El parón exportador castiga a las comunidades ricas
Las comunidades industriales especializadas en bienes de equipo y semimanufacturas son las más afectadas por la desaceleración de las exportaciones. De las grandes sólo se salva Cataluña
La crisis, como la feria, va por barrios. Y en el caso concreto del comercio exterior, el reparto de la fuerte desaceleración de las exportaciones españolas durante el año pasado no ha sido, como era de esperar, equitativo, y viene a corroborar cómo la fuerte especialización industrial que caracteriza a la mayoría de las comunidades autónomas las hace excesivamente vulnerables a los factores externos.
En esta ocasión, y haciendo bueno el tópico de que ¢los ricos también lloran¢, han sido las comunidades industriales y con mayor nivel de renta, como Madrid, el País Vasco, la Comunidad Valenciana o Navarra, las más golpeadas por el parón en el comercio internacional; todas ellas con tasas de variación negativas o crecimientos inferiores al 5,8% que muestra el total de las exportaciones españolas hasta noviembre.
De las siete grandes de la exportación, aquellas cuyos ingresos por ventas en el exterior superan 6.000 millones de euros (un billón de pesetas), sólo Cataluña, con un aumento del 10,9%, y Galicia, que sube el 13,9%, han superado la media nacional.
Dos regiones caracterizadas, precisamente, por tener un patrón exportador muy diversificado, especialmente en el caso catalán, que distribuye sus ventas exteriores de forma muy equilibrada entre semimanufacturas, bienes de equipo, automóvil y bienes de consumo; hasta el punto de que ninguno de estos sectores aporta más del 25% de sus ingresos por exportación.
En el caso contrario está Madrid, con una fuerte especialización en bienes de equipo de alta tecnología que aportan en torno al 42% de su exportación, que se ha visto muy perjudicada por la fuerte contracción de la demanda exterior de estos productos. Con los datos cerrados hasta noviembre (las cifras de diciembre no aportarán variaciones significativas), las exportaciones madrileñas apenas suben el 1,7% en 2001.
Peor aún es la evolución en el País Vasco, con una caída del 0,9% de su exportación en el último ejercicio y cuya actividad exterior se caracteriza por una elevada concentración en maquinaria y semimanufacturas, sectores que aportan más del 66% de sus exportaciones.
La debilidad en la demanda de automóviles en los principales mercados europeos ha incidido también en los pobres resultados de las comunidades con fuerte especialización en el sector como Navarra (13,4%) y Castilla y León (0,1%), con un peso de la automoción sobre su actividad exportadora global del 56% y 62%, respectivamente.
El tirón del consumo
El automóvil ha influido también en la debilidad del crecimiento de las ventas exteriores de la Comunidad Valenciana (4,9%), aunque el menor peso de este sector sobre el conjunto de su exportación ((21%) y la importancia que en ella tienen las manufacturas de consumo (26%) hacen que el impacto de la desaceleración haya sido menos grave.
En correspondencia con la evolución sectorial de las exportaciones españolas en 2001, cuya mejora interanual se explica fundamentalmente por el tirón de la alimentación y de los bienes de consumo, son las comunidades especializadas en ambos sectores (Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, y Murcia) las que obtienen los mejores resultados en variación porcentual. Sin embargo, su contribución al conjunto de la exportación española es todavía muy modesto, aportando las cuatro el 8,9% del total, equivalente a 10.687,25 millones de euros (1,77 billones de pesetas).
Mención especial merece el caso de Baleares, que, pese a subir un 22%, se caracteriza por tener una ¢contabilización ficticia¢ en sus envíos al exterior, que incluye las reexportaciones de barcos y aviones y las operaciones de reparación y suministros.
A pesar de este cambio en el perfil de la evolución exportadora, la clasificación regional de la exportación apenas sufre variaciones, reforzando su liderazgo Cataluña que con 33.477,49 millones de euros (5,57 billones de pesetas) aporta por sí sola el 28,1% del total de las ventas exteriores españolas, 1,3 puntos porcentuales más que en el ejercicio de 2000.
En segundo lugar se mantiene la Comunidad Valenciana con 14.475,32 millones de euros (2,40 billones de pesetas), que suponen el 12,1% del total nacional; mientras que Madrid se consolida en la tercera posición, acumulando 12.796,96 millones de euros (2.13 billones de pesetas) hasta noviembre, el 10,7%.
A continuación aparecen el País Vasco, Andalucía, Galicia y Castilla y León, todas ellas con unos ingresos por venta en los mercados exteriores que oscilan entre 6.000 y 12.000 millones de euros (de 1 a 2 billones de pesetas); mientras que el resto de las comunidades españolas se mantiene todavía en cantidades inferiores.