Iberoamérica

América Latina pide al FMI que la inversión no compute como déficit

Los ministros de Transporte e Infraestructuras de Iberoamérica están estudiando plantear una petición formal al director gerente del FMI, Rodrigo Rato, para que el organismo multilateral excluya del cómputo del déficit público la inversión que estos países efectúan en infraestructuras.

La medida, aunque fuera sólo de carácter temporal, favorecería el desarrollo de la región, según los ministros, ya que mejoraría las cuentas financieras y, por ende, la capacidad de estos Estados para solicitar créditos al desarrollo.

Esta y otras cuestiones están siendo debatidas en el Encuentro Iberoamericano de Ministros de Transportes, inaugurado ayer en Málaga por la titular española de Fomento, Magdalena Alvarez, y que culminará el próximo domingo, día 11. La ministra aseguró que el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) español es un modelo 'perfectamente exportable a Iberoamérica'.

'España ha apostado por una planificación a 15 años, que además prevé la interoperabilidad de las infraestructuras, así como por la sostenibilidad de las inversiones desde el punto de vista financiero y medioambiental', explicó Magdalena Álvarez.

La ministra recordó que los nuevos equipamientos de transporte contribuyen a reequilibrar territorios y aportan mayor competitividad a los gobiernos y las empresas. Algo que corre el riesgo de perderse en América Latina. De hecho, desde los años 90, los Gobiernos de la región han ido reduciendo de manera drástica la inversión en infraestructuras, lo que ha dado lugar a una situación actual demasiado precaria, según denuncia el Banco Mundial. El organismo recalca que la región gasta menos del 2% del PIB cuando necesitaría entre el 4% y el 6% anual para alcanzar a los países más desarrollados de la zona.

El modelo español como ejemplo

España planteará hoy en la mesa de debate, integrada por representantes de 22 países de América Latina, además de Portugal y Andorra, que los recursos para financiar estos proyectos sean tanto presupuestarios como del sector privado. Así, la ministra aseguró que esta cumbre servirá para que las empresas españolas, con intereses en la zona, conozcan de primera mano los planes de infraestructuras que están en marcha y debatir sobre las condiciones regulatorias para tomar decisiones. Están previstos contactos con empresarios al más alto nivel.