Información Telefónica

TPI pospone su lanzamiento en Francia en pleno proceso de venta

TPI se ha tomado un respiro en su impulso al negocio de información por teléfono. La filial de Telefónica ha retrasado por el momento la incursión en Francia, cuyo mercado se liberalizó ayer sin la presencia de TPI, que sigue pendiente de los avances de su proceso de venta.

España fue el banco de pruebas de la incursión de TPI en el mundo de la información telefónica. Aprovechó la liberalización del mercado, lanzó el 11888 con los ya famosos pelochos y superó a su matriz, Telefónica, en su propio terreno, hasta el punto de que se ha convertido en la empresa del sector con mayor facturación, por delante del antiguo 1003.

El éxito nacional y la necesidad de diversificar su negocio tradicional, la edición de guías de Páginas Amarillas, llevaron a TPI a exportar la fórmula. El primer paso fue Italia, en octubre del año pasado, y luego vendrían Francia, Bélgica, Holanda, Suiza y Portugal, según explicaron fuentes directivas de la compañía con motivo del lanzamiento en el país transalpino.

Pero el segundo paso no se ha dado. Ayer se produjo la completa liberalización del mercado francés y TPI no está entre los contendientes. Y ello, pese a que la firma tiene un número asignado desde el año pasado -el 118822- y que lleva meses estudiando las condiciones de la competencia.

Los planes iniciales de TPI fijaban abril como fecha de salida. El mercado francés inició en noviembre la liberalización, pero sólo ayer France Télécom perdió su número especial de consultas telefónicas y todos los contendientes comenzaron a operar en igualdad de condiciones, con nuevos dígitos de seis cifras.

La salida no está descartada

Fuentes de TPI aseguran que el retraso no implica que se haya descartado el lanzamiento, aunque tampoco hay total seguridad de que finalmente se vaya a competir en el país. 'Seguimos estudiando la entrada en Francia', explican estas fuentes. A su juicio, la dilación se basa en ciertas deficiencias que se han detectado en el modelo de apertura francés y, en concreto, en las tarifas y las bases de datos. La compañía también descarta que el retraso esté relacionado con el proceso de venta de la sociedad, sino que apela a las condiciones de la liberalización.

Otras fuentes, sin embargo, aseguran que el verdadero motivo es, precisamente, el momento que vive la filial de Telefónica. El lanzamiento en Italia llevó aparejada una inversión muy fuerte en publicidad, porque el negocio se basa en que la población sea capaz de recordar un número de teléfono concreto y eso sólo se consigue con una gran presencia pública. En plena venta y con sus cuentas fiscalizadas por los candidatos a comprar la filial de Telefónica, las mismas fuentes aseguran que no se dan las condiciones para aprobar una inversión del calibre que necesitaría la salida en Francia.

Una idea de este coste lo dan las cifras italianas. La filial en ese país acumuló pérdidas de 5,56 millones en 2005, un número que refleja sobre todo los gastos de constitución y de la campaña de publicidad, porque la participada sólo operó tres meses. Este déficit, además, impactó en la matriz, el 11888 español, cuyos beneficios cayeron con respecto a 2004.

En TPI, en cualquier caso, están tranquilos. Su conocimiento del negocio les da la seguridad de que retrasar el lanzamiento en Francia no supone perder la oportunidad de competir en ese país, porque lo importante es mantener la publicidad en el tiempo. Mientras tanto, la compañía ha empezado a enseñar sus cifras a las compañías que han pasado a la fase final del proceso de venta: KKR, Apax y Yell.