El bálsamo geopolítico dispara aerolíneas y hoteles y golpea al sector petrolero en Europa
IAG sube un 2,8% y eDreams suma el 4%, mientras Repsol cae con fuerza. Las alzas impulsan a los sectores más dependientes del ciclo económico
El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a meses de conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, la principal arteria del comercio energético mundial, por la que antes del estallido de la guerra transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado consumidos en el mundo, ha desencadenado una intensa rotación sectorial en las Bolsas europeas. La perspectiva de una normalización del tráfico marítimo en la zona, prevista una vez que ambas partes formalicen el pacto este viernes, está dejando claros ganadores y perdedores en el mercado.
La reacción más inmediata se ha producido en las materias primas energéticas. El barril de brent cae más de un 4,7%, arrastrando también a otros derivados. El descenso de los precios del crudo supone un alivio para sectores especialmente sensibles al coste de la energía, como las aerolíneas, el turismo o el consumo, que afrontan ahora la temporada estival con un horizonte más despejado. En el lado opuesto, las compañías petroleras y energéticas, que habían liderado las subidas bursátiles durante el conflicto, sufren una fuerte recogida de beneficios.
Aunque el acuerdo aún debe oficializarse y los intentos de acercamiento previos terminaron fracasando, la lectura de los inversores es claramente positiva. El Euro Stoxx 50 avanza un 0,75%, las principales plazas europeas suben en torno a un 1% y Wal Street cerca del 2%. El FTSE 100 británico, más expuesto al sector energético, ha cerrado con pérdidas del 0,4%.
Entre los principales beneficiados destacan las compañías vinculadas al turismo y al transporte aéreo. Lufthansa se dispara más de un 4,5%; Air France-KLM gana un 3,4%; Accor sube un 2,9%; Amadeus, otro 2,9%; eDreams avanza un 4%, e IAG suma un 2,8%. La caída del combustible mejora las perspectivas de márgenes y beneficios de unas empresas que habían visto aumentar la presión sobre sus costes durante los últimos meses.
El optimismo se extiende también a los sectores más cíclicos, tradicionalmente favorecidos por un entorno de energía más barata. Un menor coste de producción y una menor presión inflacionista mejoran las expectativas de crecimiento económico y de demanda. En este contexto, compañías mineras como Antofagasta o Boliden se revalorizan más de un 6%, mientras que fabricantes de automóviles como Renault y Stellantis avanzan más de un 3%.
“A nivel geográfico, los mercados más dependientes de las importaciones energéticas serán probablemente los más beneficiados. Europa aparece como una de las grandes ganadoras de un escenario de normalización, mientras que economías asiáticas como India también podrían verse favorecidas por la caída de los costes energéticos. Japón, que ha protagonizado un fuerte rally bursátil apoyado en el sector tecnológico, podría experimentar en los próximos días el efecto contrario y sufrir una rotación de flujos hacia otras geografías con un perfil más cíclico”, explica Manuel Pinto, analista de mercados de XTB.
La otra cara de la moneda la representan las petroleras y energéticas. Repsol retrocede un 4,7%, mientras que gigantes europeos como Shell y BP ceden más de un 3%. En España, valores energéticos como Endesa, Naturgy o Enagás registran descensos cercanos al 1%.
Más allá de la reacción inmediata de los mercados, los inversores seguirán de cerca los detalles del acuerdo y, sobre todo, el calendario para la reapertura efectiva del estrecho de Ormuz. Cualquier retraso o contratiempo en la implementación del pacto podría devolver volatilidad al mercado energético. Por ahora, sin embargo, las Bolsas descuentan un escenario de normalización progresiva en Oriente Próximo, con menores riesgos para el suministro global de energía y un entorno más favorable para el crecimiento económico mundial.