Informe

Alierta reclama ante Clos menos regulación para incentivar inversiones

César Alierta tenía la oportunidad y la aprovechó. Fue en la presentación del informe de Telefónica sobre la sociedad de la información, con indicadores negativos para la posición española. Al acto asistió el ministro Joan Clos, a quien Alierta reclamó una regulación que estimule la inversión precisa para sacar a España de su posición.

El informe Sociedad de la Información 2006, presentado ayer por Telefónica, volvió a confirmar lo que otros muchos antes que él: España está en posiciones rezagadas en tecnología y, además, retrocede. La receta para romper esta tendencia 'es una gran renovación tecnológica y de infraestructuras', en palabras de César Alierta, presidente de la primera operadora española, Telefónica.

Pero ese cambio requiere un elemento imprescindible, recordó el ejecutivo: grandes inversiones que hagan posible el despliegue de nuevas redes con capacidades muy superiores a las actuales. La alusión a la infraestructura capaz de dar ADSL a 50 megas y televisión de alta definición que tiene planeada Telefónica fue clara y el preludio de una petición más transparente todavía al ministro de Industria, Joan Clos. Y es que Alierta aprovechó la presencia de ambos en la presentación del informe para hacer una reclamación: 'Un cambio en el marco normativo'.

En un entorno de crecimiento exponencial de los datos y los volúmenes trasmitidos, 'las redes se van a quedar pequeñas y la regulación creada hace diez años para un contexto diferente en el que había que abrir el mercado a la competencia ya no es aplicable'. Alierta recordó a Clos que 'otros países lo han entendido', en alusión a Alemania y otros, y le invitó a 'estimular la inversión'.

Clos cree necesario un salto cualitativo para que España recupere posiciones con Europa

El ministro recogió el guante a medias. Clos admitió que España ha estado un poco retrasada con respecto a Europa y que se han hecho esfuerzos, pero que ahora llega el momento de dar el salto cualitativo, 'ante una oleada de necesidad de inversión en telecomunicaciones'.

Llegar a puestos de cabeza

'Es nuestra obligación no perder este tren en este momento', señaló Clos, quien añadió que en el anterior salto cualitativo, hace seis años, 'quizá se estuvo algo distraído'. El titular de las telecomunicaciones, sin embargo, no habló de menos legislación, sino de adoptar para ello 'las disposiciones que se tengan que hacer en el ámbito regulatorio y normativo'. El objetivo 'no es sólo poner a España a la altura de la media europea, sino recuperar el tiempo perdido y llegar en los puestos destacados'.

El terreno que hay que recorrer es, sin embargo, importante, según puso de manifiesto ayer el informe de Telefónica. Así lo señala al menos la posición de España en el mundo que reflejan los índices sintéticos recogidos por la operadora. Estos indicadores tienen detractores y partidarios, pero en general los expertos coinciden en que permiten igualar a todos los países con criterios que hacen comparables sus situaciones. En el informe se recogen seis, realizados por instituciones como el Foro Económico Mundial, la consultora IDC o el Banco Mundial, y en el mejor de los casos España está en la posición número 19, muy lejos del puesto que le corresponde por PIB o riqueza nacional. En el peor está en la 31, donde la sitúan dos instituciones. Pero el verdadero problema se centra en que los dos únicos que han ampliado sus datos hasta 2006 -el del Banco Mundial y el del Economist Intelligence Unit- muestran un retroceso en la posición española con respecto a 2005. Eso no quiere decir que no se crezca en sociedad de la información, pero otros muchos lo hacen a mayor ritmo.

Aprobado en banda ancha

Telefónica optó ayer por destacar los datos más positivos de la sociedad de la información en España. Y es que, pese a lo que dicen los índices sintéticos, hay aspectos positivos. Por ejemplo, España está muy rezagada en usuarios de internet u hogares con banda ancha, en los puestos de cola de la Unión Europea. Sin embargo, ha logrado una penetración por encima de la media en la calidad con la que se accede a internet. Es decir, aunque los hogares con internet sean pocos, es muy alta la proporción de ellos que se conecta a la red con banda ancha.

Al margen de comparaciones, España también va avanzado en uso de las tecnologías. Por primera vez, en 2006 los usuarios habituales de internet superaron el 50%, mientras que las conexiones de banda ancha han crecido un 40%, hasta llegar a siete millones. De ellas, el 78% son de ADSL, frente al cable y otras modalidades que pierden cuota.