenden igualar su potencial al de terminales como el Samsung Galaxy S5. Un repaso a las características de ambos permite comprobar que hay batalla.

A primera vista, el diseño de ambos equipos es similar, aunque tiene algunas diferencias considerables. En la parte delantera, ambos destacan por reducir al máximos los bordes en torno a la pantalla. Sin embargo, el LG G3 prescinde de botones en esta parte mientras que el Samsung Galaxy S5 cuenta con los clásicos de multitarea, inicio y retroceso. En la parte posterior las diferencias son mayores. El LG G3 tiene un acabado metálico liso, muy diferente al policarbonato con textura porosa del Samsung Galaxy S5.

Dimensiones y pantalla

Las dimensiones de ambos dispositivos son similares, aunque el LG G3 destaca por encima del Samsung Galaxy S3. En concreto, el nuevo terminal de LG se va a los 146,3 milímetros de alto por 74,6 de ancho y 9,1 milímetros de grosor, con 151 gramos de peso. Se trata de un tamaño ligeramente superior al del Galaxy S5, que está en los 142 milímetros de alto por 72,5 de ancho y 8,1 de grosor y 145 gramos de peso. Como se puede apreciar, el LG es más grande y el Samsung Galaxy S5 más fino, pero sin grandes diferencias.

Las mayores dimensiones del G3 permiten una pantalla ligeramente más grande que la del S5. LG se ha decantado por 5,5 pulgadas con tecnología QHD, con resolución de 2.560 por 1.440 píxeles. El Samsung Galaxy S5 está por detrás de su rival en este caso, con una pantalla de 5.1 pulgadas Super AMOLED, de 1.920 por 1.080 píxeles, o lo que es lo mismo, FullHD.

Igualdad técnica

Entrando en detalles más técnicos se observa que LG y Samsung han apostado por especificaciones idénticas. Ambas compañías han utilizado el procesador Qualcomm Snapdragon 801 de 2,5 Ghz y una memoria RAM de 2 GB. Además, también han coincidido en la capacidad de almacenamiento de los dos dispositivos, que es de 16 GB, y en introducir posibilidades de ampliación por MicroSD de hasta 128 GB. La igualdad es máxima entre los dos equipos en este caso, lo que demuestra la máxima competitividad que se está produciendo en el mercado de smartphones.

La comparación de las cámaras integradas en ambos teléfonos permite encontrar diferencias. Mientras que el LG G3 cuenta con una cámara de 13 megapíxeles, el Samsung Galaxy S5 se va hasta los 16 megapíxeles. En lo que sí coinciden ambos smartphones es en ofrecer estabilizador óptico. Siguiendo con las diferencias en este campo, el G3 cuenta con un sistema de autoenfoque por láser y el Galaxy S5 puede presumir de contar con posibilidades de captación de vídeo 4K.

Tanto el LG G3 como el Galaxy S5 cuentan con Android como sistema operativo. En el caso de LG G3 la versión esperada es Android 4.4.2, que es la misma que actualmente ejecuta el Galaxy S5. En este sentido la diferencia radica en la personalización del sistema operativo que cada una de las compañías hace y que integra servicios propios.

Detalles que marca la diferencia

Más allá de todas estas especificaciones, el Galaxy S5 cuenta con algunas posibilidades que hacen que destaque. El terminal de Samsung incorpora un sensor para medir la frecuencia cardíaca de los usuarios y con posibilidades de lector de huellas. Además, el terminal de la compañía surcoreana es resistente al agua y puede incluso sumergirse. Estas características, a falta de confirmación oficial, no están disponibles en el LG G3, lo que puede suponer una ventaja para el Galaxy S5.

Todas estas características demuestran que tanto el LG G3 como el Samsung Galaxy S5 estarán muy igualados y son dignos de liderar el catálogo de sus compañías. La similitud de sus especificaciones, si dejamos a parte la evidente diferencia de calidad entre sus pantallas, hace que los pequeños detalles que les diferencian, casi todos centrados en las posibilidades que dará su software y su combinación con los wearables de cada marca, sean la clave que determinará su éxito entre los usuarios que tendrán que decidir por su cuenta el dispositivo que mejor responde a sus necesidades.

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