"No hay nadie de Ryanair, no podemos protestar"

Más de 700 españoles continúan atrapados en el aeropuerto romano de Ciampino. Su situación se ha complicado por el cierre del aeropuerto de Fiumicino debido a la huelga de Alitalia

La huelga de 24 horas anunciada ayer por sorpresa por los trabajadores que no aceptan el plan de rescate de Alitalia en el aeropuerto de Roma-Fiumicino ha agravado todavía más la situación de los cerca de 700 españoles que quedaron atrapados ayer en Ciampino, el otro aeropuerto de la capital italiana, tras el aterrizaje de emergencia de un vuelo de la compañía Ryanair . Uno de los viajeros que no sabe ni cuándo ni como saldrá de la Roma, -ha denunciado hoy en declaraciones a EL PAÍS.com la falta total de información por parte de la aerolínea y el aeropuerto. "No hay nadie de Ryanair, no podemos protestar", se ha quejado Bringas, quien ha añadido que la aerolínea ha "tapado incluso los carteles de su oficina de información".

El incidente que se produjo en la mañana de ayer cuando un avión de Ryanair impactó con una bandada de estorninos, originó el cierre del aeródromo, que según informó el Ente Nacional de Aviación Civil (ENAC), no reanudará sus actividades hasta las 17.00 horas de hoy. De esta forma, a los cerca de 700 pasajeros españoles de Ryanair que se quedaron ayer en Ciampino sin poder despegar hacia Santander, Santiago de Compostela, Valencia y Barcelona, se han unido los que tenían previsto hacerlo hoy y no podrán a causa del cierre del aeropuerto. "El avión está en la pista de aterrizaje con el motor sobre el suelo y nadie sabe que va a pasar", asegura José Bringas.

Así, entre los diversos vuelos cancelados para hoy de Ryanair hay dos enlaces entre la capital italiana y Girona, así como los vuelos entre Roma-Ciampino y Zaragoza y Santander, que era el que tenía que haber cogido José, que prefiere no dar su apellido. "Hay gente que ha alquilado un autobús para trasladarse. Yo no se que voy a hacer. He oído rumores de que hasta el domingo no podremos salir pero no lo he podido confirmar", relata antes de añadir que ha intentado alquilar un vehículo por sus propios medios, pero lo ha desechado porque "no pueden atravesar la frontera" y "son muy caros".

Gracias a la mediación del Consulado español, Ryanair pagó ayer una noche de hotel a los pasajeros españoles afectados y les ofreció volver a España con otros vuelos de esta compañía, según han informado fuentes de la Embajada de España en Italia. Además, los pasajeros que lo desearon fueron desplazados en autobús al aeropuerto de Fiumicino, en busca de otra alternativa para volver a España.

Varios pasajeros gallegos y cántabros han llamado incluso a los gobiernos autónomos para pedir ayuda y tampoco han recibido una respuesta satisfactoria. La canciller del Consulado de España, Cristina Ferrán, ha explicado que iba camino del aeropuerto para "calmarles, pero el Consulado español no puede garantizar vuelos. El Estado español no puede enviar un avión".

Falta de alternativas de vuelo directas

Las mismas fuentes explicaron que las principales quejas de los pasajeros se centran en la falta de alternativas de vuelo directas, ya que en la mayor parte de los casos, los pasajeros tendrán que volver a sus ciudades haciendo escala en otros aeropuertos europeos. Sin embargo, lo que en muchos casos ha empeorado todavía más la situación es el caos que reina en el aeropuerto de Fiumicino a raíz de la huelga imprevista y salvaje anunciada ayer por un grupo de trabajadores y que ha producido medio centenar de cancelaciones y numerosos retrasos en toda la red aérea del país. La huelga de 24 horas fue anunciada a las 18.00 horas de ayer y durará a lo largo de todo el día de hoy. Aunque sólo afecta a los vuelos de Alitalia también podría ocasionar cancelaciones y molestias a los pasajeros de otras compañías.

Por su parte, el Consulado insistió en que seguirá luchando para que Ryanair continúe asistiendo a los pasajeros españoles afectados, aunque "hay que tener en cuenta que se trata de una compañía de bajo coste, de modo que las prestaciones que ofrece en estos casos son las que son", lo que se une a la "difícil situación que atraviesa el aeropuerto de Fiumicino".