La presión de los bancos hace caer el Ibex un 1,64%, hasta el nivel más bajo del año
Otra vez en mínimos. El Ibex, el principal indicador del mercado nacional, perdió un 1,64% y cerró en 5.364,50 puntos, el nivel más bajo del año y desconocido desde principio de abril de 1997, pero este tipo de referencias de poco sirve al inversor. Lo que tumbó los mercados fue una nueva oleada de pesimismo en Wall Street, espoleada esta vez no desde las empresas o desde los datos macroeconómicos, sino desde las firmas de análisis.
Hubo rebajas de previsiones efectuadas por Morgan Stanley sobre General Electric y de CIBC sobre Microsoft. Vinieron acompañadas por un comentario más pesimista de lo habitual de Abby Cohen, analista estrella de Goldman venida a menos de la mano de su fuerte y continuada apuesta por el mercado tecnológico Nasdaq, que se ha convertido en un error de bulto, histórico.
Desde el comienzo del día, lo que pesó en la Bolsa y lo que dio al traste con la mejora que entonces se intentaba fueron los problemas de los bancos alemanes. Deutsche, Commerzbank e Hypovereisnbank prolongaban su sangría, que dura ya varias semanas, aunque al cierre el Commerzbank giró sobre sí mismo y recuperó parte de los pérdidas de los últimos días. El índice alemán Dax tomó buena nota de esta evolución errática.
Tuvo que salir a la palestra Otmar Issing, economista jefe del BCE, recomendando a la banca alemana recomprar acciones propias. 'Hablar de una crisis bancaria sería exagerar, pero la situación sí se puede denominar dramática', dijo. Algunos han hecho caso a Issing. UBS, que es suizo y no alemán pero cuya cotización está también bajo presión, anunció ayer que extenderá su programa de recompras. Deutsche está recomprando, también, el 10% del capital. UBS subió, pero Deutsche volvió a ceder, y lleva ya un descenso del 28% en las últimas diez sesiones.
El acoso contra los bancos ha propiciado una nueva corriente a favor de que el Banco Central Europeo baje los tipos de interés. Los analistas más fríos consideran, no obstante, que la autoridad monetaria sabe que, en el corto plazo, el verdadero problema al que se enfrenta el sistema financiero es a la contracción del crédito, y por eso esperan que toque los tipos, porque dadas las condiciones del mercado el efecto sería muy limitado.
La Bolsa española, arrastrada por segundo día consecutivo por los números rojos de Alemania, cerró con una pérdida más abultada que la víspera. El mal comportamiento de Wall Street volvió a presionar los mercados brasileños, con el real en mínimos históricos.
El mercado español sigue, de este modo, influenciado por el pesimismo y deja sin contenido, al menos a corto plazo, la sensación de que los niveles actuales suponen el final de la tendencia bajista, que dura ya más de dos años.
Destacó por encima de todo el severo castigo que sufrió Unión Fenosa. Un 10,28% que cobra aun mayor significado en una eléctrica, valor en teoría refugio. Repsol, con caída del 4,77%; Telefónica, con el 1,60%; Popular, con el 5,83%; SCH, con el 1,81%; Iberdrola, con el 3,05%, y Unión Fenosa, con la pérdida señalada, aportaron 81,68 puntos de los 89,60 que perdió el Ibex al cierre del día.
La morosidad pasa factura a la banca de EE UU
Los bancos estadounidenses perdieron 21.600 millones de dólares por préstamos impagados en el primer semestre del año, cifra que supera la de todo 1999. Los analistas señalan que la cifra será muy superior al cierre del año.Las cifras del primer semestre y el temor a que la situación empeore en el segundo ha provocado grandes caídas de las acciones bancarias en Wall Street. El índice Philadelphia KBW de 24 bancos y asociaciones de ahorros y préstamos de Estados Unidos se sitúa en estos momentos en el nivel más bajo de los últimos cuatro años. Los analistas esperan con especial interés, así, los resultados del tercer trimestre. Diez de las mayores entidades comenzarán ya a ofrecerlos. A pesar de todo, Paul O'Neill pidió hace unos días a los banqueros reunidos en la convención anual de la American Bankers Association (ABA) que no restringieran el crédito ahora que la economía lucha por recuperarse.