Crisis

Caramelo alerta de que sus pérdidas ascienden a 52 millones y confía en el visto bueno al ERE

Caramelo alertó hoy de que sus pérdidas ascienden a 51,9 millones de euros, lo que la coloca al grupo textil en una "situación insostenible". Precisamente por este motivo, su directiva "no duda" en que la Xunta de Galicia aprobará el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 237 trabajadores.

En rueda de prensa celebrada en A Coruña un día después de que miles de personas se manifestaran en contra de la reducción de la mitad de la plantilla de su fábrica de A Grela, el director adjunto de Caramelo, José Angel Martín-Borregón, se mostró convencido de que la Administración gallega dará el visto bueno al ERE y argumentó que en la decisión final "ha de imperar la lógica".

"Nosotros vamos a salvar una compañía, no la vamos a hundir", precisó. Asimismo, realizó un llamamiento a los representantes sindicales del comité de empresa -CIG y CC.OO.- para "aunar esfuerzos" y "salvar a la empresa" de su situación actual.

Según Martín-Borregón, dado el alto número de despidos, éstos afectarán a empleados de diferentes edades, aunque explicó que la selección se realizará "por edad". En este sentido, indicó que de los 237 trabajadores afectados por el ERE, "entre 20 y 35 recibirán la prejubilación".

Precisamente, el director adjunto de Caramelo se comprometió ante los medios de comunicación a "hacerlo lo mejor posible" con ellos y a "defenderlos", pero siempre "anteponiendo la viabilidad de la compañía", insistió.

Por otra parte, aclaró que en este momento "no hay recursos para prejubilar a empleados de 50 años", motivo por el que "se les va a ayudar". En el caso de los trabajadores con menor edad, buscarán "cargarle la mochila todo lo que se pueda", señaló.

"Hasta el final"

El periodo mínimo de consultas tras el registro del ERE en la autoridad laboral competente -en este caso la Consellería de Traballo e Benestar- es de un mes. Aunque el plazo expiraría el próximo lunes, la Inspección de Traballo ha requerido que este proceso se prolongue -hasta el día 18- para completar el análisis de la documentación aportada.

Por su parte, Martín-Borregón avanzó que el grupo textil ha solicitado una ampliación de las fechas para avanzar en la negociación con los representantes del comité de empresa. "Yo voy a luchar hasta el último momento", puntualizó Martín-Borregón.

"Si conseguimos llevar adelante el Plan de Viabilidad, Caramelo crecerá", auguró, de lo contrario "si no se externaliza morirá". Así resumió el director adjunto la situación económica de la compañía en la primera comparecencia pública de la empresa, donde también aclaró que los préstamos que la entidad ha recibido hasta ahora no tenían como requisito el mantenimiento del empleo sino "a la viabilidad de la empresa".

Errores de la directiva

Martín-Borregón culpó a la anterior directiva de la situación económica de la empresa, asegurando que "se equivocó totalmente" en el sistema de fabricación. Así, le reprochó que externalizara la producción sin reducir la estructura dedicada a la elaboración interna de prendas, provocando que la empresa tuviese que hacer frente a un doble coste -interno y externo-.

Además, apuntó, "no reforzó el control en origen, lo que hizo que se llevasen a cabo compras de calidad inferior a la exigida" por el grupo textil con sede en A Coruña.

En cuanto al sistema de gestión, lamentó la "falta de control financiero" iniciado en 2006 y que trajo como consecuencia un "descontrol de cuentas, pedidos, inventario, etc.".

Plan de viabilidad

La nueva gerencia de Caramelo tomó las riendas de la compañía en noviembre de 2008, momento en que se inició el Plan de Viabilidad que incluye el ERE, iniciativa que Martín-Borregón describió como "un Plan que tiene medidas constructivas y destructivas" pero que la empresa "llevará a cabo con una firmeza total".

El documento recoge la posibilidad de que los trabajadores que se queden en el paro puedan ser, en un futuro, contratados nuevamente, siempre y cuando "cumplan los requisitos profesionales", indicó el directivo.

El objetivo de la compañía es "tomar en 2009 todas las medidas implementadas" y acabar el año "abandonado la monstruosidad de la deuda", para que 2010 comience con un "punto muerto" en cuanto a beneficios.

Martín-Borregón recordó que la dirección de Caramelo ha mostrado "voluntad" para "corregir y enmendar" los errores cometidos por la anterior directiva, promoviendo todos los cambios necesarios que eviten el cierre.

Entre esas medidas apuntó a las nuevas implantaciones informáticas, inversiones en el canal internacional y refuerzo del equipo, la renegociación de los alquileres de las tiendas, optimización de la compra y reducción de las devoluciones hasta un 5 por ciento y, de forma general, los gastos de explotación -además del ERE-.

Todas estas iniciativas estarán acompañadas, según la compañía, por la inversión de 16,4 millones de euros entre 2009 y 2010, lo que supondría una reducción de los gastos en 2010-2011 de 29 millones. en concreto, calculan una reducción de pérdidas de hasta 14 millones en 2009 y 2,3 en 2010, para alcanzar resultados positivos en 2011.