Reconoce que iba a una velocidad de 190 kilómetros por hora en una zona limitada a 80
El maquinista, Francisco José G. A., se encuentra detenido en el hospital. Ver fotogalería
El maquinista, Francisco José G. A., se encuentra detenido en el hospital.

El maquinista del tren, detenido por “imprudencia”

La investigación sobre el accidente que se produjo en la noche del miércoles en Santiago de Compostela y que ha costado la vida a al menos 78 personas está en marcha. La declaración del maquinista, que se encuentra detenido por la Policía, y los datos que aporte la caja negra del tren, darán nuevas pistas sobre las causas del accidente.

El maquinista, detenido

El maquinista del tren, Francisco José G.A., se encuentra detenido por la Policía imputado por “imprudencia”, según ha explicado el jefe superior de la Policía de Galicia, Jaime Iglesias. La detención del maquinista, que es policial y no a requerimiento del juez instructor del caso -que ordenó que la policía le tomara declaración como imputado-, se produjo a las 20.00 horas del jueves, cuando se le leyeron los derechos, informa Efe. "La policía actúa como policía judicial", ha puntualizado el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz. "Ha sido detenido por decisión policial y una vez que preste declaración pasará a disposición judicial", ha indicado. "Será el juez quien determine su situación procesal", ha añadido el ministro.

Según fuentes de la investigación, el maquinista reconoció al delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, que en el momento del accidente el tren iba a 190 kilómetros por hora pese a que la velocidad máxima era de 80 kilómetros por hora."Tenía que ir a 80 y voy a 190", declaró tras el accidente, según la transcripción de la conversación que mantuvo el conductor después del descarrilamiento, a la que ha tenido acceso El País.

El conductor del convoy no ha querido hoy contestar al interrogatorio policial en el Hospital Clínico de Santiago, donde permanece detenido bajo una acusación de “imprudencia” a la espera de declarar ante la jueza instructora.

El segundo maquinista que viajaba en el tren lo hacía como pasajero una vez que había sido relevado de su servicio en Orense, de manera que no tiene ninguna responsabilidad en lo ocurrido. “No estaba en la cabina del conductor”, han precisado a Europa Press fuentes de Renfe.  

Iglesias ha indicado en rueda de prensa que Francisco José G. A. está “imputado por un hecho delictivo vinculado a la autoría del siniestro” y que la declaración policial se puede producir “en cualquier momento”, mientras que la judicial podría tener lugar incluso en el centro hospitalario donde permanece detenido. En cualquier caso, las causas del siniestro, así como las circunstancias de los sistemas de seguridad ferroviaria en el tramo donde se produjo el accidente, están bajo investigación. La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha asegurado que el Gobierno ha puesto a disposición de la comisión de accidentes e incidencias ferroviarias “todos los medios humanos y materiales” para que “se sepa la verdad de lo que ocurrió”.

Iglesias ha dicho que desconoce la situación médica del maquinista y si ésta permite tomarle declaración, lo que cree que se producirá “a la mayor brevedad”.

 Conocimiento de la línea

Por su parte, el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, ha afirmado que el conductor había pasado 60 veces por el punto donde se produjo el accidente y que debía tener un conocimiento “exhaustivo” de la línea. “Por este punto pasan seis trenes diarios y este maquinista ha pasado 60 veces por ese punto. El conocimiento que tiene que tener de la línea es exhaustivo,” ha dicho en declaraciones a Antena 3 recogidas por Europa Press.

A su juicio, “una curva que tiene un trazado de 80 kilómetros por hora (...) son cosas que conoce perfectamente un maquinista”.

También ha aclarado que la línea donde ocurrió el accidente no es una línea de alta velocidad en la que se pueda circular a 300 kilómetros por hora a lo largo de todo su recorrido. Se trata, ha explicado, de una línea mixta y de transición en la que “se está construyendo la definitiva alta velocidad”.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha explicado también que el magistrado encargado de la causa ha ordenado a la policía la custodia de la caja negra del tren, así como que recabe documentos e informes que arrojen luz sobre el siniestro.

Transcripción del conductor

En las comunicaciones por radio que mantuvo el maquinista tras el accidente, reconoció que llevaba  velocidad excesiva y, una vez que fue consciente de que el convoy había descarrilado, dijo que se quería “morir”, según se refleja en conversaciones entre la máquina ferroviaria y la sala que ya han sido transcritas, informa Europa Press.

“La he jodido”, figura en las transcripciones de esas conversaciones que ya han sido incorporadas a las indagaciones sobre las causas del siniestro, informan fuentes de la investigación.

Estas fuentes han explicado que la comisión judicial aún no ha empezado a oír las dos cajas negras del tren siniestrado, que están bajo custodia policial, ya que se han priorizado las labores de identificación de los 80 fallecidos recuperados.

Caja negra

El segundo elemento clave en la investigación serán la caja negra del tren. Fuentes de la investigación han explicado a Efe que la comisión judicial aún no ha empezado a oír las dos cajas negras del tren siniestrado, ya que se han priorizado las labores de identificación de los 80 fallecidos recuperados.

Iglesias ha confirmado que las cajas negras están bajo custodia de la Policía Judicial, hasta que sea entregada al juzgado, momento en el cual se decidirá cómo se produce su apertura.

La caja negra tiene “unas condiciones técnicas singulares para su apertura”, ha sostenido Iglesias, quien ha agregado que, por el momento, se desconoce cómo y cuando se llevará a cabo. “De momento no se va a hacer nada con ella hasta que haya acuerdo con la unidad judicial, que está ocupada en estos momentos con otras tareas”, ha concluido.

 

 

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