'crisis de Parmalat'

Italia investiga a la familia del fundador del grupo Parmalat

Stefano Tanzi y Paola Visconti, hijo y sobrina del fundador de Parmalat, Calisto Tanzi, fueron interrogados ayer por magistrados italianos en una casa de la familia situada en Parma. Ambos son miembros del consejo del grupo italiano.

La investigación sobre el caso Parmalat, la primera compañía italiana de alimentación, se ha extendido a los familiares del patriarca después de que éste admitiera haber desviado 500 millones de euros y haber falsificado las cuentas del grupo.

Calisto Tanzi, que se encuentra en prisión, declaró el lunes haber desviado fondos de Parmalat a otras firmas, incluyendo Parmatour, una empresa turística controlada por la familia. 'Ahora tendremos que estudiar una por una estas empresas y ver cómo entró el dinero y cómo salió', señaló el abogado de Tanzi, Fabio Belloni.

La justicia italiana confirmó ayer la orden de prisión para Calisto Tanzi

La Justicia italiana confirmó ayer la prisión para Calisto Tanzi, que permanecerá en una cárcel de Milán, sospechoso de haberse apropiado indebidamente de 800 millones. El juez Guido Savlini rechazó la petición de sus abogados de concederle el arresto domiciliario, en base a 'la necesidad de averiguar el destino final de las sumas desviadas desde Parmalat'.

Stefano Tanzi es presidente del club de fútbol Parma, que desde la llegada de la familia, en 1990, pasó de ser un modesto equipo a ganar dos copas de la UEFA y otros títulos importantes. Además es consejero del grupo Clesa y de KPMG.

Fraude corporativo histórico

Las investigaciones también siguen su curso en Estados Unidos. El grupo Parmalat indujo a los inversores estadounidenses a comprar más de 1.200 millones de euros en bonos mientras se dedicaba a cometer 'uno de los mayores y más descarados fraudes corporativos de la historia', asegura la Securities Exchange Commission (SEC) en un comunicado.

El regulador del mercado estadounidense ha presentado una demanda contra la compañía italiana. En ella afirma que Calisto Tanzi, fundador del grupo, y otros directivos, entre ellos el ex director financiero, Fausto Tonna, promovieron los bonos de la empresa en EE UU entre 1998 y 2002 cuando sus cuentas supuestamente no estaban saneadas.

La SEC argumenta su acusación, la primera acción legal de un organismo regulador contra Parmalat, aludiendo también a un documento del grupo dirigido a los inversores en agosto de 2003 en el que se subraya que la 'liquidez del grupo es alta con cuentas significativas y seguras'.

Tanzi, de 65 años, reconoció el lunes ante los magistrados que lo interrogaron haber desviado 500 millones de euros. El principal accionista del grupo admitió además que había falsificado los balances de Parmalat durante los últimos ocho años.

La falsificación de las cuentas de los últimos ocho ejercicios de Parmalat trataba de ocultar deudas que diversas fuentes sitúan entre los 8.000 y los 12.000 millones de euros. Enrico Bondi, comisario especial nombrado por el Gobierno para administrar el grupo, después de que el sábado fuera declarado oficialmente en quiebra, ha declarado que pronto serán publicados más datos sobre el verdadero alcance de la crisis.

Parmalat, contra su fundador

El grupo agroalimentario Parmalat decidió ayer personarse como acusación en el proceso contra su fundador, según indicó el tribunal de Parma que instruye el caso. La decisión, según la agencia Europa Press, ha sido tomada por el comisario especial de Parmalat, Enrico Bondi, nombrado por el Gobierno. La acusación permitirá a la compañía recuperar fondos presuntamente desviados por Tanzi.

Un nuevo regulador para el mercado italiano

El Gobierno de Silvio Berlusconi estudia la posibilidad de crear una nueva entidad reguladora después del supuesto fraude que ha conducido al colapso de Parmalat. El ministro italiano de Asuntos Europeos, Rocco Buttiglione, dijo que se trataría de un organismo creado a semejanza del estadounidense o del británico. Parmalat es la segunda compañía italiana importante que quiebra en cuatro meses. La anterior fue Cirio Finanziaria, declarada insolvente en septiembre. 'Nuestras autoridades no se comunican entre sí y no tenemos medios para vigilar las actividades financieras de las compañías industriales', admitió el ministro en una entrevista telefónica con la agencia Bloomberg. 'Compañías como Parmalat o Cirio tuvieron unas actividades financieras que eran tan importantes como sus actividades industriales', añadió.