Hipotecas

El SCH replica la oferta hipotecaria de BBVA con mejoras en sus préstamos

Nuevo frente entre los dos grandes. Con la preocupación del Banco de España sobre el impacto en las familias de una próxima subida de los tipos de interés como telón de fondo y la sombra de la burbuja inmobiliaria, BBVA y SCH han vuelto a enzarzarse en una pelea por ganar posiciones en el mercado hipotecario, la columna vertebral del sector financiero español.

El SCH no ha tardado ni dos días en replicar la oferta del BBVA, con lo que insufla más presión en un mercado que ya se caracteriza por ofrecer los tipos más bajos de Europa. La pelea, en todo caso, no va a ser cosa de dos, y otras entidades, como el Banco Sabadell, han irrumpido también con nuevas y mejoradas ofertas y no descarta ampliar el plazo de los fijos a 30 años.

La Caixa, que comparte con el BBVA el liderazgo del mercado, ha optado por no ir a la zaga de su rival, pero recuerda a sus clientes que revisa 'constantemente las condiciones de sus préstamos hipotecarios y su política es personalizar al máximo su relación con el cliente, para quienes hace trajes a medida, según cada situación personal', según fuentes de la caja. El Santander anunció ayer que rebaja los tipos tanto fijos como variables y presentó una nueva hipoteca mixta, denominada Superoportunidad, en la que ofrece un tipo fijo del 2,75% para los tres primeros años y a partir del cuarto, euribor más 0,75 puntos. Este tipo de interés implica una cuota mensual de 27,79 euros por cada 6.000 euros para un periodo de 30 años.

BBVA 2,65 2,36%
SANTANDER 1,94 2,15%

Con este producto, con el que aspira a formalizar 40.000 hipotecas, responde al mixto ofrecido por BBVA, consistente en un tipo del 3,99% para los cinco primeros años y un segundo tramo variable del euribor más el diferencial negociado con el cliente.

El Santander explica en una nota difundida ayer que 'la adaptación del catálogo de hipotecas supone una rebaja importante en los tipos de interés, de manera que el cliente pueda beneficiarse de la próxima evolución del precio del dinero y, a la vez, tenga la posibilidad de cubrirse de una eventual subida a medio plazo'.

Como el BBVA, el Santader amplía también el listado de productos y permite al cliente optar por un tipo de interés fijo al 3,75% durante cinco años y ofrece el 4% nominal a 12 años, el 4,5% a 15 años y el 5% a 20 años.

El director general de banca comercial del Santander, Enrique García Candelas, asegura que 'estos nuevos productos permitirán a los clientes anticipar unas ventajas en tipo de interés que hoy no están a su alcance', y que se trata de combinar 'estabilidad con flexibilidad, de manera que el cliente no se ate a precios que a largo plazo puedan resultarle gravosos'.

Al igual que el BBVA, el SCH ofrece también productos financieros que sirven de cobertura, una opción con la que ambas entidades responden a la nueva normativa sobre hipotecas, en donde se las pide no sólo que posibiliten la ampliación de plazos y préstamos en vigor y se facilite el cambio de variables a fijos, sino que se promuevan instrumentos de cobertura del riesgo de interés.

Euribor en mínimos y crédito en máximos

El mercado hipotecario vive un momento excepcional. A pesar de las advertencias de los reguladores, el saldo vivo experimentó en abril su mayor subida en tres años, un 22,1%. Es más, el saldo hipotecario se ha disparado en un 265% desde 1996 hasta 403.386 millones. Esta explosión ha sido azuzada por los tipos. El euribor, la principal referencia, está en mínimos históricos al caer en mayo al 2,252%.

¿Por qué ganan atractivo los tipos fijos?

Los tipos fijos se caracterizan por que permanecen constantes durante toda la vida del préstamo, al margen de que suban o bajen los tipos de interés oficiales. Eso da más seguridad al cliente si los tipos suben, aunque tiene el inconveniente de que no le beneficia si se abarata el precio oficial del dinero.

Esta modalidad ha sido casi marginal en los últimos años. De hecho, sólo representa el 3% de la cartera hipotecaria, frente al 97% que representan los variables, que trasladan con mayor rapidez los cambios decretados por el BCE. La percepción de que los tipos ya no pueden bajar mucho más e incluso de que tenderán a repuntar anima a las entidades a repensar su estrategia, ante la demanda creciente de más seguridad por parte del cliente para blindarse frente a un cambio en las condiciones monetarias y las advertencias del Banco de España sobre los problemas que se pueden generar por el alto endeudamiento acumulado por las familias. El problema de los tipos fijos hasta el momento es que resultan mucho más caros y los plazos de amortización no superan los 20 años.

Una familia paga hoy en día por un préstamo medio de 82.000 euros una cuota mensual de 612 euros con un tipo fijo estándar del mercado, mientras que la cuota se reduce a 466 euros a tipo variable. Ese 31% de diferencia explica claramente por qué se prefiere un tipo variable.

Es ahí, en precios, y también en plazos, donde las entidades tendrán que incidir para hacer más atractivos las tasas fijas y conseguir hacer más estable el mercado.