Animó en su discurso navideño a apostar por la investigación
El Rey Juan Carlos se dirige a los españoles desde el Palacio de La Zarzuela en el tradicional mensaje de Navidad del monarca, en el que repasa los principales acontecimientos políticos, sociales y económicos ocurridos en 2013.
El Rey Juan Carlos se dirige a los españoles desde el Palacio de La Zarzuela en el tradicional mensaje de Navidad del monarca, en el que repasa los principales acontecimientos políticos, sociales y económicos ocurridos en 2013. EFE

El Rey advierte de que empezar a resolver la crisis exige reducir el paro

En el tradicional discurso navideño, el Rey Juan Carlos animó  instituciones públicas, empresarios e inversores a apostar por la investigación e innovación para crear empleo, advierte de que los indicios de recuperación deben ser “todavía más solidos” y subraya que “la crisis empezará a resolverse cuando los parados tengan oportunidad de trabajar”.

“No podemos aceptar como normal la angustia de los millones de españoles que no pueden trabajar”, ha proclamado en su mensaje de Navidad el jefe del Estado, que ha dedicado “un saludo especialmente afectuoso a quienes con más dureza está golpeando” la crisis económica, cuya importante duración y magnitud provoca “efectos muy negativos sobre las personas, las familias y las empresas”.

Ha precisado que se dirigía a los que no han podido encontrar trabajo o lo han perdido, a quienes “por circunstancias diversas” no pueden disponer de una vivienda, a los jóvenes que no han podido encauzar aún su vida profesional, a todos los que han “soportado tan duros sacrificios con coraje” y a quienes luchan con sus “mejores esfuerzos” por hacer realidad sus “legítimas aspiraciones”.

También ha dedicado estas primeras palabras a quienes aportan creatividad y talento para superar las dificultades: los emprendedores, la pequeña y mediana empresa “que sostiene el tejido productivo de la nación”, los autónomos, los servidores públicos, los españoles que trabajan en el extranjero y los inmigrantes, un colectivo “cuya aportación hay que agradecer sin reservas”.

“Y pienso en vosotros, las personas mayores, los pensionistas, que estáis siendo el soporte de muchas economías familiares”, ha continuado el Monarca, que ha elogiado el papel “fundamental” de la familia “en esta grave crisis” antes de valorar asimismo la solidaridad “ejemplar” demostrada por la sociedad civil al “atender a millones de personas en graves dificultades”.

Tras reconocer como “indiscutible” que la crisis económica “ha provocado desaliento en los ciudadanos” y que “la dificultad para alcanzar soluciones rápidas” ha afectado al prestigio de la política y de las instituciones, don Juan Carlos ha pedido un esfuerzo “para que la economía confirme los indicios de recuperación que se están empezando a ver y que tienen que ser todavía más sólidos”.

Por tanto, ha invitado a “las instituciones públicas, los empresarios e inversores” a que “apuesten decididamente por la investigación y la innovación, para mejorar la competitividad y contribuir así a la creación de empleo”.

“Y os invito a todos a recuperar la confianza en nosotros mismos y en nuestras posibilidades para hacer realidad nuestros mejores anhelos como españoles”, ha añadido el Rey en su alocución de Nochebuena.

El Rey asumió las exigencias de ejemplaridad que reclama la sociedad y animó a los españoles a construir “juntos” su futuro porque les unen “muchísimas cosas”, frente a unas “controversias” que se deben resolver siempre con arreglo a las reglas del juego democráticas “aprobadas por todos”.

“Sé que la sociedad española reclama hoy un profundo cambio de actitud y un compromiso ético en todos los ámbitos de la vida política, económica y social que satisfaga las exigencias imprescindibles en una democracia”, ha subrayado el Monarca en su mensaje de Navidad, en el que se declara consciente de que la crisis económica ha provocado “desaliento” en los ciudadanos.

