'Telecos'

Jazztel aparca la fusión con Uni2 a la espera de lograr la rentabilidad

La operación de canje de deuda por acciones de Jazztel ya es un hecho. La operadora ha estrenado 2003 con un nuevo balance del que prácticamente han desaparecido los pasivos, con otro presidente, que sustituye a Martín Varsavsky; con diferentes accionistas, liderados por Spectrum Equity Investment con un 23%, y con renovados retos. Porque si el año que acaba de terminar estuvo dedicado a la solución de los problemas financieros, el que ahora empieza debe confirmar el regreso o no de Jazztel al mercado comercial.

'Nuestra prioridad es poner en orden la casa', explica Massimo Prelz, consejero de Jazztel desde 1998, consultor senior de Spectrum y recién nombrado presidente de la operadora, de la que posee un 0,5%. Los responsables de la telefónica reconocen que 2002 fue un año perdido en lo que a captación de clientes se refiere. Su máxima meta fue no perder usuarios, algo que para 2003 cambiará radicalmente. Para volver a testar la reacción de los consumidores, Jazztel ha retomado las agresivas prácticas comerciales que caracterizaron sus orígenes. Primero lanzaron las llamadas gratis los fines de semana y ayer anunciaron una nueva oferta para empresas y profesionales, en la que las conexiones nacionales -locales, provinciales e interprovinciales- serán gratis un día laborable a la semana a cambio de que se preasignen con Jazztel. Es decir, que cursen todas sus llamadas a través de ella.

La compañía asegura que cuando se preasigna a un cliente el consumo se duplica lo que deja margen para que esta oferta sea rentable. La misma reflexión preside la oferta de llamadas gratis los fines de semana que, en este caso, se dirige a particulares.

Con este tipo de ofertas, menos cargas financieras y una compañía más ajustada -tras las reducciones de empleo, costes e inversiones-, Massimo Prelz considera que Jazztel está en posición de conseguir el punto de equilibrio en el Ebitda (resultado bruto de explotación) en el segundo trimestre de este año.

El beneficio neto tardará más en llegar. La última previsión realizada, que ajustaba el efecto de la recompra de deuda, emplazaba la rentabilidad absoluta a 2007, aunque sus responsables aseguraron ayer que al cierre del primer trimestre se hará una actualización que adelantará este momento.

Consolidación

Este nuevo planteamiento está presidido por la idea de que puede mantenerse en solitario en el mercado español de telefonía. 'Jazztel no necesita fusionarse para sobrevivir', son las palabras de su consejero delegado, Antonio Carro. Lo que no quiere decir, con todo, que no vayan a participar en el proceso de consolidación del sector. Jazztel sigue convencida de que el tamaño es importante para competir con Telefónica, pero en estos momentos no es imprescindible para ellos, puesto que el canje de deuda y la amortización de la red les permiten reducir el retorno necesario para ser rentables. Hace un año sí lo era, y por eso comenzaron las negociaciones con Uni2; unas conversaciones que no se descarta retomar cuando la compañía sea rentable.

En el más corto plazo, Jazztel se enfrenta el próximo día 22 a una junta general en la que se debe aprobar un contrasplit de diez acciones por una y el cambio del consejo, que quedará formado por seis personas, con las dimisiones de Miguel Salís -ex vicepresidente- y Alfredo Pastor.

El objetivo del contrasplit es reducir la volatilidad del título, que cotiza a 0,38 euros, aunque no se sabe si frenará la caída de una acción que ha perdido el 70% de su valor en cuatro semanas. Tanto Carro como Prelz evitan hacer predicciones sobre cómo evolucionará la cotización cuando se libere el segundo tramo del 25% de las acciones de los bonistas, y se contentan con valorar la capacidad del mercado para adaptarse a su nuevo volumen.