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Las claves: el ‘private equity’ está en un bucle que no encuentra mucha salida en la Bolsa

Resulta difícil ver las ventajas que puede tener para un pequeño inversor

Sede de Blackstone, en Nueva York.Mike Segar (REUTERS)

El private equity está atascado en un bucle complejo, con valoraciones a la baja y poca diferencia de rentabilidad en comparación con la Bolsa. Con este panorama, resulta difícil ver las ventajas que puede tener para un pequeño inversor, público al que se están dirigiendo últimamente los propietarios de estas empresas, tener su capital encerrado durante años, sin liquidez, en vez de apostar por la renta variable de toda la vida. Los minoristas son una de las salidas que han encontrado los dueños de empresas no cotizadas para intentar impulsar un mercado que se muerde la cola, y que tampoco encuentra ventanas para hacer OPV. Las pocas que se han atrevido han salido, en general, escaldadas.

La salida a Bolsa de Hotel Investment Partners, de Blackstone, propietaria de hoteles, será la primera de un private equity en España. La operación está prevista para finales de octubre o principios de noviembre, y pondrá a prueba el apetito por un sector, el turístico, que va viento en popa, pero que afronta desafíos como la inflación o la incertidumbre geopolítica.

España gana margen en la sostenibilidad de las pensiones

Uno de los problemas destinados a hacerse bola para presentes y futuros gobiernos españoles son las pensiones. España está a la cabeza de las sociedades más envejecidas. Por eso es una buena noticia que un informe de Fedea, concluya que ningún país de los analizados ha mejorado tanto la sostenibilidad de su sistema. El avance se apoya en reformas que elevan los ingresos mediante nuevas cotizaciones, rebajan la pensión inicial respecto al último salario e incentivan carreras laborales más largas. Esto último será imprescindible en sociedades donde la esperanza de vida, por fortuna, no deja de crecer.

Novo Nordisk se desploma en Bolsa a la espera de un nuevo ‘milagro’

La industria farmacéutica puede dártelo todo y quitártelo casi igual de rápido. Novo Nordisk se convirtió en una de las empresas más valiosas de Europa gracias al éxito de sus tratamientos contra la obesidad y a una ventaja protegida durante años por las patentes. Pero no logró defender del todo esa posición frente a Eli Lilly, entre otros motivos por los problemas de suministro.

Ahora, pese a presentar unas previsiones de ventas de 23.000 millones, vuelve a sufrir en Bolsa. Los inversores miran al que su CEO ha llamado el “elefante en la habitación”, el final de la exclusividad de la semaglutida y la falta, por ahora, de un sucesor claro. Novo promete varios nuevos superventas. Confía en que otro medicamento, otro milagro, vuelva a cambiarle la vida.

La frase del día

Agradezco que los socialdemócratas hayan dicho que tienen intención de seguir formando parte de la coalición en Berlín [tras los malos resultados de la CDU en las elecciones regionales]. Eso también vale para nosotros y para mí
Friedrich Merz, canciller de Alemania

Las cartas Pokémon son el nuevo bitcoin

Las cosas no son en sí mismas serias o frívolas. El consenso de suficientes personas puede convertir casi cualquier objeto, incluso una carta Pokémon, en un activo financiero sometido a intenso escrutinio. En Madrid, centenares de jóvenes hicieron cola de madrugada para comprar la edición del 30 aniversario. Algunos, no abren los sobres para que no pierdan valor. También hay cartas sueltas, de las que se estudia su escasez, antigüedad, o estado de conservación para anticipar unas cotizaciones que pueden multiplicarse en pocos años.

No es un fenómeno aislado. Ante la desconfianza hacia las vías tradicionales de prosperidad y lo lejanas que parecen inversiones como la vivienda, muchos jóvenes buscan rentabilidad en la Bolsa, las criptomonedas, las apuestas o los coleccionables.

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