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La rentabilidad del bono francés supera el 5% por primera vez desde 2002

La violencia del fin de semana reforzó las dudas de los inversores sobre la capacidad del país para equilibrar sus cuentas

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu (izquierda), y el ministro delegado para las Relaciones con el Parlamento, Laurent Panifous (derecha), asisten a una sesión de preguntas al Gobierno en la Asamblea Nacional francesa, en París, Francia, el 20 de octubre de 2026.CHRISTOPHE PETIT TESSON (EFE)

El tipo de interés al que Francia se endeuda a diez años ha superado este miércoles el umbral simbólico del 5%, por primera vez desde 2002. Desde el lunes, y tras los episodios de violencia del fin de semana, la rentabilidad del bono francés rozaba la barrera del 5%, negándose a superarla. Hasta hoy. La prima de riesgo escala hasta los 156 puntos, el mayor nivel en 15 años, ampliando la diferencia con el tipo de interés que ofrece Alemania, considerado el prestatario más seguro de la eurozona, que se sitúa este miércoles en torno al 3,41%.

Las protestas del 17 y 18 de octubre, que derivaron en saqueos y disturbios en diferentes ciudades del país, reforzaron las dudas de los inversores sobre la capacidad del país para equilibrar sus cuentas: “Los disturbios están añadiendo preocupación sobre la capacidad de Francia para consolidar sus finanzas”, aseguran desde ING. Los analistas del banco neerlandés añaden que los altercados violentos “también añaden un coste directo importante para el PIB”. El índice de referencia francés, el CAC 40, vuelve este miércoles a números verdes, con una subida del 0,5%, después de encadenar caídas desde principios de semana.

La atención está puesta en las próximas votaciones de presupuestos, apunta Pooja Kumra, estratega senior en de Toronto Dominion Bank, quien avanza que los diferenciales con la deuda alemana seguirán bajo presión: “Aunque se aprueben los presupuestos, los inversores siguen preocupados por los indicios generales de disfunción fiscal y fragmentación política”.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha presentado un borrador de presupuestos para 2027, con el objetivo de reducir el déficit desde el 5,4% actual hasta el 5%. Pero sus posibilidades de sacar adelante la senda de déficit son escasas, apuntan los analistas, con el parlamento polarizado y con unas elecciones presidenciales en seis meses: “La presión sobre la deuda puede aumentar aún más, especialmente en ausencia de noticias positivas y con un largo camino hasta las elecciones”, sostienen los economistas de ING.

Las encuestas apuntan a que en los próximos comicios se disputarán la presidencia del Elíseo Marine Le Pen, líder de Reagrupamiento Nacional, y Jean-Luc Mélenchon, candidato de la Francia Insumisa. Ninguno de estos escenarios parece ayudar a calmar a los inversores. Mélenchon, ha llegado a plantear la condonación de la parte de la deuda francesa en poder del Banco Central Europeo, una idea que ya ha sido rechazada de plano tanto por la presidenta del banco, la francesa Christine Lagarde, como por el gobierno, que la tachó de “disparate absoluto”. Por su lado, la ultraderechista y euroescéptica Le Pen, plantea dejar el euro, lo que acabaría con el respaldo del BCE, un organismo que, según los analistas, está ayudando a sostener la escalada del coste de la deuda francesa, por el convencimiento de que intervendría de alguna forma si la situación se desbocase.

La agencia de calificación Moody’s tiene previsto revisar su valoración crediticia de Francia. Actualmente le asigna una calificación de AA3, pero con perspectiva negativa, por lo que podría rebajarla, lo que asestaría un nuevo golpe a la ya mermada deuda gala.

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