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Diez años vistiendo muebles al más puro estilo victoriano

Como las grandes ideas y negocios, Victoriana Decoración empezó en un garaje hace ahora 10 años. Sonia Bolín, el 50% de la firma, se acababa de divorciar y encontró en la técnica del découpage un entretenimiento. En el garaje de su casa se pasaba las horas junto a su amiga Maca Muñoz vistiendo muebles al más puro estilo victoriano. Tras acudir a una feria del mueble, los pedidos empezaron a desbordarlas.

Desde entonces, muchos son los decoradores que acuden a su taller y tienda de la calle Trueba y Fernández 6 en Madrid. Isabel López Quesada, Pascua Ortega o Isabel García Tapia son algunos de los decoradores más conocidos que echan mano de sus piezas. Por ejemplo, de la mano de Ortega han decorado el Hotel Adler de Madrid. Por supuesto, los particulares también son sus clientes.

Sonia Bolín reconoce que trabajan en el segmento del lujo. No obstante, sus piezas (todas están marcadas con dos letras V que se cruzan) van desde los 86 euros de un sencillo aplique a los 2.000 de una cómoda, pasando por un macetero de 160 euros.

Aunque se dedican a todo lo relacionado con los muebles personalizados de estilo clásico, su buque insignia es la decoración a partir del découpage. Su materia prima va desde un mueble viejo que alguien no sabe exactamente qué hacer con él y que ellas transforman en una pieza con solera, hasta objetos fabricados a medida en hierro como puedan ser mesas camilla o bandejas. Cada una de sus piezas son únicas y han llegado a lugares tan lejanos como Dubai, donde tienen buenos clientes o La Romana, en la más exclusiva República Dominicana.

La técnica del 'découpage'

En la Inglaterra victoriana, el découpage tuvo su momento de esplendor, aunque los expertos sitúan en la Edad Media su origen. Découper es una palabra francesa que significa recortar y es que, precisamente, recortar un dibujo en papel o en tela y pegarlo sobre el objeto elegido es la base de esta técnica decorativa. Después se trata de dar muchas capas de barniz laca tanto sobre el recorte como sobre el mueble entero. El efecto final que se logra es el de una pintura y no el de algo pegado. Paciencia y buena mano son esenciales.