Inmigración

El aluvión de inmigrantes triplica en dos años la red de las remesadoras

El aumento trepidante de la población inmigrante en España ha disparado el número de oficinas que tramitan transferencias al extranjero. Si a finales de 2003 había 6.754 sucursales de remesadoras, dos años más tarde esta cifra se había triplicado y ascendía a 18.704.

El fuerte crecimiento de la población extranjera, que ya representa cerca del 9% del total de la ciudadanía, ha despertado el interés del sector bancario, según constata en un informe el Banco de España que, además, reconoce que bancos y cajas están ofreciendo 'precios ajustados y un trato cercano'.

El incremento de la competencia en este sector, dominado aún por las grandes firmas estadounidenses Western Union y Money Gram, ha provocado una moderada caída en las comisiones.

El aumento de las remesas se ha visto también reflejado en la subida del volumen de las transferencias gestionadas, que alcanzó los 4.277 millones de euros en 2005, un 16% más que un año atrás.

En cuanto a los países destinatarios de los envíos de dinero, Ecuador sigue a la cabeza con el 20,9% del total de transacciones, seguido de Colombia, con el 19,9%. Sin embargo, según el informe, desde 2002 estos porcentajes han caído 4,4 puntos porcentuales en el caso de Colombia y 6,5 en el caso de Ecuador, en beneficio de Bolivia, Rumanía y Marruecos.

Envíos desde Europa

Los miembros de la Unión Europea son, por su parte, los países de origen del 44,2% de las transferencias que se recibieron en España en 2005, 13 puntos más que en 2002, seguidos de Estados Unidos, que envió el 14,2% de las transferencias.

El beneficio neto obtenido en 2005 por las casas de cambio de divisas y envío de transferencias 'se aproximó' a los 10 millones de euros, un escaso 0,8% más que en 2004, muy por debajo del crecimiento de la actividad y del balance, que se situó en 197,9 millones de euros tras crecer el 28%.

Menos cambio de divisas y más transferencias

La fuerte expansión de la red de las remesas contrasta con la disminución del número de casas dedicadas en exclusiva a la compra de divisas. Al cierre de 2005 había 2.340 establecimientos registrados, 236 menos que en la misma fecha de 2004. La llegada del euro en 2002 ha provocado un lento declive de este tipo de negocio, que se ha vuelto a constatar en el último ejercicio cuando la compraventa de divisas disminuyó hasta situarse en 1.474 millones de euros (un 0,05% menos que en 2004). La libra esterlina fue, como en otras ocasiones, la moneda más utilizada en las compras de divisas, con un volumen de 1.123 millones de euros, el 74,6% del total.

En las transferencias, las monedas predominantes fueron el euro y el dólar de EE UU, con un volumen de 2.564 y 1.649 millones, respectivamente.