Los precios negativos de la electricidad provocan estragos en las pequeñas eléctricas cotizadas
Dos compañías de BME Growth han sido incapaces de presentar sus cuentas del año pasado y las caídas de las acciones desde sus máximos llegan al 99%
Entre 2021 y 2023, seis empresas de renovables se estrenaron en el mercado Growth para pequeñas y medianas compañías de BME. Fueron EIDF, Energy Solar Tech, Umbrella Global Energy, Enerside Energy, Greening y Solarprofit. Las inversiones llegaron en avalancha al sector español con unos 82.000 millones de euros, de acuerdo con los datos de Naciones Unidas; 32.000 solo en 2022. El exceso de oferta ha provocado que desde hace dos años el mercado mayorista español y europeo de la electricidad registre ...
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Entre 2021 y 2023, seis empresas de renovables se estrenaron en el mercado Growth para pequeñas y medianas compañías de BME. Fueron EIDF, Energy Solar Tech, Umbrella Global Energy, Enerside Energy, Greening y Solarprofit. Las inversiones llegaron en avalancha al sector español con unos 82.000 millones de euros, de acuerdo con los datos de Naciones Unidas; 32.000 solo en 2022. El exceso de oferta ha provocado que desde hace dos años el mercado mayorista español y europeo de la electricidad registre precios negativos en los momentos en los que la generación renovable funciona a pleno rendimiento.
El exceso de oferta está siendo casi imposible de digerir para las pequeñas empresas del sector. Las que cotizan en BME Growth, la plataforma española para empresas en crecimiento, se han visto obligadas a efectuar reiteradas ampliaciones de capital para seguir operando, dos han sido incapaces de presentar sus cuentas correspondientes al año pasado —una de ellas reconoce que está en situación de insolvencia— y las acciones se desploman hasta un 99% respecto a sus máximos en Bolsa. Es el caso de EiDF, que fue suspendida de negociación hace poco más de un mes.
La situación es muy diferente para las grandes compañías, que cuentan con negocios diversificados a nivel mundial y colchones de liquidez y capital más que suficientes para resistir unos precios bajos durante un largo periodo de tiempo, y que habitualmente disponen de ingresos blindados mediante contratos de compraventa de electricidad (PPA, por sus siglas en inglés) a largo plazo. Sí están contra las cuerdas, en cambio, una larga lista de productores independientes y compañías pequeñas o medianas que dependen del precio de mercado de la luz. “Para ellos, la fiesta se acabó, y ahora se enfrentan al reto de un exceso de oferta al tiempo que un hundimiento del precio de los proyectos”, señala un directivo de un banco de inversión que ha puesto el punto final a su participación en operaciones de renovables en España. Los problemas crecen, además, por el lado del crédito, con unos tipos de interés al alza que ponen en jaque posibles inversiones, engordan la partida de gastos financieros y contribuyen a estropear la última línea de la cuenta de pérdidas y ganancias.
Las seis eléctricas cotizadas en BME Growth (EIDF, Energy Solar Tech, Umbrella Global Energy, Enerside Energy, Greening y Solarprofit) lograron 114 millones de capital fresco para desarrollar sus respectivos modelos de negocio, todos alineados con la generación renovable en diversas modalidades: producción, construcción de instalaciones, comercialización de electricidad y autoconsumo. Esta última actividad se ha visto fuertemente afectada por una caída del 80% desde los récords de 2022, debido al menguante ahorro que supone por la caída de los precios del mercado de la electricidad, el fin y la reducción de los subsidios y la subida de los tipos de interés.
Los precios negativos en el mercado mayorista de la electricidad se producen desde hace dos años, y todo apunta a que la tendencia se mantendrá a medio plazo. Esto ocurre porque apagar y encender las instalaciones es, para algunos productores, más caro que pagar por generar electricidad durante determinados momentos. En abril, el número de horas con precios a cero o por debajo en España fue de 138 y la producción solar que se produjo en esos periodos fue del 41,2%, según los datos de la consultora Pexapark. Es decir, los más dañados son los productores fotovoltaicos, que se convierten en víctimas y verdugos al mismo tiempo.
Fuentes del sector advierten de que el exceso de oferta es evidente. La cuantía de gigavatios solares con permisos de conexión a la red alcanza los 48,4 gigavatios y hay 53,4 funcionando, según Red Eléctrica. También las cotizaciones de las compañías de BME Growth han colapsado, con retrocesos desde sus respectivos récords del 56% al 99%, y dos de ellas, EIDF y Solarprofit, suspendidas de negociación desde el pasado 30 de abril, ante la imposibilidad de presentar las cuentas del año pasado. Solarprofit ha comunicado que su situación actual es de “insolvencia” y que, sin un plan de reestructuración, tendría que realizar una “solicitud de concurso voluntario liquidativo”.
Un banquero de inversión especializado en renovables señala que “Las empresas que cotizan en BME Growth suponen la señal de alerta porque sus datos y cotizaciones son públicos, pero la situación es una muestra de un problema más amplio”. Greening, que se hunde un 59% desde sus máximos y ha efectuado una ampliación de capital por 30 millones de euros que le permitirá reordenar su deuda, ha entrado en una espiral de opas a pesar de las dificultades que atraviesa, con una advertencia de Deloitte incluida sobre la capacidad del grupo para continuar en funcionamiento en las cuentas de 2025.
Greening cerró hace unos meses una opa por EiDF a razón de 3,894 acciones por cada una de su rival y el viernes 28 de mayo lanzó una opa para hacerse con Energy Solar Tech también a través de un intercambio de acciones. Esta compañía, a diferencia de la mayoría del sector, logró un beneficio de 2,2 millones de euros el año pasado, y cuenta con “activos renovables en operación con capacidad de generación recurrente de caja”, de acuerdo a la nota de Greening en la que planteó la oferta. Así, se reforzaría “la visibilidad financiera del grupo” y se complementaría “el crecimiento de su actividad con una base de ingresos más estable”.