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Nicolas Bickel (Edmond de Rothschild): “Incluso con más inflación y energía más cara, hay empresas que generarán grandes beneficios”

El director de inversiones del banco privado resta gravedad a la factura de la guerra de Irán sobre el mercado y sobrepondera la Bolsa

Nicolas Bickel, director de inversiones de Edmond de Rothschild Banca Privada en la sede de la empresa en Madrid. Jaime Villanueva

En sus más de 20 años de experiencia en el mundo de las finanzas, Nicolas Bickel sigue confiando en el poder de recuperación del mercado tras un conflicto bélico y la actual guerra en Irán no va a ser menos. “Los mercados siempre se adelantan, así que ya anticipan el hecho de que se reabrirá el Estrecho”, defiende el director de inversiones de Edmond de Rothschild Banca Privada. El banquero sí reconoce que el encarecimiento de la energía va a traer más inflación —aunque no una espiral de alzas de tipos— y menos crecimiento, pero sin llegar a restar atractivo a la inversión en renta variable, a...

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En sus más de 20 años de experiencia en el mundo de las finanzas, Nicolas Bickel sigue confiando en el poder de recuperación del mercado tras un conflicto bélico y la actual guerra en Irán no va a ser menos. “Los mercados siempre se adelantan, así que ya anticipan el hecho de que se reabrirá el Estrecho”, defiende el director de inversiones de Edmond de Rothschild Banca Privada. El banquero sí reconoce que el encarecimiento de la energía va a traer más inflación —aunque no una espiral de alzas de tipos— y menos crecimiento, pero sin llegar a restar atractivo a la inversión en renta variable, activo que sobrepondera. El final del conflicto, cuando llegue, dejará un precio de la energía bastante más caro, pero ello no será obstáculo para encontrar oportunidades de inversión en tecnología e industria.

Pregunta. ¿Cómo hacer recomendaciones de inversión en un entorno geopolítico tan volátil como el actual?

Respuesta. En cualquier época difícil que atraviese el mundo siempre surgen oportunidades. Sin duda estamos en un periodo ajetreado, pero las finanzas no son una ciencia exacta, siempre se trata de reinventar la rueda y aprender de lo que ha ocurrido en el mercado para ser más fuertes en el futuro. Así que creo que, sin duda, es un periodo en el que podemos hacer recomendaciones a los clientes, sin duda, y también aconsejarles que mantengan sus inversiones.

P. ¿Ese es el principal consejo, mantener las inversiones a pesar de la tentación de recoger beneficios tras años de rally bursátil?

R. Sí, sin duda. Seguimos sobreponderando la renta variable en nuestra cartera. Hay una realidad en este periodo de conflicto, y es que genera mucha volatilidad. Pero, en cuanto no se trata de una crisis que esté transformando masivamente la economía a largo plazo, el mercado se recupera con bastante rapidez. En cada conflicto hemos tenido una corrección media del 9% y luego los mercados de renta variable han tardado una media de tres meses en recuperarse. Ahora tuvimos una corrección del mercado del 8,7% en el mercado global y tardó menos de dos meses en recuperarse y volver al mismo nivel. Los mercados de renta variable y los inversores tienen la capacidad de mirar hacia adelante antes de que la situación se aclare. Y lo que hemos visto es un claro ejemplo.

P. ¿No teme que más inflación y menos crecimiento terminen por afectar a la Bolsa?

R. Eso es lo primero que hay que evaluar, pero incluso con una mayor inflación o un precio de la energía más alto, hay empresas que pueden seguir generando grandes beneficios e incluso algunas que pueden beneficiarse, como el sector energético. Y no creemos que vayamos a tener un aumento masivo de los tipos. El mercado espera ahora mismo dos o tres subidas de tipos de interés en Europa pero no creemos que vaya a haber más de una. Y en EE UU, Kevin Warsh en el fondo es un poco moderado y probablemente decidirá una bajada de los tipos de interés para mostrar un poco de compromiso tanto con la administración como con el mercado. Así que creemos que tendremos una inflación un poco más alta, no veremos una bajada de los tipos de interés tan pronunciada en EE UU como esperábamos. Las empresas están generando beneficios, generando margen, y además, tenemos que valorar una cosa: salvo que nos encontremos en un entorno de hiperinflación —y de inflación superior al 5% o 6%—, si está en el rango del 3,5% para este año y el próximo, la renta variable sigue siendo el mejor activo en el que invertir, o al menos más resistente que la renta fija. Dicho esto, probablemente no veremos el mismo ritmo de revalorización del mercado que hemos visto en las últimas dos semanas.

P. ¿Qué duración de la guerra de Irán asumen en ese análisis? Cuanto más dure el conflicto, más grave será el daño a la economía...

R. A Donald Trump se le acaba el tiempo; se acercan las elecciones de mitad de legislatura y, sin duda, necesitará hacerse con el control de al menos una de las dos cámaras para evitar ser sometido a un proceso de destitución. Esa es una de las razones por las que está en una carrera contrarreloj, lo que no es el caso de Irán. Así que creemos que el estrecho de Ormuz se reabrirá, probablemente gracias también al trabajo que China está realizando entre bastidores. Tienen que recuperar uno de sus mayores accesos a la energía.

P. ¿Y qué pasará después, cómo volver a la normalidad?

R. La realidad es que gran parte de la capacidad ha sido destruida por la guerra y se tardará meses o años en recuperar el mismo nivel de producción. Sin duda tendremos una prima de riesgo incorporada en el precio de la energía. Así pues, en nuestro escenario base, creemos firmemente que tendremos una ligera desaceleración del crecimiento, hasta el 1,9% en EE UU y el 0,5% en Europa. Esa es la nueva realidad. En los próximos meses no veremos el mismo precio del petróleo que teníamos hace seis meses. Y esta situación se mantendrá a largo plazo, incluso si se reabre el Estrecho, si recuperamos el mismo nivel de capacidad y si las nuevas cuotas de la OPEP compensan en parte lo que falta en el mercado; sin duda, el precio del petróleo o el precio de la energía en general serán más altos.

P. ¿Qué le parece el bono de EE UU a 30 años en el 5%? ¿No está el mercado subestimando los riesgos?

R. Bueno, sin duda si te gastas mil millones de dólares al día en una guerra y, además, tienes esos enormes y magníficos proyectos de ley que también generan un gran déficit, que se acerca al 7%, y tienes una deuda que se aproxima a los 40 billones, es algo que el mercado tendrá en cuenta. Estamos infraponderando la exposición a la deuda soberana, pero no solo en EE UU. Preferimos mantener una duración corta y nos decantamos por los bonos corporativos, a pesar de que los diferenciales son estrechos.

P. ¿Cómo está posicionando su cartera a raíz de la guerra en Irán?

R. Sin duda, nos estamos orientando hacia sectores más defensivos y evitando las aerolíneas, los viajes y el ocio, así como todo aquello que pueda verse afectado a corto plazo durante la primera fase del conflicto. Y luego reasignamos la cartera hacia sectores más cíclicos, y nos orientamos más hacia el gasto de capital que hacia el consumo. Tenderemos sin duda más hacia la tecnología y la industria, y no solo hacia la tecnología con chips, IA e hiperescaladores, sino también hacia quienes están construyendo la infraestructura y los centros de datos. Es decir, las empresas industriales de este ámbito. Si nos fijamos en las empresas de servicios públicos, estas eran un sector que en el pasado se veía afectado por unas necesidades de inversión muy elevadas, pero ahora, con el auge de la IA, también resultan muy atractivas y tienen poder de fijación de precios.

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