Tras reconocer que “la dificultad para alcanzar soluciones rápidas” a la crisis y “los casos de falta de ejemplaridad en la vida pública han afectado al prestigio de la política y de las instituciones”, don Juan Carlos se refirió también a las “voces” que “quieren una actualización de los acuerdos de convivencia” entre los españoles.

Sin aludir expresamente a la consulta soberanista propuesta en Cataluña por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, dejó claro que la Corona promueve y cree en una España abierta en la que caben todos, “un país libre, justo y unido dentro de su diversidad”.

En este contexto, recordó  que el sistema político nacido con la Constitución de 1978 ha proporcionado a los españoles el periodo más largo no sólo de “libertad, convivencia y prosperidad”, sino también de “reconocimiento efectivo de la diversidad” que compone la realidad de España.

“Conviene que lo tengamos bien presente, pues a menudo se pretende que lo ignoremos o lo olvidemos cuando se proclama una supuesta decadencia de nuestra sociedad y de nuestras instituciones”, recalcó.

“Siempre hemos sabido los españoles salir juntos de los malos (momentos) y construir juntos los buenos”; “juntos hemos resuelto problemas no más fáciles que los que hoy afrontamos”, ha insistido, antes de animar a los líderes políticos y agentes sociales a combatir “el conformismo, el desaliento y el victimismo” y aconsejar diálogo y generosidad para “saber ceder cuando es preciso”.

“Convivencia”, “ética”, “juntos” y “democracia” destacan entre las palabras más repetidas y enfatizadas durante su intervención, en la que ha hecho llegar a los españoles dos compromisos como Rey: la determinación de continuar su mandato de jefe del Estado “estimulando la convivencia cívica” y la seguridad de que asume “las exigencias de ejemplaridad y transparencia que hoy reclama la sociedad”.

Don Juan Carlos apeló al “funcionamiento del Estado de Derecho para que la ejemplaridad presida las instituciones” y “se cumplan y hagan cumplir la Constitución y las leyes”, un llamamiento que sigue la línea de la reivindicación de la ética que incluyó en su anterior alocución de Nochebuena y del mensaje de Navidad de 2011, días después de que la Casa del Rey calificara de “no ejemplar” el comportamiento del esposo de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin.

Tras la grabación de 2012 en su despacho, el Salón de Audiencias de la Zarzuela volvió  a ser este año el escenario donde el Rey compareció en Nochebuena ante los españoles, sentado tras una mesa de trabajo en la que se podía ver el ejemplar de la Constitución de uso diario que emplea para su trabajo.

La corbata roja elegida por don Juan Carlos en esta ocasión realzaba el buen aspecto que presenta un mes después de su última intervención quirúrgica en la cadera y transmitía una imagen de energía reforzada por un fondo de flores de pascua iluminadas tras los ventanales que mostraban el jardín.

Después de una novedosa introducción televisiva que les ha acercado al Palacio de la Zarzuela con una imagen aérea, los espectadores pudieron seguir un mensaje algo más largo que el año pasado -once minutos y 35 segundos y 1.381 palabras, 292 más que en 2012-, en el que el Rey se dirigió a los españoles ante las banderas de España y la UE.

Sobre una mesa de apoyo, acompañaba a don Juan Carlos una única fotografía, tomada el pasado 31 de octubre durante la audiencia que concedió en su despacho a la Fundación de Víctimas del Terrorismo, en la que se le puede ver junto a la presidenta de la organización, Mari Mar Blanco, y los dos vicepresidentes, Ángeles Pedraza y Tomás Caballero.

Esta imagen subraya de modo simbólico el “muy especial y emocionado” recuerdo que quiso dedicar anoche a las víctimas del terrorismo, “con las que la sociedad sigue teniendo una permanente deuda de gratitud” y que están “pasando momentos especialmente difíciles”, según subrayó, en alusión a la anulación de la aplicación retroactiva de la 'doctrina Parot' por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

 

 

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