Antonio Ojeda Escobar. Presidente del Consejo General del Notariado

"Si un registrador no contesta en cinco días, la sociedad debería darse por inscrita"

Como representante del cuerpo notarial, Ojeda propone dos grandes mejoras al proyecto de Ley de Economía Sostenible: la aplicación del silencio administrativo positivo como medio de agilizar la inscripción registral y la coordinación entre registro de la propiedad y catastro

"Si un registrador no contesta en cinco días, la sociedad debería darse por inscrita"
"Si un registrador no contesta en cinco días, la sociedad debería darse por inscrita"

Desde la mesa del despacho que ocupa en el Consejo General del Notariado, en el Paseo del General Martínez Campos en Madrid, Antonio Ojeda reconoce que en 42 años de ejercicio como notario no recuerda una crisis económica como la actual. Como cabeza del colectivo que representa, explica la posición del notariado frente al proyecto de Ley de Economía Sostenible y las mejoras que, a su juicio, deberían ser introducidas en trámite parlamentario respecto a los dos grandes capítulos que atañen a este cuerpo de fedatarios: la agilización de la constitución de sociedades y la organización del catastro.

¿Qué papel juegan los notarios en ese objetivo de agilización?

Los notarios hemos realizado desde 2001 una inversión muy importante -más de 40 millones de euros- en la implantación de nuevas tecnologías. Ello nos ha permitido poder constituir una sociedad en un día y en ese sentido la futura ley nos ha pillado con los deberes hechos. Ahora bien, en España ha habido siempre una confusión tradicional entre lo que significa constituir una sociedad -que se puede hacer, como digo, en un día- y ponerla en funcionamiento. El Estado han hecho grandes esfuerzos para agilizar esta última parte del proceso, pero existen muchos requisitos administrativos, autonómicos y locales, que difieren esa puesta en marcha.

Ustedes afirman que parte de esos retrasos tienen que ver con el trámite de inscripción registral. ¿Qué proponen para solucionarlo?

Lo que proponemos es que la futura ley contemple el silencio administrativo positivo respecto al proceso de inscripción registral. Ello permitiría que si se presenta una copia de constitución de una sociedad y en tres o cinco días el registrador mercantil no se opone a ella ni realiza ninguna objeción, esa sociedad pueda considerarse inscrita.

¿Cómo cree que recibirán los registradores esta sugerencia?

No lo sabemos, pero en cualquier caso no es una propuesta realizada contra nadie. Vamos a plantearla como una forma de agilizar el tráfico mercantil y, si se acoge, será una buena noticia.

Otro de los aspectos novedosos del proyecto de ley es la posibilidad de que los particulares, si así lo desean, puedan remitir directamente o a través de un tercero la copia autorizada electrónica al registro.

æpermil;se es otro de los aspectos que nos preocupa y que nos gustaría que se mejorase. La copia autorizada electrónica en manos de alguien que no sea el notario o un funcionario público puede ser objeto de manipulación o de falsificación. El valor de la copia notarial está en que el notario es el responsable y controla en todo momento el contenido y los efectos de ese copia. En manos de un particular o de un tercero ese control desaparece.

¿Qué opinan de la reforma del catastro que contempla la futura ley?

El Gobierno está muy interesado en fortalecer el catastro, pero en nuestra opinión esa reforma se ha quedado a medio camino. La mayoría de los países europeos cuentan con una coordinación perfecta entre registro de la propiedad y catastro, algo que no ocurre en España. Hay que avanzar en la reforma para lograr esa coordinación, de lo contrario en 2014 España será una isla respecto a su entorno.

¿Eso debería implicar una unificación de ambas instituciones?

No necesariamente. Lo que debe existir es una sintonía completa entre ambos y ello se lograría si el registro de la propiedad tomase del catastro la base física de las fincas. España arrastra un registro de la propiedad de finales del XIX en el que en ocasiones hay fincas inscritas dos veces de forma diferente. Eso se evitaría si hubiese una coordinación total entre catastro y registro.

"Nuestra actividad ha caído entre un 20% y un 55%"

Además de la agilización y facilitación de los trámites necesarios para poner en marcha una empresa, el proyecto de Ley de Economía Sostenible prevé una reducción de los costes que ello conlleva, algo que incidirá en el sistema de aranceles. "Nosotros comprendemos perfectamente la intención del Gobierno al rebajar los costes durante la crisis, es una época difícil para todos y en ese sentido lo hemos aceptado. Dicho esto, también entendemos que esa rebaja debería tener un carácter temporal y transitorio de forma que cuando la situación económica se normalice pueda revisarse", señala el presidente del Consejo General del Notariado.

En ese sentido, Antonio Ojeda recuerda que del cuerpo notarial dependen 20.000 puestos de trabajo y que, si bien hasta el momento no se han producido despidos, salvo casos puntuales, la crisis ha incidido de forma muy severa en la actividad notarial. "Esta crisis ha afectado a los dos pilares de la actividad notarial: el inmobiliario y el financiero. Ello ha provocado pérdidas de entre el 20% y el 55% en la actividad notarial. Hay zonas rurales donde se ha notado menos y zonas costares e insulares donde ha incidido de forma durísima", apunta.

El presidente del Consejo General del Notariado recuerda que existen documentos notariales -por ejemplo, los testamentos o los poderes notariales- que se realizan por debajo de su coste, algo que normalmente se compensa con otro tipo de documentos, como es el caso de las escrituras de compraventa o los préstamos hipotecarios, aquellos que han sido golpeados por la crisis.

Traslados de capitales a pueblos

¿Ha provocado la crisis económica un aumento de los traslados dentro del cuerpo notarial? Según el presidente del Consejo General del Notariado, la coyuntura económica ha provocado un fenómeno nuevo: el traslado de notarios desde plazas con mucha actividad a pueblos y pequeñas capitales de provincia. "Se están produciendo traslados a plazas donde los ingresos son medios, pero en los que el notario no experimenta pérdidas como está ocurriendo en zonas donde se ha desplomado la actividad inmobiliaria o financiera", apunta.