Tras la estela de 'Glamour'
Condé Nast, primer grupo editorial de revistas de Estados Unidos, ha duplicado su facturación en España en tres años, hasta 31 millones de euros para 2003, con unos beneficios de 3,4 millones. Y a ello ha contribuido su última publicación. Con unas ventas medias superiores a los 289.000 ejemplares, Glamour se ha convertido con un año de vida en la revista líder de los mensuales de sus características: publicaciones enfocadas al público femenino pero lejanas a la llamada prensa rosa. Su directora, Alicia Parro, adjudica el éxito a la fórmula elegida, diferente a la de otras revistas presentes en el mercado y basada en la combinación de diversos ingredientes desde el precio hasta el tamaño y la estructura interna.
Glamour, que también se publica en Estados Unidos y en varios países europeos, 'va dirigida básicamente a lectoras que no superan los 30 años y que están interesadas en la moda y la belleza, y también en temas relacionados con el trabajo, la actualidad, la psicología o la sociología', señala.
Y dado que es una publicación en la que el aspecto visual es el componente más relevante, el lenguaje utilizado va acorde con ese modelo. 'Junto con la gratificación visual y los tratamientos optimistas, hemos optado por textos ágiles y fáciles de leer', añade Alicia Parro, quien destaca que es un aspecto irrenunciable pero compatible con un tratamiento en profundidad y personalizado de temas como la actitud ante una entrevista para conseguir empleo o la situación de la población en Afganistán. La revista cuenta, asimismo, con 'una sección de agenda y ocio más enfocada a dar ideas que sólo a aportar precios o direcciones'. El perfil del lector, además de joven y netamente femenino (sólo el 10% son hombres), se centra en mujeres urbanas de nivel económico medio y medio-alto. Y volviendo a la fórmula a elegir para lograr implantarse en un mercado tan competitivo, la directora de Glamour dice que no es únicamente preciso 'ser diferente, sino también ser el mejor'.
Y ahora, cuando Glamour ha superado este primer año, Condé Nast, que se inició en España en 1988 con el lanzamiento de Vogue, prepara otros proyectos como la edición de Vanity Fair, publicación que remonta sus orígenes a 1914, sólo unos años después del nacimiento del grupo en 1909, cuando su fundador adquiere y rediseña la ya entonces mítica Vogue.
Después se han sucedido las publicaciones en esta ya larga historia, algunas de carácter netamente cultural y artística como The New Yorker (con tres millones de lectores) o Architectural Digest, más enfocada al diseño. Condé Nast, que participa además en las cabeceras de 27 periódicos de Estados Unidos, cuenta con otras publicaciones como GQ (Gentlemen's Quarterly), House & Garden, Wired y CN Traveller.
Y la familia propietaria del grupo, que hasta ahora no ha optado por la salida a Bolsa, ocupa un lugar destacado en el ranking de las personas más ricas de su país y, por tanto, en el del mundo.