Ir al contenido
_
_
_
_
CAMPAçA DE LA RENTA 2000/Alteraciones de Patrimonio (II)

Las plusvalías de fondos de inversión y de acciones pagan menos este año

La venta de acciones y de participaciones en fondos de inversión produce una ganancia o pérdida de patrimonio que se grava en el IRPF. Como novedad en esta declaración, la ganancia generada en más de un año sólo tributa al 18%. El resto, se grava según el tipo marginal del contribuyente.

En junio de 2000 Hacienda sorprendió con un nuevo cambio fiscal. El tipo fijo del 20% que hasta entonces se aplicaba a las plusvalías generadas en más de dos años se rebajó al 18% y dicho plazo de dos años pasó a ser de uno.

Aunque la reforma pilló al inversor a mitad del ejercicio, afecta a las ventas realizadas durante todo 2000. Y como nunca llueve a gusto de todos, la reforma dejó en la cuneta al inversor que afloró minusvalías a más de dos años, pero menos de uno, pues no podrá utilizarlas, como antes, para reducir otras rentas positivas como el salario.

Valor de compra y venta. En el caso de los títulos cotizados se toma su precio de cotización. Y si la entidad financiera cobró gastos (por ejemplo, comisiones de un intermediario), se suman al precio de compra. Si se pagaron en la venta (por ejemplo, comisiones de reembolso de los fondos de inversión), se restan del precio de venta.

Además, determinadas operaciones pueden afectar al valor de adquisición. La venta de derechos de suscripción minora el valor de compra de las acciones de que proceden. Y si se reciben acciones liberadas (gratuitas) de una entidad de la que ya poseen títulos, el valor de los comprados se divide entre todos, liberados y comprados.

Las fechas. El inversor debe estar muy atento a las fechas en que realizó movimientos con sus títulos. Si entre la compra y la venta pasó más de un año, el gravamen será del 18%. En otro caso, se tributa al tipo que resulte de la escala progresiva del IRPF. Y las inversiones anteriores a 31 de diciembre de 1996 podrán disfrutar de un menor gravamen. Las acciones se reducen un 25% si son acciones y un 14,28% por cada año de permanencia que exceda de dos desde la compra hasta el 31 de diciembre de 1996. Para las acciones, la reducción es total si se compraron antes del 31 de diciembre de 1991 y en el caso de los fondos, o títulos no cotizados, no tributan los anteriores a 31 de diciembre de 1988.

Un orden para vender. Es muy común que un inversor contento con su cesta de valores destine más dinero a un mismo título que ya posee. Cuando venda, todos o parte de sus títulos, actúa una regla que establece que los primeros valores comprados son los primeros vendidos. Esto puede hacer que unos tributen al tipo del 18% y por otros pague según su tipo marginal.

Minusvalías. El IRPF no admite como minusvalía la generada por la venta de unos valores que va precedida o seguida de la compra valores homogéneos (del mismo emisor y que formen parte de la misma operación financiera) durante los dos meses anteriores o posteriores a la venta. Este plazo se amplía al año para los títulos no cotizados. Cuando se vendan todos los valores, la pérdida ya podrá declararse.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_