Ir al contenido
En colaboración conLa Ley

‘Hechos probados’: ¿quién vela por el rigor jurídico detrás de un ‘true legal’?

La producción consta de una película y una serie y está inspirada en casos reales desde la perspectiva de la ‘legaltech’ Legálitas

'Hechos probados', protagonizada por Marta Hazas y Amaia Salamanca, llegará a los cines a finales de 2026 y posteriormente se estrenará como serie.Laura Peris (Foto cedida.)

Hechos probados es un nuevo proyecto audiovisual español del género de moda: el true legal o ficción inspirada en casos jurídicos reales. El guion pivota en torno a dos hermanas abogadas, Inés y Delia –interpretadas por Marta Hazas y Amaia Salamanca–, que dejan a un lado sus rencillas para defender un caso de negligencia médica. La iniciativa cuenta con la colaboración de Legálitas y consta de una película, que se estrenará en cines el 13 de noviembre, y una serie que se lanzará en Prime (Amazon). Primo Vázquez, director de negocio individual de la firma y responsable del proyecto, explica que el papel de la legaltech ha sido “garantizar que todo lo jurídico resulte verosímil”. Y eso se consigue acercando al público “casos con fundamento, procedimientos reales, terminología correcta y abogados que actúan como en la práctica diaria”. Y es que es la primera serie inspirada en el día a día de una legaltech, como también lo es Legálitas. Para Vázquez, la producción transmite algo clave: “El derecho no solo sirve para reaccionar cuando ya hay conflicto, sino para prevenirlo”.

Trabajo cotidiano

Legálitas ha trabajadado en dos frentes. El asesoramiento se ha centrado en un primer momento en orientar sobre cómo se organiza el trabajo jurídico y colaboran los equipos en una legaltech. “Aquí hemos profundizado en cómo se atiende al cliente cuando el conocimiento legal y la tecnología van de la mano”, explica Vázquez. La intención, añade, “es mostrar una abogacía actual, en la que la tecnología ayuda, pero en la que las personas y el criterio jurídico siguen siendo lo esencial”.

El segundo frente está relacionado con el contenido jurídico de los casos. Ninguno reproduce un caso de Legálitas, aunque todos parten de situaciones similares a las reportadas por los clientes: problemas con artículos de consumo, incidencias en viajes, conflictos digitales o laborales… “Nuestro propósito ha sido que las soluciones y las decisiones de los personajes reflejaran cómo actuaría de verdad un abogado: con rigor, transparencia y un lenguaje que el cliente entienda”, afirma Vázquez.

La serie muestra, además, algo cada vez más habitual: el acceso al asesoramiento jurídico de manera continua a través de una suscripción. Muchas estafas por internet, por ejemplo, se resuelven sin tener que pasar por un juzgado.

Tramas que enganchan, pero con rigor

El mayor reto en un true legal es el equilibrio entre el rigor jurídico y la narrativa. “Una serie tiene que emocionar y mantener la tensión; el Derecho es el escenario de la historia, pero no puede frenar el ritmo”, reconoce Vázquez. Existen licencias narrativas —sobre todo en el ritmo o la condensación de los tiempos—, “pero nunca deben alterar la esencia jurídica ni dar una imagen distorsionada de la profesión”.

“Tenemos muy claro cuál es nuestro papel: nosotros no escribimos el guion. Los guionistas cuentan una buena historia; nosotros ayudamos a que sea jurídicamente sólida. Por eso revisamos los guiones con ojo técnico, pero también como espectadores. Y puedo decir que la historia engancha desde el primer minuto”, resume.

¿Cuánto se parece el trabajo de las abogadas de Hechos Probados al de las letradas y letrados en la vida real? “Mucho más de lo que suele mostrarse en pantalla. La ficción concentra algunos casos especialmente llamativos para reforzar el interés, pero la esencia del trabajo está bien reflejada: analizar los hechos, identificar el problema jurídico, valorar alternativas y asesorar al cliente, que es justo lo que hacemos cada día”, contesta Váquez.

“También aparecen temas muy actuales, como el impacto jurídico de la inteligencia artificial, el ciberacoso o la protección de derechos en el entorno digital, junto a un gran caso central que acaba en los tribunales. Sobre eso, mejor no adelantar nada: habrá que verlo en la pantalla”, comenta enigmático Primo Vázquez.

Los mandamientos de un buen 'true legal'

Primo Vázquez, director de Negocio Individual y responsable del proyecto 'Hechos probados' por parte de Legálitas señala tres claves a tener en cuenta en cualquier serie de abogados.

  • Dimensión humana. "Hay que entender que los abogados, además de profesionales del Derecho, son personas, con motivaciones, dudas y conflictos propios. Cuando esa dimensión humana está bien contada, el espectador conecta mucho mejor".
  • Honestidad. "Hay que mostrar con honestidad qué significa ejercer la abogacía. No todo es litigar en un juicio; gran parte del trabajo consiste en prevenir conflictos, interpretar la norma, asesorar, negociar y acompañar al cliente antes incluso de que exista un procedimiento".
  • Principios. "Hay que respetar los principios que definen la profesión: compromiso con el cliente, independencia, confidencialidad, ética y rigor. Aunque el servicio evolucione con la tecnología, una serie de este tipo también debe mostrar cómo la innovación no sustituye al abogado: lo hace más accesible, ágil y eficiente".

Archivado En