Divisas

El euro relaja su tensión alcista y se cambia por poco más de 1,18 dólares

Después de marcar su récord histórico, la moneda única frena su ascensión imparable y cae por debajo de los 1,18 dólares. Esta mañana se ha conocido el dato del Banco Central Europeo (BCE) de la masa monetaria de la eurozona, que creció un 8,7% en abril, más de lo esperado por los analistas, que esperaban un retroceso desde el 7,9% de marzo, lo que hubiera contribuido a alejar las presiones inflacionistas.

En el mercado de Francfort, cada divisa europea se paga a 1,1785 dólares a las 11.30, hora española, frente a los 1,1865 de ayer. Detrás de esta desaceleración está la publicación de un buen dato sobre la confianza de los consumidores de EE UU, aderezado con las crecientes expectativas de que el BCE tomará, por fin, la decisión de recortar los tipos de interés en su reunión del 5 de junio. Los analistas esperan, incluso, que esa reducción sea de medio punto, hasta el 2%.

Una rebaja del precio del dinero en la zona euro convierte en menos atractivas las inversiones en la moneda única. Y esta medida parece ya inevitable después de la carrera inflacionista que ha llevado al euro a encarecerse un 30% con respecto a la divisa estadounidense, aunque el dato de masa monetaria no ayuda a la ralentización de los precios de la eurozona. Las declaraciones ayer del vicepresidente del banco emisor, Lucas Papademos, pronosticando que el índice de inflación en los doce países del euro descenderá por debajo del 2% en la segunda mitad del año fueron interpretadas como un indicio de que la autoridad monetaria recortará los tipos.

El presidente del Bundesbank alemán, Ernst Welteke, también acercó la posibilidad de una bajada de tipos en la eurozona al señalar que las condiciones de inflación y crecimiento de Alemania dejan "un margen de maniobra creciente" para un movimiento de las tasas. Welteke, también miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), señaló ayer que el nivel de los precios en la primera economía de la zona euro "sube, pero más lentamente".

El comportamiento del euro es el referente ineludible para los mercados, porque el encarecimiento de la moneda única influye en las bolsas en sentidos opuestos: beneficia a las grandes exportadoras estadounidenses y daña a las europeas, pero también trae consigo una pérdida de valor para los activos denominados en dólares. En el mercado de divisas de Tokio, el euro se depreció frente a la moneda japonesa y a y se cambió a 1,1770 dólares, en comparación con los 1,814 del inicio de la sesión.