Automoción

El beneficio neto de Volkswagen se redujo un 11,6% el año pasado

Volkswagen a tenido que adelantar casi un mes sobre la fecha oficial la comunicación de sus resultados consolidados para 2002 debido a los rumores que estaban circulando por el mercado, que avanzaban una evolución negativa. El beneficio bruto atribuido a la sociedad que da nombre al consorcio automovilístico alemán alcanzó los 2.584 millones de euros, lo que representa una caída del 11,6% respecto al resultado registrado en 2001.

El envejecimiento de la gama de los modelos del grupo Volkswagen, que integra además de esta marca las de Audi, Seat y Skoda, ha pasando su factura en el momento en que el consumo se ha contraído, en parte debido a la crisis económica, pero también a las perspectivas de un aumento de la presión fiscal en Alemania. En este contexto, el beneficio bruto del mayor fabricante de automóviles de Europa cayó un 9,6%, hasta 3.986 millones de euros. Los analistas del mercado de valores acertaron, casi de pleno, al señalar que este resultado sería de 3.963 millones, según una encuesta que realizó Reuters.

En cambio, las ventas disminuyeron sólo un 1,8%, hasta 86.948 millones de euros, que hace evidente el fuerte descenso de los márgenes comerciales. De los concesionarios de las cuatro marcas del grupo salieron el año pasado 86.000 vehículos menos que en 2001, de forma que las ventas retrocedieron por debajo del listón psicológico de los cinco millones de unidades, hasta 4,98 millones de vehículos.

Para revitalizar las ventas del grupo, su consejero delegado, Bernd Pischetsrieder, ha anunciado una inyección de 33.300 millones de dólares (unos 36.660 millones de euros), que se invertirán a lo largo de cinco años, para ampliar su catálogo de vehículos.

Para empezar, han anunciado el lanzamiento este año del monovolumen Touran y de nuevas versiones del Audi A3 y del Golf de Volkswagen. En España, esta última firma inició ayer la venta de su modelo de todoterreno Touareg.

Pischetsrieder explicó recientemente que no podía avanzar objetivos de ventas para este año porque podrían variar sustancialmente si se decide la guerra contra Irak. Pero el escenario no parece muy prometedor para la industria automovilística alemana, puesto que la patronal ha anunciado que no espera culminar el año con repuntes de la demanda.

El fabricante checo Skoda ofreció ayer un avance de sus resultados. El presidente de esta firma, Vratislav Kulhanek, anunció ayer que este año venderán unas 470.000 unidades en todo el mundo, frente a las 445.525 unidades que vendieron el año pasado. Kulhanek precisó que el descenso del 3,6% que han registrado sus ventas este año se explica por la apreciación de la corona checa, por los efectos negativos de las inundaciones en Europa Central y por el fin de la producción de la gama Felicia.

En España, las ventas de los modelos de Seat retrocedieron un 6% en 2002, hasta 460.000 unidades.

Gracias al tirón de la demanda para el modelo A4 de Audi y para el Fabia de Skoda, los resultados del último trimestre del año pasado para el grupo Volkswagen revelan una prometedora recuperación, ya que el beneficio neto aumentó un 33% respecto al mismo periodo de 2001, hasta 755 millones de euros.

A pesar de esto y de que el grupo mantiene el pago de un dividendo de 1,30 euros para las acciones ordinarias, sus títulos perdieron el 2,75% de su valor en la Bolsa de Francfort, donde la acción cotizó a 35,4 euros.