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Caixa Geral acudirá a la ampliación de La Seda si se renegocia la deuda

El presidente de La Seda, José Luis Morlanes, destacó que Caixa Geral cubrirá su parte de la ampliación de capital de 150 millones de euros prevista para el próximo otoño. Esta operación y la renegociación del préstamo sindicado de 600 millones son básicos para asegurar el futuro del grupo químico.

Los años no pasan para La Seda. El grupo químico ha reactivado la búsqueda de un socio industrial "que aporte experiencia en el sector del embalaje", afirmó su presidente, José Luis Morlanes. La gran oportunidad para incorporar un accionista de referencia pasa por la ampliación de capital de 150 millones de euros que la empresa planteará este otoño, una vez alcanzado a finales de septiembre el esperado acuerdo de renegociación del préstamo sindicado de 600 millones.

Morlanes explicó en la rueda de prensa previa a la decisiva junta de accionistas de este sábado que si la compañía consigue renegociar las condiciones de este préstamo, cierra un crédito de tesorería con garantía hipotecaria de 15 millones del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) y cubre la ampliación de capital, el futuro de la compañía está asegurado.

Las dos primeras condiciones parecen bien encaminadas (espera que la Generalitat apruebe el crédito del ICF en la próxima reunión de Gobierno del 25 de agosto), y la tercera también. Morlanes indicó que los principales accionistas de la compañía acudirán a la ampliación, refiriéndose especialmente a Caixa Geral, aunque sin citarla. La entidad portuguesa controla el 7,23% del capital de La Seda. La también lusa Imatosgil conserva un 12,41% y Liquidambar, sociedad formada por cinco cajas españolas, mantiene otro 6,13%.

Caixa Geral ya ha facilitado una línea de financiación de 25 millones para asegurar la tesorería más inmediata del grupo químico, además de pactar la entrada de varios socios en el proyecto de construcción de la planta de PTA de Sines (Portugal), con el objetivo de que La Seda no tenga que financiar su construcción, que ronda los 400 millones incluyendo ayudas comunitarias.

Morlanes adelantó el plan estratégico que expondrá en la junta, consistente en su focalización en el segmento de preformas de PET (el paso industrial anterior a la producción de botellas de plástico). La compañía mantendrá las ocho factorías actuales para pasar de 400.000 toneladas anuales a 500.000 en tres años y consolidar el primer puesto europeo aumentando la cuota de mercado hasta el 19%.

El recorte se producirá en la producción de resina de PET, cerrando cinco plantas (sólo seguirán una en Italia y las españolas de El Prat y San Roque), y reduciendo a la mitad la capacidad. Con todo, Morlanes indicó que se deberá reducir en 60 personas la plantilla de las tres factorías que seguirán abiertas. Por último, la compañía potenciará el reciclado.

Dotaciones de 84 millones

Morlanes habló de las presuntas irregularidades en la gestión del anterior equipo directivo, que estaba presidido por Rafael Español. El actual máximo responsable de la compañía afirmó que las cuatro incertidumbres (tres incluidas en la auditoría de Horwath que el sábado se entrega a los accionistas y una cuarta en un posterior informe de KPMG) están "conveniente provisionadas" por un importe de 84 millones de euros. El consejo de administración de La Seda se reunió en la tarde del viernes (seguía la convocatoria al cierre de esta edición) para tomar una postura sobre estas posibles irregularidades, aunque "corresponde a la junta pedir responsabilidades", se limitó a concretar Morlanes.

En cualquier caso, el consejo sufrirá cambios en la junta, tras finalizar el mandato de Joan Castells, la revocación de Gustavo Pérez Carballo y la renuncia de Carlos Gila, que se mantiene en el equipo directivo.