La OPEP volverá a revisar en julio sus actuales cuotas de producción
La OPEP optó ayer por no variar el guión previsto y mantuvo sus actuales objetivos de producción, 24,2 millones de barriles diarios. Sin embargo, el cartel volverá a reunirse el 3 de julio para estudiar cómo afecta al mercado la decisión iraquí de suspender sus exportaciones, que representan casi el 4% de la oferta mundial.
Acto aplazado. Los ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) descartaron ayer un aumento de su oferta de crudo, pero anunciaron una reunión extraordinaria para el 3 de julio.
A pesar de las recomendaciones de la Comisión Europea, el cartel califica de "estables" los precios y no ve justificado un aumento en la producción. La OPEP acumula dos quintos de la oferta mundial, su cesta de siete crudos cotiza a 27 dólares por barril y la organización no se moverá hasta que no superen los 28 dólares. Mientras, el brent (referente europeo) subió ayer a 29,5 dólares.
La OPEP cuenta con el respaldo implícito de EE UU, que también busca precios más altos para favorecer a sus empresarios. Como telón de fondo, la crisis iraquí. El Gobierno de ese país suspendió el lunes sus ventas de crudo, que varían entre los dos y los 2,8 millones de barriles diarios. Irak presiona así a la ONU para que no cambie las condiciones del programa Petróleo por Alimentos.
La ONU renovó el programa el domingo, pero sólo por un mes, aplazando también su decisión definitiva. Irak está sometido a sanciones desde 1990, pero, el plan de la ONU le permite exportar crudo desde 1996 para obtener ingresos que invierte en alimentación, medicina e infraestructura empresarial.
La ONU calcula que el plan le ha permitido a Irak exportar 2.470 millones de barriles, con unos ingresos equivalentes a 8,5 billones de pesetas. Ahora EE UU y el Reino Unido quieren introducir las sanciones selectivas, que buscan restringir las exportaciones de doble uso, las que pueden tener una finalidad militar o civil.
Irak teme que EE UU logre convencer a Turquía, Jordania y Siria de que sometan sus exportaciones al plan de la ONU, privando a las arcas iraquíes de unos ingresos directos anuales de 1,5 millardos de dólares (292 millardos de pesetas), informa The Wall Street Journal.
Valorar la decisión iraquí
"La OPEP necesita tiempo para valorar si la decisión de Irak puede provocar una crisis", explicó el ministro del Petróleo de Qatar, Abdula al-Attiya. Las autoridades iraquíes han afirmado que la suspensión durará al menos un mes, pero una negociación rápida de la ONU podría reanudar las ventas. "Ni ellos mismos saben lo que puede durar esto", declaró ayer el secretario general de la OPEP, Alí Rodríguez, en referencia al caso de Irak.
La OPEP ha optado así por la cautela, ya que un movimiento rápido podría provocar una saturación del mercado petrolero. æpermil;se sería el peor escenario para los países del cartel, cuyas economías dependen de los ingresos que genera el crudo.
Los mercados operaron al alza, aunque los precios no se dispararon. Las palabras del ministro saudí de Petróleo, Alí al-Naimi, asegurando que el grupo "tomará cualquier decisión para equilibrar los precios" tranquilizan a los compradores.
Rodríguez también dejó caer ayer que, esta vez, el grupo sí está dispuesto a aplicar su mecanismo automático de corrección del mercado. Un acuerdo por el que el grupo aumenta su oferta en 500.000 barriles diarios si el precio de su cesta supera los 28 dólares durante 20 días consecutivos. La idea nació el año pasado, pero el cartel siempre ha buscado alguna excusa para no aplicarla.
El mercado aguanta a la espera de negociaciones entre la ONU e Irak. Por otra parte, los compradores desconfían de la disciplina de la OPEP. La Agencia Internacional de la Energía, señaló en su último informe que el cartel excedió en 700.000 barriles diarios las cuotas de producción.